Pensé en escribirte una vez más, pero no vale la pena. Dicen que quien no responde ya lo hizo, dicen que el silencio habla más que mil palabras, y es verdad.
¿Sabes qué más hace el silencio?… Tortura, quema, lastima, y también enseña; enseña que hay quienes llegan a tú vida, pero no para quedarse.
Por mí hubiésemos sido aquello que no he sido con nadie más, una historia de amor bonito. Por mí hubiésemos roto la distancia y unido nuestras almas, pero te alejaste, lentamente, sin hacer sonido alguno.
Aún te recuerdo y trato de buscar justificación para tu huída, pero no se puede justificar a quien ignora descaradamente y te observa desde las sombras, como si supiera que con su partida te dejó con mil preguntas y sin ninguna respuesta. No se justifica a quien te enamoró para no amarte. No se justifica.
Debo confesar que una de mis cosas favoritas es observar detenidamente, sin prisa, observar movimientos, ademanes, sonrisas, ojos, rostros. Amo las sonrisas, siempre me fijo en ellas, y me he dado cuenta que hay sonrisas que parecen mágia, te enganchan y quisieras volverlas a ver una y otra vez, porque son sonrisas que salen del alma, que cautivan y contagian- no son una simple expresión facial- son un portal hacia otro mundo.
Hay ojos que te hablan y te llaman, ojos en los que te pierdes por un momento y en los cuales desearías desaparecer para siempre. Ojos que expresan todo lo que un corazón guarda, sentimientos, emociones, luchas, desvelos, fuerza, empatía… No importa el color o la forma, no importa el tamaño, lo único que importa es lo que guardan dentro. Por alguna razón mi color favorito de ojos es el negro, tan extraños, tan difíciles de encontrar, tan profundos que podrían hipnotizar, tan inefables y a la vez tan misteriosos. Juro que no me importaría perderme en unos ojos negros y quedarme allí por toda la eternidad.
Rostros, los rostros cuentan historias, historias que nunca nos podríamos imaginar, guardan sueños, luchas, anhelos, esperanza y desesperanzas, sólida y dolor, alegrías y llantos, decepciones y momentos, momentos de glorias inquebrantables y derrotas desgarradoras. No sé si soy la única que en ciertos momentos se queda observando fijamente el rostro de alguien, preguntándome cuál será su historia, qué le pasa por la cabeza, ríe por fuera y llora por dentro, se siente en paz o tiene demonios que lo atormentan.
Me pregunto si han vivido su mejor vida o se arrepienten de sus decisiones, si han amado y Sido amados, si han lastimado y sido lastimados, si tienen un corazón noble o sólo un hueco negro y profundo en el pecho. Me preguntó tantas cosas y me pongo a imaginar cómo sería estar en sus zapatos, vivir su vida por un día, sentir como siente, pensar como piensa, ver el mundo a su manera, tener sus memorias y poder analizar cada una de ellas, a detalle, sin perderme un solo segundo.
No sé si estoy loca, pero es algo que siempre he querido. Noe conformo con sólo mirar, me gusta observar, ver más allá con el inmenso deseo de tener un super poder que me permita penetrar y observar su alma.Y es que hay tanta gente, tantos secretos guardados bajo llave, tantas historias sin contar, tantas heridas sin sanar, tantos momentos de alegría que albergamos en nuestra mente como el tesoro más preciado porque fueron momentos en los que fuimos tan felices que desearíamos revivirlos una y otra vez.
Quiero conocer gente, conocer almas, escuchar historias e imaginarme que muestras las escucho las vivo en carne propia y siento cada olor, cada sabor, cada sentimiento. Quiero contar historias, historias propias e historias de aquellos que no han sido capaces de contar las suyas, quiero que me inspiren e inspirar, deseo darle voz a los que creen no tener una o no se atreven a utilizarla. Anhelo contar sueños, milagros, batallas, luchas, alegrías, amores y sobre todo VIDAS, vidas REALES, vidas que INSPIREN.
«Me da miedo hablar delante de la gente», «Quiero hacer esto, pero me juzgarán», «Me están mirando, deben estar hablando de mí», «mejor no expreso mi opinión, nadie la tomará en cuenta», «Está ropa me qué horrible, los demás se van a reir de mí «, «Estoy muy flaca», «Soy una gorda horrible», «nadie se fijará en mí»… Estas son frases o pensamientos clásicos de aquellos cuya vida se basa en la opinión de los demás, aquellos que no hacen las cosas por miedo al qué dirán y cuya autoconfianza se la ha llevado el viento o simplemente nunca existió, nunca se desarrolló, quizás por situaciones traumáticas, palabras hirientes, personas horribles que se sienten superiores haciendo sentir a los demás inferiores, y quizás debido a su gente más cercana: familia y amigos.
