VIDA

Un mal rato no significa una mala vida. Un mal rato sólo significa que estamos vivos, que somos seres humanos con sentimientos y emociones, seres humanos vulnerables.

Lo anterior lo aprendí a la mala . Pensaba que tenía una vida horrible, la cual no era digna de ser vivida y mucho menos de haberme tocado vivirla a mí, pero lo aprendí y lo entendí.

Entendí que pasarán cosas, buenas y malas. Entendí que también pasarán personas. Entendí que todo dependerá de nuestra actitud ante lo que nos sucede o sucede a nuestro alrededor.

Aprendí que todo sucede por algo y que aquello que sale de nuestras manos hay que dejarlo que fluya. La vida es hermosa en cada una de sus facetas, con sus altas y bajas, claros y obscuros .

No te aferres, no idealices. La vida es más sencilla cuando dejamos de hacernos responsables por aquello que está fuera de nuestro control.

Cuida de tí. Cuida de tu mente y corazón.Al final, aunque muchos no lo vean así, lo único que importa es la bondad de nuestras almas.

La felicidad se encuentra en lo sencillo y sólo nosotros somos responsables de nuestra propia felicidad. Las pequeñas cosas están llenas de una magia especial, búscala.

Franselis Trinidad – Facing life 💛✨





LAS MEJORES VACACIONES DE LA HISTORIA – UN RENACER.

Una especie de sentimiento desgarrador y abrumante cubre mi pecho y me estrecha el corazón haciendo que las lágrimas caigan por mi cara sólo con la esperanza de apaciguar esto. Sé perfectamente el nombre de esta sensación, y lo sé porque no es algo nuevo para mí y mucho menos desconocido.

Frustración se llama. Frustración con la vida, quizás conmigo misma. Frustración porque después de haber pasado las mejores semanas que he pasado en muchísimo tiempo, me siento mal, me siento como una malagradecida.

Es cómo sí el dolor hizo una pausa para dejarme respirar y experimentar por un momento lo que es la libertad, la plenitud y felicidad, lo que es sentirse vivo, y ahora ese momento simplemente llegó a su fin, se acabó y no estaba preparada para ello. Creo que mi alma ya se estaba acostumbrando a la felicidad.

La vida se trata de instantes, instantes que debemos saborear al máximo, lentamente y sin ninguna prisa. Al cerrar los ojos me imagino bailando en la sala de mis amigas, sin pensar mucho, sólo sintiendo el ritmo y dejándome llevar por él. Veo las plantitas que sembré con tanto amor para ISA y también a MARÍA cuidando de nosotras como una madre.

Vienen a mi mente las noches de pasta y música a todo volumen, los paseos improvisados y las llamadas de horas y horas. Siento como un gran sonrisa enmarca mi rostro al recordar, porque bien se dice que recordar es vivir, o más bien revivir.

Mientras escribo esto este sentimiento se va esfumando, al igual que las casi incontrolables ganas de llorar que me embargaban. Todas las memorias que tengo de este increíble viaje me reconfortan y estarán conmigo para siempre.

Lo que viví estás últimas semanas fué una especie de renacer, una experiencia casi sobrenatural, dónde volví a encontrarle sentido a muchas cosas y comprobé una vez más lo querida y amada que soy. Comprobé que puedo pasar una vida sin ver a mis amigos y que cuando nos reunamos otra vez, será como si no hubiese pasado el tiempo.

Conocí a nueva gente. Conocí a personas maravillosas y sumamente especiales, personas que agradezco haber conocido y con las cuales viví cosas que agradezco aún más.
Ahora, después de todos estos párrafos lo único que queda es nostalgia y agradecimiento.

Queda en mi pecho el gusto y la suerte de haber tenido las mejores vacaciones de todo el mundo, con la mejor gente de todo el mundo.
No más frustración por cosas que no puedo controlar y que sólo se roban mi energía. Sólo puro agradecimiento a la vida por enseñarme cada de día de las últimas semanas que vale la pena estar aquí, sin importar qué.

Cada vez que sienta nostalgia cerraré los ojos y recordaré todo lo que viví. Llegará a mi mente el maravilloso viaje al río, los atajos imprevistos, las costillitas del equipo remolacha, los «Te amo» de María y Mergy, el nuevo y especial vínculo que creé con Isabel, la disponibilidad y amor de Yanuel, el paseo con Virgen, los bailes con Gabriela en plena Zona Colonial, los cultos que servían de alarma, a mí saltando a un charco y subiendo una cuesta inclinada, la luz de Osmeylin y de todas las personitas con las que tuve la suerte de cruzarme, la cualidad de amigo de Imán, bailar con Yomelvin, ver a Enrique y Cristian, y cómo nadie me reconocía al verme – HAHAHAHA -.

Coño, que bueno es estar viva y rodeada de las personas indicadas.

P.D: Adiós frustración, hola agradecimiento. Hasta la próxima.

Franselis – FACING LIFE ✨💛

QUIERO A ALGUIEN.

Todos guardamos anhelos en lo más profundo de  nuestro corazón, uno de los míos es encontrar a alguien que se quede conmigo aunque me encuentre en mi peor momento, que ría conmigo a causa de esos chistes estúpidos que vienen en las mentas. Supongo que estarán pensando que a lo que me refiero es que quiero enamorarme, pero no es eso, no necesariamente.

