Podría voltear la cara y solo concentrarme en mí. Podría sólo ver mi dolor. Podría borrar la empatía de manera absoluta de mi vida y no importarme el dolor ajeno. Podría importarme un carajo que alguien esté pasando lo mismo o incluso algo peor que yo. Podría.
Pero hay un problema, nada de eso es posible porque yo no soy una persona a la cuál el dolor de los demás no le importa ni le merece ni siquiera una pizca de su interés. No soy el tipo de gente que sólo se concentra en sí misma y da por hecho que sólo su dolor importa. No soy quien pudiendo ayudar a alguien decide alejarse y dejarlo/a solo/a.
¿Saben quién soy?… Soy esa persona que según algunos tiene un corazón de pollo, y quizás sea cierto, quizás lo tenga, pero también es cierto que eso me hace un ser que siente el dolor de los demás y daría todo por que otros no sintiesen la miseria y el quebranto de un alma destrozada por la depresión y la ansiedad. Soy quien sin pensarlo te va a ofrecer una mano amiga, sin importar qué, sin importar quien.
La empatía es uno de los sentimientos más puros y desinteresados que puede poseer el ser humano. El simple hecho de no dejar que los sentimientos de los demás pasen desapercibidos nos hace grandes.
Pensar en el prójimo es una señal de bondad comprendida por pocos. No soy quien no se inmuta cuando ve a alguien llorar o incluso reír. Si estás feliz yo lo estoy, si lloras yo estaré ahí y quizás incluso llore contigo.
Esto no se trata de querer siempre solucionar los problemas de los demás, esto se trata de quién soy, de cómo soy, de lo que soy y lo que doy. Se trata de lo que la vida me ha enseñado.
Se trata de que hay muchas almas rotas por ahí, y también muchas cargadas de felicidad. Se trata de no pensar y verme sólo a mi misma, sino de pensar y ver a los demás.
Si ves que intento hacer algo y termino dándome por vencida será porque ya he hecho todo lo que estuvo a mi alcance y será porque yo deseaba ayudarte más de lo que tú querías ayudarte. Lo intentaré una y mi veces, pero si una y mil veces no haces y pones de tú parte, lamentablemente será imposible.
Me duelen los demás, el dolor de los demás me duele, pero también me duele mi dolor cuando me esfuerzo por alguien a tal punto que me dejo a un lado. Mi corazón es guerrero y mis fuerzas diría que muchas, pero yo tambien me canso, yo tambien tiro la toalla cuando no hay más remedio.
P.D: Ayudate, que yo te ayudaré, y te juro que no te dejaré solo/a. El sol puede salir para tí, sólo inténtalo.
Todos guardamos anhelos en lo más profundo de nuestro corazón, uno de los míos es encontrar a alguien que se quede conmigo aunque me encuentre en mi peor momento, que ría conmigo a causa de esos chistes estúpidos que vienen en las mentas. Supongo que estarán pensando que a lo que me refiero es que quiero enamorarme, pero no es eso, no necesariamente.
Lo que quiero decir pues es que necesito a un amigo incondicional, verdadero, un amigo real. Necesito a alguien que no se marche a la primera sombra que vea, alguien que me quiera como soy, me diga las cosas a la cara, sin vergüenza con respeto y honestidad. Necesito a alguien a quien le agrade aún cuando esté triste y no me rechace porque me siento así. Alguien que entienda que una amistad debe ser recíproca, recibir lo que se da .
La vida ha puesto muchas personas en mi vida de las cuales he aprendido mucho, tanto cosas buenas como malas, lecciones de vida, de lo que si y no es una amistad. Personas que me han enseñado que hay almas nobles que tienen una empatía única y otras que creen tener la verdad absoluta y no están dispuestas a ponerse en los zapatos de los demás ni siquiera por un segundo, ni siquiera teniendo la realidad ante sus ojos.
Me he desvelado, he llorado, he rogado en silencio, he orado por una persona así. He estado mucho tiempo estancada en relaciones donde doy y doy, pero no recibo lo mismo de vuelta.