Imagínense vivir bajo la sombra de los demás, vivir con miedo de ser uno mismo, escondernos y encerrarnos , no salir al mundo a mostrar lo que realmente somos, sentirnos inferiores; sé que cada uno de nosotros en alguna ocasión ha experimentando ese sentimiento de inseguridad que no nos permite ver lo que realmente somos y lo que realmente valemos, un sentimiento tan abrumador que nos mantiene viendo a los demás por encima de nosotros y nos vemos a nosotros mismos como seres diminutos, rezagados y vulnerables.
Yo me he sentido de esa manera, tan pequeña e insignificante, tan débil e invisible, siempre comparandome con los demás, siempre buscando algo malo en mí y obviando todas aquellas grandes cualidades que poseo. Mi confianza era nula, prácticamente no existía; lo único que se hacía presente era una horrible sensación que me hacía ver a los demás en las altura, mientras yo estaba en el suelo. En mi caso todo esto comenzó en la adolescencia y desde hace poco estoy intentando dejarlo en el pasado y mostrar la persona que realmente soy y la persona que aspiro llegar a ser.
Lo primero es aceptar que nadie es más ni menos que los demás. Cuando dejamos atrás ese sentimiento de inferioridad estamos dando el paso inicial de un largo proceso, un proceso que valdrá la pena. Yo me encuentro en un punto en el que intento ver todas aquellas cualidades que poseeo y me hacen única, aquellas pequeñas cosas que conforman mi escencia. Debo admitir que se me olvida muy seguido, pero siempre hay alguien allí afuera que me lo recuerda, que ve en mi lo que yo debo ver.
La confianza en uno mismo es un factor determinante para crecer y alcanzar aquello que se quiere. Confiar en nosotros mismod nos hace sentir invencibles, que podemos y somos capaces de alcanzar y hacerlo todo.
Sé que es difícil pero una vez que estás dispuesto a confiar, nada te detendrá. Debes decirte a tí misma/o todas esa cosas que te hacen grande, que te hacen ser tú. Tienes que mirarte al espejo y decir: soy capaz, puedo con todo, soy hermosa/o, inteligente…mírate de pies a cabeza y agradece.
En mi proceso he hecho pequeños cambio, pero que significan un mundo para mí… He decidido cambiar mi estilo de peinado, ponerme ropa que nunca hubiese usado antes, expresar mis sentimientos, poner en su puesto a aquellos que se creen más, aprendí a maquillarme, no lo hago con mucha frecuencia, pero cuando lo hago yo misma me halago, me paro delante del espejo del baño, sonrío y me digo lo linda que soy y lo buena que estoy. Es un camino difícil en el que no siempre te sientes cómoda/o con tigo misma/o, pero son más los momentos gratificantes.
Confía en tí, en lo eres capaz de hacer, en tú valor, en tus atributos, tú habilidad. La vida es muy corta para vivir con limitaciones, sintiéndote como un cero a la izquierda. Vive como si te fueras a comer el mundo, pero recuerda, siempre respetando y sin pisotear a los demás, porque aquí hay cabida para todos.
P.D: Ponte esa ropa que siempre quisiste ponerte.
P.D2: Di algo que te hayas estado guardando.
P.D3: Mírate al espejo, desnud@, con ropa, como sea y hazte cumplidos, no sólo sobre tú cuerpo, también sobre tú personalidad, mente, tú espíritu, tú alma.
P.D3: Escucha «En guerra» de Sebastián Yatra y Camilo.
Acabo de leer una frase que decía algo así como: – » Normaliza no tratar tan duro cuando alguien te hace sentir no querido»-. Esta frase se pegó desde el primer instante como una estampilla en mi cabeza y corazón, y es que yo soy de aquellas personas que intentan hasta no poder más, hasta quedar sin energías, hasta que ya no queda la mínima señal de esperanza, el mínimo apice de amor propio, es decir, hasta que caes tan bajo que te das cuenta que te estás haciendo daño a ti mismo, por alguien a quien no le importas y te lo demuestra una y otra vez.
Estoy segura que todos hemos desea algo con todo nuestro ser. Hemos querido a alguien con cada fibra de nuestro corazón. Sé que el universo en varias de sus infinitas formas de mandarnos señales nos ha mostrado que esa cosa o ese alguien no es para nosotros, que el deseo o amor que sentimos no es correspondido y puede lastimar… Pero insistimos e insistimos hasta más no poder, hasta que un día despertamos y abrimos los ojos.
Lo que leí me hizo abrir los ojos. Ya no puedo seguir intentando con personas que me hacen sentir ignorada, excluida y que me muestran directa o indirectamente que no me quieren en su vida. Es difícil, es revelador y golpea como una bola de concreto en mí interior, pero es lo que debe ser para evitar una herida mayor , que duela y arda cada vez que la toco.