Lo que quiero decir pues es que necesito a un amigo incondicional, verdadero, un amigo real. Necesito a alguien que no se marche a la primera sombra que vea, alguien que me quiera como soy, me diga las cosas a la cara, sin vergüenza con respeto y honestidad.
Necesito a alguien a quien le agrade aún cuando esté triste y no me rechace porque me siento así. Alguien que entienda que una amistad debe ser recíproca, recibir lo que se da .

La vida ha puesto muchas personas en mi vida de las cuales he aprendido mucho, tanto cosas buenas como malas, lecciones de vida, de lo que si y no es una amistad. Personas que me han enseñado que hay almas nobles que tienen una empatía única y otras que creen tener la verdad absoluta  y no están dispuestas a ponerse en los zapatos de los demás ni siquiera por un segundo, ni siquiera teniendo la realidad ante sus ojos.

Me he desvelado, he llorado, he rogado en silencio, he orado por una persona así. He estado mucho tiempo estancada en relaciones donde doy y doy, pero no recibo lo mismo de vuelta.

Cuando soy amiga lo soy de verdad, no a medias, no de manera tibia, por eso exijo lo que entrego. Me han tachado de muchas cosas, incluso de querer usurpar un lugar que no me corresponde, me han golpeado con palabras hirientes y me han rechazado por expresar plenamente mis sentimientos.

Hoy sigo esperando, sigo esperando a quien pueda llamar cuando necesite un abrazo y me preste su hombro para llorar, sigo esperando a alguien que vea todo lo bonito que tengo para ofrecer y esté orgulloso de mí y esté ahí para las que sea, alguien que baile conmigo una de Juan Luis. Y les aseguro que si llega ese alguien yo haré lo mismo por él. Puede ser que esté pidiendo mucho, pero es lo que merezco, y no lo digo de una forma arrogante o prepotente, de ninguna manera; lo digo porque eso es lo que yo soy, eso es lo que yo doy, y no estoy dispuesta a recibir menos, nunca más.

Cuando tenga que llegar llegará. En un escrito anterior expresaba cómo intentaba apresurar las cosas con algunas personas, por el simple hecho de sentirme sola y vacía, obteniendo a partir de ello un resultado negativo. Me hicieron a un lado e incluso de alguna forma me hicieron sentir culpable.

Ya se de sobra lo que no es un verdadero amigo, ahora quiero conocer lo que sí es, a profundidad. Quiero experimentar una amistad de pantalla de cine, de película.

P.D: Eso de quererse a uno primero está genial, pero si no lo haces eso no significa que no merezca el amor de otra persona. Quiérete, pero también aprende a aceptar lo que mereces.

Franselis – FACING LIFE 💛✨

TE QUIERO, PERO ME QUIERO MAS A MI.

Una vez más estoy dando el primer paso, una vez más se me dificulta dejar ir a las personas que realmente quiero. Una vez más parece que me importa más que a la otra persona.

Estoy aquí recostada a su lado, estoy esperando que diga algo, aunque sea una sola palabra, pero no, nada sale de su boca. Quizás sea la señal que estaba esperando para mandar todo esto a la mierda definitivamente.

Si, estoy llorando, justo a su lado y ni siquiera se da cuenta. Ya me he desgastado mucho, he llorado mares y cada vez las cosas son iguales, yo la de los sentimientos y esta persona a mi derecha, fría, aunque no sé si por dentro le duela al igual que a mí. Si le duele está fingiendo muy bien.

Quizás ya sea hora de marcharme, aceptar que no todo dura para siempre. Otra oportunidad, otra prueba, otra vez en el mismo círculo vicioso que consume mi espíritu.

Aún no dice nada y no creo que lo haga. Supongo que ya es hora de irme. Salgo, me encierro en el baño y siguen cayendo las lágrimas como un río desbordado. Intento calmarme pero estoy enojada, estoy enojada conmigo, por seguir insistiendo.

Su madre viene a hablar conmigo y me dice que su hija estaba esperando que yo hablara primero, y sólo pienso – » siempre he hecho todo primero en esta amistad, entré a tú habitación, me recosté a tu lado, ¿Qué más querías?… Ya lo he dado todo» .

Lo anterior lo escribí el día en el que decidí dejar atrás a alguien muy importante para mi. Lo escribí estando a su lado, mientras miraba al techo de su habitación. Lo escribí con frustración y enojo, pero sobre todo con tristeza, tristeza al sentir que estaba al lado de una desconocida. Y es que no hay nada más doloroso que ver a alguien a quien quieres con todo tu ser convertirse en un extraño ante tus ojos, una persona indiferente, una persona que no era, o quizás si, pero no lo había demostrado.

Nadie merece recibir menos de lo que da. Nadie merece recibir migajas de amor, migajas de atención. Nada que no sea mutuo merece la pena y mucho menos perder la paz.

Lo intenté un millón de veces. Dí el primer paso un millón de veces y nunca recibí lo mismo. Te quiero, pero me quiero más a mi.

Adiós.

Franselis – FACINGLIFE ✨💛