Cuando soy amiga lo soy de verdad, no a medias, no de manera tibia, por eso exijo lo que entrego. Me han tachado de muchas cosas, incluso de querer usurpar un lugar que no me corresponde, me han golpeado con palabras hirientes y me han rechazado por expresar plenamente mis sentimientos.
Hoy sigo esperando, sigo esperando a quien pueda llamar cuando necesite un abrazo y me preste su hombro para llorar, sigo esperando a alguien que vea todo lo bonito que tengo para ofrecer y esté orgulloso de mí y esté ahí para las que sea, alguien que baile conmigo una de Juan Luis. Y les aseguro que si llega ese alguien yo haré lo mismo por él. Puede ser que esté pidiendo mucho, pero es lo que merezco, y no lo digo de una forma arrogante o prepotente, de ninguna manera; lo digo porque eso es lo que yo soy, eso es lo que yo doy, y no estoy dispuesta a recibir menos, nunca más.
Cuando tenga que llegar llegará. En un escrito anterior expresaba cómo intentaba apresurar las cosas con algunas personas, por el simple hecho de sentirme sola y vacía, obteniendo a partir de ello un resultado negativo. Me hicieron a un lado e incluso de alguna forma me hicieron sentir culpable.
Ya se de sobra lo que no es un verdadero amigo, ahora quiero conocer lo que sí es, a profundidad. Quiero experimentar una amistad de pantalla de cine, de película.
P.D: Eso de quererse a uno primero está genial, pero si no lo haces eso no significa que no merezca el amor de otra persona. Quiérete, pero también aprende a aceptar lo que mereces.
Creo fervientemente en que la naturaleza tiene algo especial que infunde vida, y no me refiero a lo que ya sabemos respecto a ella, porque es más que obvio que es la principal fuente de vida – plantas, árboles, animales…- pero yo veo algo más profundo y de alguna forma, raro. Me refiero a que estar en medio de ella, rodeada por su belleza, el sonido de las aves, el viento rozando mi cara y haciendo volar mi cabello, las ramas de los árboles bailando a su ritmo y el agua fluyendo libremente es como alimento para el alma y una gran bocanada de aliento que nutre el espíritu.
No sé si los demás se sentirán así frente a la madre naturaleza, pero yo sí, yo me siento viva, me siento inspirada y afortunada. Afortunada porque tengo el privilegio de disfrutar de ella, tengo la suerte de vivir en ella, por ella y para ella.
Siempre agradeceré haber nacido en Constanza y haber crecido jugando descalza en las parcelas, sembrando y trepando pinos en la loma, subiendo matas de guayaba, y trabajando con mi papá en el conuco. Un conuco dónde se han cultivado tantos y tantos alimentos, un conuco que produce alimentos para todos los dominicanos – lechuga, zanahoria, papa, repollo, brócoli, coliflor, cilantro, remolacha, cebolla, ajo…- , un conuco que nos ha servido de sustento, tierra que amamos y por tanto cultivamos con amor.
Toda esa introducción, aunque larga pero sumamente necesaria, es para contarles de la extraordinaria experiencia que tuve ayer, una experiencia que quedará grabada en mi memoria, pero aún más importante, en mi corazón, para siempre. Ayer fue un día hermoso donde estuve rodeada de personas hermosas, vibras y energías contagiosas y por supuesto un escenario de película. Estuvimos en Salcedo ( provincia Hermanas Mirabal) en una excursión guiada por @sirenomanrd y su increíble equipo, hacía Río Partido.
Desde que nos subimos a la guagua el ambiente fue tan ameno y acogedor que me hizo sentir como que todos nos conocíamos de antes, digo esto porque yo estaba con unos amigos de verdad muy especiales que hicieron mi vida más llevadera y felíz en el tiempo que compartí con ellos durante el último año de bachillerato; los demás eran personas de diferentes lugares que aún no conocíamos y creanme que esa sensación es de las cosas más especiales que podemos sentir cuando conocemos a alguien por primera vez. En el camino, cómo buenos dominicanos, nuestras voces sonaban al unisono en un ruidosa aunque increíble interpretación de diversos géneros, especialmente la bachata. Lo único que lamento es que íbamos en una guagua, porque yo no puedo escuchar música y evitar querer pararme a bailar – cómo ya les he comentado, bailo hasta los anuncios-.