Hoy me alejo, dejo de intentar que me veas y hables como lo hacías antes. Hoy dejo de esperar que vuelvas a tratarme como lo más especial para tí. Hoy me doy cuenta que me ignoras para que yo me aleje.
Duele, si te importa duele, pero hagamos caso a esas señales que podrían pasar desapercibidas o que nos empeñamos en ignorar. Vamos a elegirnos a nosotros primeros. Dejemos ir a quien no nos hace sentir queridos.
Llegamos. Fuimos recibidos por un grupo de personas en cuyos rostros se observaba una alegría tan sincera, y no solo la obligación que conlleva su trabajo, sino algo genuino, desde el corazón.
Pancartas escritas a mano y música hermosa de fondo. Una bienvenida que nunca olvidaré, una bienvenida que quedará en mi memoria y corazón por siempre… ¿Por qué? – Porque fue la bienvenida a una de las etapas más importantes de mi vida, estoy segura-.
Recuerdo que cuando llegué a Unicaribe no hubo nada de eso. Nadie nos recibió, lo que me hizo sentir tan nerviosa, tanto, que la ansiedad ocasionó algunos incidentes embarazosos de los cuales prefiero no hablar.
El aula que me tocó estaba repleta. Yo, debido a la ansiedad, no me siento nada cómoda, rodeada de tantas personas, pero adivinen qué… No me importó. No lo hizo porque la vibra era positiva, quiero decir que todos los que estábamos ahí teníamos la emoción, orgullo y felicidad a flor de piel, era un sentimiento compartido.
Maribel, que vibra tan hermosa. Una maestra dinámica y divertida que me hizo sentir como si la conociera de toda la vida. ¡Qué espíritu tan alegre!.
Como saben, a mí me gusta observar detenidamente a las personas, algo así como mirar en su interior, y lo que vi en ella fue bondad infinita. Una mujer jovial, alegre, elocuente y con una inteligencia evidente.
Pasar casi un día completo allí, no fue nada fácil, fue agotante, pero al mismo tiempo tan gratificante. Fue un día para recordar, y más que fué una experiencia compartida con mi hermana y mi primo… ¿Qué más podría pedir?
Me encamino a estudiar algo que amo, mi hermana y primo me acompañan, estoy rodeada de gente increíble, los maestros son espectaculares. La vida es buena, retribuye, y lo hace con creces, lo está haciendo conmigo en este justo momento.
P.D. La vista desde allí arriba es espectacular.
P.D. Gracias a todos, gracias, UAFAM, gracias, Dios. Esta aventura apenas comienza.
Hoy le envié unas fotos a mi amada amiga, Isabel. Eran unas fotos del frente de mi casa que se encuentra en una comunidad de Constanza llamada La Culata. Imágenes de los alrededores adornados por montañas. Su emoción al ver las fotos fue tan sincera y real que provocó en mi ser una emoción de igual o mayor magnitud.
Al escucharla diciéndome lo afortunada que ella sería estando en mi lugar, viviendo aquí, surgió en mi un sentimiento de agradecimiento inmenso . Llegaron a mi cabeza como un ventarrón todas las cosas que me hacen un ser humano inmensamente afortunado.
Pude imaginar las montañas que me rodean, tan magestuosas que al observarlas te pueden llegar a hacer sentir en un cuento de hadas. Montañas inmensas que en ocasiones son tocadas por nubes esponjosas y que te hacen querer estar allí arriba porque quizás estarías un poquito más cerca del cielo . Montañas que se cubren de una neblina intensa y espesa , tanto que la cima se vuelve invisible. Montañas desde las cuales puedo deleitarme con las vistas más hermosas del Valle.
Vi las parcelas que cubren mi comunidad , parcelas sembradas de todos los vegetales y frutos que puedan imaginar, parcelas con tierras fértiles, tierras bendecidas, tierras que sirven de sustento a tantas familias encabezadas por agricultores , como es el caso de mis dos padres. Los frutos, frutos que son compartidos, porque aquí somos una gran familia que sabe que trabajando juntos, crecemos todos.
El clima, mi amado clima. Un clima frío, fresco que te hace sentir en el cielo . Un frío rico que nos refresca hasta el alma.
El cielo, ¡Dios, el cielo!, de un azul intenso con un sol tan brillante que ilumina las siembras . Un cielo que puede vestirse de colores mágicos, con amaneceres y atardeceres de película.
Y la gente, como olvidar a tantos seres humanos hermosos y bondadosos. Seres humanos que conforman una comunidad increíble e impresionante, un lugar que es mi lugar favorito en el mundo, que me da paz y me permite hacer muchas de mis cosas favoritas, entre ellas, trabajar la tierra.
Si, soy afortunada, hasta más no poder. La vida me ha premiado al permitirme nacer y vivir aquí.