Cuando llegamos al lugar donde comeríamos, estaba más que emocionada porque eso significaba que ya empezaríamos a caminar, iniciariamos nuestro trayecto hacia el río. Yo como buena «monteadora», buena constancera y carajita de campo estaba más que lista para caminar lo que fuese necesario, porque de verdad me gusta mucho hacerlo, es algo que hago habitualmente en mi amado Contanza y realmente lo disfruto.
Cuando iniciamos la caminata yo me auto-nombré guía, y como buena guía encaminé a nuestro grupo al lugar de destino, sin contratiempos y con una agilidad digna de admiración – HAHAHAHAHA, sorry Sireno, pero es la verdad-. Fue una caminata de alrededor una (1) hora o menos, la verdad no estaba pendiente de eso, sólo quería llegar.
Cuando estábamos cerca, el sólo hecho de oír el sonido del Río me erizó los pelos, mi pecho se llenó de emoción y mis piernas no podían dejar de moverse. Al ver ese azúl celeste quería gritar de la felicidad. Es lo más hermoso que he visto en mucho tiempo.
Nuestro viaje por el río inició en un pequeño charco dónde nos dimos un chapuzón y fallé en el intento de aprender a flotar – mi elemento es la tierra-. Lo siguiente fue caminar unos metros hacia un punto donde podíamos saltar al río desde una altura que luego me dí cuenta no era tan grande como yo pensaba.Tuve que reunir todo mi valor para poder saltar, creo que lo intenté unas diez (10) veces antes de atreverme a hacerlo, pero saben qué, lo hice y me sentí un campeona, el orgullo hacia mi propia persona estaba y está por las nubes, porque nadie sabía, pero siempre le he tenido pavor al agua, los ríos, la playa, a ahogarme y a no saber lo que hay en el fondo. Quizás para algunos sea algo sin importancia, pero para mí significa el mundo, como cada logro que voy alcanzando en mi vida, por pequeño que sea.
Luego de ese primer salto, salté unas seis (6) veces más, de diferentes lugares, aprendí a controlarme en el agua, a moverme en ella y también a dejarme llevar por ella. Gocé todo el trayecto hasta el charco principal, el más hermoso de todos, una obra de arte perfecta.
El camino de regreso fue un poco más difícil porque a alguien se le ocurrió tomar un atajo por una barranca inclinada. Al principio parecía buena idea, pero cuando mis piernas empezaron a temblar me dí cuenta de que no, en realidad no lo era. Al final logré subir y lo hice de primera, otro gran logro para mí.
Por aquí quiero dar infinitas gracias a todos los que estuvieron ahí dándome ánimos para que saltara y para aquellos que me ayudaron y ayudaron a mis amigos en el agua… Ustedes son lo máximo. Gracias Jefri por lanzarte conmigo, gracias chicos (Izame, José, Ángel y demás) por ser tan buena onda y hacer que ese viaje fuese aún más increíble, gracias a todo el equipo, incluyendo a Alex aunque no grabó mi salto -HAHHAHHA-.
Creo que si fuese por mí, iría a una aventura con estos chicos todos los días. Lo de ayer será un experiencia que voy a atesorar por siempre, porque conocí gente especial, lo disfruté al máximo y algo importantísimo, vencí algunos miedos.
Les puedo decir que hacer lo que a uno le gusta y descubrir nuevos lugares, nuevas personas y nuevas experiencias es lo máximo. Mi alma no podría estar más feliz y agradecida.
¡QUE MARAVILLOSA ES LA VIDA!
¡QUE MARAVILLOSA ES LA NATURALEZA!
¡QUE MARAVILLOSAS SON LAS PERSONAS QUE TE EMPUJAN, APOYAN Y BRINDAN BUENAS VIBRAS!
¡QUE MARAVILLOSO FUE ESTE VIAJE!
P.D: Cómo aquí a todo le sacamos la enseñanza te pido que vivas al máximo, rodeate de naturaleza, respira aire fresco, ten aventuras, ábrete a conocer nuevas personas, enfrenta tus miedos y salta, no te quedes con las ganas.
Escucho risas, a lo lejos. Al parecer se divierten mucho allí afuera. Algo de mi quisiera estar riéndose así en este justo momento, con él al lado mio y un millón de historias que ya hemos contado y escuchado Miles de veces pero aún nos hacen doblar de la risa, como el primer día.
COMO EL PRIMER DÍA
Desearía que todo fuese como ese primer día en que lo conocí, desearía que me viera, escuchara y hablara de la misma manera. Definitivamente las primeras veces son únicas e irrepetibles.
ÚNICOS E IRREPETIBLES
Únicos e irrepetibles son esos ojos color miel, eso ojos que guardan tanta dulzura, tristeza y amor en su interior. Únicos e irrepetibles como el primer atardecer que vía a su lado.
A SU LADO
A su lado, lo amargo se volvía dulce, la oscuridad se llamaba de luz y hasta lo malo era bueno. A su lado no me sentía una más del montón a su lado era el centro del universo, de su universo.
EL CENTRO DEL UNIVERSO
Lo miro de arriba a abajo, cada detalle, cada pequeño lunar, cada pestaña. Me dicen que pienso que es el centro del universo porque sólo hablo de él, y sí, lo es. Él es mi universo.
MI UNIVERSO
Creí que duraría para siempre. Mi universo sólo se refería a él y no, me dí cuenta que no podia ni puede ser así, porque en mi universo hay mucho más… Familia, amigos, metas, sueños…y cuando me dí cuenta de ello él ya me había hecho creer que él era el sol, pero no, se equivocaba porque en mi universo yo soy el Sol.
YO SOY EL SOL
Ahora percibo mi luz, las sombras no me cubren más. Mi alma proyecta luminosidad y ya nadie será el centro de mi universo, porque río como el primer día y ahora cada día es único e irrepetible, al lado de quienes me quieren. Definitivamente yo soy el sol.
Todo está tan tranquilo y callado. En noches como estás es cuando deseo intensamente que amanezca ya.
Es como si Morfeo se olvidó de mí, esta noche, bueno en realidad creo que lo hizo hace mucho. Desde que la ansiedad empeoró, mi rutina de sueño no ha vuelto a ser la misma. Es frustrante y retador, pero si no fuese porque tomo pastillas para poder relajarme y conciliar el sueño, creo que esto me pasaría todas las noches. Como me pasó seguido durante más de un mes.
Cuando duermo es mi momento de entera paz. No hay ansiedad ni dolor, ni llanto… Sólo yo en mi cama acurrucada, en un estado de serenidad y tranquilidad inigualable, que sólo obtengo cuando cierro los ojos y caigo en un sueño, no tan profundo, pero lo suficiente para poder descansar.
Cómo no todo es perfecto, es probable que las pastillas que tomo puedan generar una dependencia en mí, una adicción pues. Pero por ahora es lo único que me asegura poder conciliar el sueño las horas suficientes para no vivir como un zombie, así que creo que estoy dispuesta a asumir el riesgo.
Una adicción sería algo que de verdad apestaria, pero a veces hay que tomar decisiones y contemplar los pros y los contras. Hay que estar dispuesto a sacrificar algunas cosas, para obtener otras.
Espero con toda mi alma pronto poder ir dejando la medicación. Creanme que no disfruto tener que tomar más de cinco pastillas diferentes durante el día.
Es complicado, unos no verán bien y otros no estarán de acuerdo, pero en definitiva es lo que junto con la terapia psicológica me ha ayudado a apaciguar estos transtornos. El sólo recordar a la yo de unos meses atrás hace que mis ojos se llenen de lágrimas. Era una cosa, me sentía y me veía muerta en vida.
Emergencias era mi segundo hogar. Mi miedo a tener un ataque al corazón hacía que mi mente creara síntomas físicos tan reales que en varias ocasiones, más de las que puedo contar, pensé que era todo, que moría y quizás el sufrimiento acabaría, pero igual me aterraba.
Aunque haya días en que me sienta como un trapo viejo, nada se compara a lo que viví. No sé lo desearía a nadie, absolutamente nadie. Pensé que me volvería loca. Mi mente me generaba síntomas físicos tan intensos que los médicos me realizaron toda los estudios habidos y por haber. Los electrocardiogramas estaban a la orden del día. La vida no era vida, era un infierno, no hubiese querido decirlo así, pero no encuentro otra palabra.
Les confieso que me aterra volver a ese punto. Me aterran los hospitales. Me aterran los doctores. Me aterra no poder dormir. Me aterra volver a sentirme como en esos días, dónde lo único que quería era desaparecer, literalmente.
Pero igual sigo aquí. He recibido más golpes de los que imaginé podría soportar, pero lo hice y continuo haciéndolo.
Ahora cuando río lo hago de verdad y con el corazón. Quizás es cierto eso de que hay que tocar fondo para aprender a apreciar cuando estamos en la cima, aunque sea por breves instantes, pero aunque sean breves, aunque sean efímeros, valen todo el sufrimiento y se sienten como el cielo.
Las largas caminatas, el calor, la sed, el dolor en los pies… No fueron impedimento para ir hoy fuera un maravilloso día, un día especial al lado de personas especiales. Fue una día maravilloso por el simple hecho de estar con gente de vibra bonita y sentimientos puros.
Hoy bailé, reí, tomé fotos, que divertí, aprendí y también durante el proceso descubrí que no soy la misma de hace unos meses atrás. Descubrí que lo más simple puede ser lo más gratificante, y que ver cosas, rostros y personas nuevas, realmente refresca el alma. Ya he comentado que una de mis cosas favoritas es observar detenidamente a las personas, especialmente sus rostro, sus ojos, y hoy fue un deleite lo que pude ver.
No soy la misma que hace unos meses atrás porque ahora sé lo que soy y lo que valgo, tengo confianza en mí, tanta que no me apena ponerme a bailar en un parque lleno de gente, tan sólo porque quiero, puedo y me encanta. Yo bailo hasta los anuncios, no hay que «jucharme» mucho.
No había tenido la oportunidad de recorrer la Zona Colonial cómo lo hice hoy. Ver cómo en un sitio en el que parece que se detuvo el tiempo en la época colonial, tanta gente de diferentes partes del mundo se encuentran, conviven y se conocen, lo cual para mí no tiene precio.
Feliz y agradecida de cada día poder aprender y experimentar algo nuevo, algo diferente. Otra cosa que he descubierto es que soy alguien de espíritu libre y alma bondadosa, alguien a quien el hecho de brindarle una sonrisa a alguien en la calle y recibir una de vuelta le alegra el día e incluso la vida.
Atesoro todos los momentos como estos porque en ellos soy demasiado feliz. Atesoro todas las lindas experiencias que vivo, y puedo decir que vivir se siente maravilloso.
La tierra, los pinos, el aire, los pájaros, la brisa , las plantas, el cielo, el sol, la luna, los amaneceres y atardeceres, la naturaleza, la madre naturaleza, el hermoso regalo de Dios que me llena el alma de vida. Cosas que pueden darse por sentado y parecer tan simples, pero que en mi vida son fundamentales.
Ayer me levanté a las 6 de la mañana. Mi papá me pidió que lo ayudara con algo en la parcela, el «conuco», así le llamamos a las tierras que trabajan mi papá y sus hermanos. Teníamos que regar cilantro y luego pasar ramas sobre los surcos para tapar las semillas. Mi tarea era la segunda, la cuál hice con ayuda de un amiguito muy especial, Nolvy.
Fue una mañana sumamente gratificante, productiva y divertida, divertida porque aproveche para explorar un poco y hacer una que otra locura, cómo por ejemplo, treparme a un pino. Y es que son mis árboles favoritos, tan fuertes y hermosos.
Trepada en un hermoso y fuerte pino criollo (especie endémica de La Española)
También aproveché para recolectar algunas piñas y unas chinolas silvestres – mis favoritas – . Fue una mañana en la que además de servir de ayuda a mi padre, haciendo algo que me gusta , porque en verdad amo la agricultura, tambien hice cosas que me hicieron volver a mi niñez, y fue simplemente grandioso. La libertad, emoción y regocijo que sentí, para mí, no tienen precio. Me sentí tan viva, tan niña, tan yo.
Y lo comentaba e un escrito reciente, titulado «Báñate bajo la lluvia». Ahí expresaba y exhortaba a todos a qué hicieran cosas que les hagan sentir niños otra vez, que les recuerden épocas felices.
Yo no podría vivir sin sentir el aire fresco rozando mi cara mientras observo el increíble paisaje que rodea nuestro » conuco», se los juro . La plenitud que siento cuando hago cosas como estas, es indescriptible e invaluable.
El «conuco» ( palabra indigena ). El Conuco es el termino indigena mas común para nombrar el lugar donde se siembran los alimentos.
Espero que mi vida esté llena de muchos más momentos así, llena de momentos que me hacen sentir que vivo. La vida es más bonitas cuando las cosas que hacemos nos llenan el alma y nos hacen sentir que vale la pena vivir.
No me importa ensuciarme las manos, amo trabajar la tierra junto a mi papá y luego ver los frutos de nuestro trabajo fuerte y honrado, me encanta el hecho de pensar que lo que cultivamos está siendo consumiendo por miles y miles de personas, es increíble darme cuenta y reconocer que lo que hacemos es tan importante y además lo amamos. En momentos como estos es cuando digo que la vida es realmente buena.
No sé imaginan el orgullo, la emoción y felicidad que me embargan en este momento. Siento tan bonito. Siento que a la gente buena, a la gente que ha tenido que luchar y sufrir por lo que tienen, la gente con talento y luz, si le pasan cosas buenas, si son recompensados por Dios.
Esta noche me tocó ver a una chica hermosa, tanto por dentro como por fuera, una chica que conjuga corazón, alma y espíritu en un solo ser. La ví demostrar el gran talento que posee, y ser reconocida por ello. Me tocó ver a esta chica, quien tiene una voz mágica y que nos encantó a todos cada vez que la escuchamos en el aula, en 6toB, brillar en el escenario de La Voz Dominicana.
CLAUMUSIC ✨
Claudi, el arte corre por sus venas, porque además de tener una voz privilegiada puede dibujar y hacer no sé cuántas cosas más. La creatividad le sale por los poros. No fue mucho el tiempo que compartí con ella, pues llegué en último año, pero ese año bastó para darme cuenta de que es un ser especial, un ser de luz que ha tenido que batallar toda su vida por lo que quiere y lo que tiene, que aunque ha caído una y otra vez, una y otra vez se ha levantado. Muchos desearían tener una pizca del talento y destrezas que esta «Montra» carga en ese delgado cuerpo, lo que me lleva a pensar en como hace para guardar tanto talento dentro, y creo tener la respuesta; ella no lo guarda todo para sí misma, al contrario, lo comparte con el mundo, lo comparte con quiénes la admiramos, lo cual es aún más admirable.
Que felíz me hace ver triunfar a la gente de buen corazón, que alegría verla ahí, en televisión, transmitiendo esas vibras tan positivas que siempre ha transmitido. Ella siempre fue la artista del curso, pero ahora se ha convertido en una verdadera estrella, una que brilla tan inmensamente que su brillo puede ser visto por millones.
Clau, no tengo palabras para expresar lo orgullosa, feliz y agradecida que estoy por tí. La vida te regresa lo que entregas y a tí te está regresando puras cosas bonitas.
Un talento como el tuyo debe ser compartido y conocido por todos, y hoy diste el primer paso de este gran camino que te queda por delante, un camino de éxitos y bendiciones . Ya tamo’ adentro, ahora a darlo todo y un chin más, para que con el favor de Dios seas la próxima ganadora de La Voz.
Eres increíble, eres talentosa, eres capaz, eres pura luz. Gracias por entregar lo que eres, nunca rendirte y maravillar al mundo con tu voz .
P.D: Me voy pa’ YouTube a ver la presentación otra vez. Que se cuide Adelle -HAHHAHHA-.
Estas palabras están escritas con el alma, con una emoción inmensurable que guía mis manos para expresar el amor gigantesco que existe entre una persona bendecida con el don de la simpatía especial y yo. Iniciaré describiendo a ese ser maravilloso: él es una persona fuerte y a la vez sensible, un hombre que no oculta sus lágrimas, que no cree en eso de que los hombres no lloran, tiene un corazón del tamaño del mundo y una personalidad que atrae a las personas, yo le digo que conoce a todas las personas de Constanza porque no hay día en el que salgamos y no vea a una persona nueva saludándole con cariño.
Él ama, más con hechos que con palabras, él se entrega en cuerpo y alma, el es feliz si yo soy feliz y está triste si yo lo estoy. Tiene unos ojos hermosos que me miran con tanto amor que llega directo a mi alma, sin tener que pronunciar una palabra.
Es apuesto y tan divertido, siempre sale con un chiste nuevo que me hace doblarme de la risa, es picaron, pero respetuoso. Su deporte favorito es el béisbol, cocina increíble y da los abrazos para sinceros y gratificantes del mundo, abrazos que me sostienen cuando creo que voy a derrumbarme, abrazos que vuelven a unir las piezas que se van desprendiendo de mi alma, abrazos que por mucho tiempo han sido el consuelo para mis penas, sin él siquiera sopecharlo, porque él me ama en las buenas, pero me ama aún más en las malas. Esa persona tan maravillosa es mi papá.
Dicen que las niñas son las consentidas de sus padres y eso es totalmente cierto, pero tambien es cierto que los padres son los consentido de las niñas. El amor de padre es junto al amor de madre un arma que puede vencer cualquier cosa, un regalo que debemos atesorar con toda el alma, porque es puro y sincero, desprendimiento e infinito.
Mí papá, mi amor bonito. Es quien siempre ha estado ahí en los momentos difíciles e importantes… Reuniones escolares, enfermedades, dolores, miedos nocturnos… Posee un corazón tan grande que todas las personas que lo conocen lo quieren como familia, porque él es familia, es amigo de los amigos, es una persona que me ha enseñado tanto, alguien que no guarda rencor en su corazón, alguien que ha pasado por mucho, pero siempre ha estado en pie de lucha para cuidar y llenar de amor a sus niñas.
Su amor hacia mí hermana y hacía mí es desbordante. Siempre nos dicen que tenemos un padre que vale oro, y es cierto, vale oro, vale luchas, abrazos, penas, vale simplemente por ser él.
Escribo esto porque me siento tan afortunada de que él sea mí papá, mi papio. Me siento afortunada porque ya no los hacen como él, porque me apoya, me quiere, me mima y ama más que a su propia vida, porque cuando yo lloro el llora y cuando rio el ríe, porque nunca me ha dejado sóla y me acompaña de la mano en este camino y esta guerra que estoy librando contra mi misma.
Nunca me cansaré de agradecer a Dios por regalarme ese «tolete» de papá. Si existen más vidas lo elegiría una y mil veces, porque él es el amor de todas y cada una de mis vidas.
Saqué sus ojos, pero lo que más me enorgullece es que también saqué ese corazón bondadoso e incapaz de guardar rencor que lo caracteriza. Si algún día llegas a leer esto quiero decirte gracias y que te amo más de lo que podrías imaginar, mi papio.
Es cierto eso que dicen que la familia también se escoge, y nosotros nos escogimos cómo familia. Grácias a él tengo dos padres, los mejores del mundo.
Él ha estado con mi hermana y conmigo desde que éramos bebés. Un hombre desprendido que para nosotras nunca tiene un pero. Un hombre que nos ha entregado los mejores años de su vida y se preocupa por nosotras más que cualquier persona.
Quienes lo conocemos sabemos el gran ser humano que es y lo afortunadas que somos de tenerlo.
Memo es la persona que más sacrificios ha he hecho y hace por nosotras. Sin él no podríamos.
Quizás no se lo expreso mucho pero le estoy agradecida infinitamente y sé que no tengo como pagarle toda su entrega y amor. Memo es de los buenos.
No importa como le digan- Ramón, muñeco, yuca, muñe, azucar-, él para nosotras es nuestro segundo padre. ¡Que suerte tenerlo!