P.D: Cuando vengan a Constanza no olviden visitar La Culata… Mi pedacito de cielo.
Desde que nació ha sido la luz de mis ojos, uno de los regalos más hermosos que la vida pudo darme. Ella trajo alegría a mi vida desde el primer momento en que la ví, en que ví sus ojitos claros y su cabecita con tan sólo unos poquitos cabellos. Fue amor a primera vista.
Por ella he llorado, insistido, peleado y estoy dispuesta a todo y mucho más.Por su bienestar y felicidad e luchado desde aquel 2 de mayo de 2011 en el que vino al mundo. Su camino hasta este momento no ha sido nada fácil, pero a pesar de todo es aquella personita que con tan sólo reír o abrazarme, reconforta cada parte de mi ser.
Mi niña especial, especial en todos los sentidos, desde lo que significa para mí hasta un ámbito más serio. Ella es una niña especial que a sus once (11) años tiene la mentalidad de una de cinco (5) y cuyo vocabulario no se ha desarrollado completamente.
Ella tiene la risa más contagiosa del mundo y es la persona más graciosa que yo conozco. Con tan sólo decir una de las cuantas frases que sabe, me hace reír a carcajadas.Su frase predilecta es «Padre amado», pero es la pronuncia de la siguiente manera: – » Padre amaro»- .
Como dije, es especial en todos los sentidos. Lo que más especial la hace para mí es su corazón puro e inocente que me brinda un amor tan sincero e incondicional que en ocasiones puede llegar a llenar todos los huecos en mí.
Por ella lucho cada día, por ella me enfrento a cualquiera. Ha pasado la mayor parte de su vida conmigo y mi familia. Nosotros sí la apreciamos.
Ella es mi sobrina. Ella es mi persona favorita. El ser más especial y cool de todo el mundo. Las palabras no son suficientes para expresar su impacto en mi vida. Me infunde fuerza, aliento, empuje, y se convirtió en mi motivo para siempre salir a flote.
No ha sido nada fácil lidiar con su condición, pero ella es mi esperanza, inspiración y fortaleza.
Hermosa por dentro y por fuera. Su mirada es penetrante y hermosa. Tiene unos ojos que te miran con ternura.
P.D: Ellos aman incondicional y sinceramente, amalos de la misma manera. Su amor te levantará y el tuyo los ayudará mucho.
Una especie de sentimiento desgarrador y abrumante cubre mi pecho y me estrecha el corazón haciendo que las lágrimas caigan por mi cara sólo con la esperanza de apaciguar esto. Sé perfectamente el nombre de esta sensación, y lo sé porque no es algo nuevo para mí y mucho menos desconocido.
Frustración se llama. Frustración con la vida, quizás conmigo misma. Frustración porque después de haber pasado las mejores semanas que he pasado en muchísimo tiempo, me siento mal, me siento como una malagradecida.
Es cómo sí el dolor hizo una pausa para dejarme respirar y experimentar por un momento lo que es la libertad, la plenitud y felicidad, lo que es sentirse vivo, y ahora ese momento simplemente llegó a su fin, se acabó y no estaba preparada para ello. Creo que mi alma ya se estaba acostumbrando a la felicidad.
La vida se trata de instantes, instantes que debemos saborear al máximo, lentamente y sin ninguna prisa. Al cerrar los ojos me imagino bailando en la sala de mis amigas, sin pensar mucho, sólo sintiendo el ritmo y dejándome llevar por él. Veo las plantitas que sembré con tanto amor para ISA y también a MARÍA cuidando de nosotras como una madre.
Vienen a mi mente las noches de pasta y música a todo volumen, los paseos improvisados y las llamadas de horas y horas. Siento como un gran sonrisa enmarca mi rostro al recordar, porque bien se dice que recordar es vivir, o más bien revivir.
Mientras escribo esto este sentimiento se va esfumando, al igual que las casi incontrolables ganas de llorar que me embargaban. Todas las memorias que tengo de este increíble viaje me reconfortan y estarán conmigo para siempre.
Lo que viví estás últimas semanas fué una especie de renacer, una experiencia casi sobrenatural, dónde volví a encontrarle sentido a muchas cosas y comprobé una vez más lo querida y amada que soy. Comprobé que puedo pasar una vida sin ver a mis amigos y que cuando nos reunamos otra vez, será como si no hubiese pasado el tiempo.
Conocí a nueva gente. Conocí a personas maravillosas y sumamente especiales, personas que agradezco haber conocido y con las cuales viví cosas que agradezco aún más. Ahora, después de todos estos párrafos lo único que queda es nostalgia y agradecimiento.
Queda en mi pecho el gusto y la suerte de haber tenido las mejores vacaciones de todo el mundo, con la mejor gente de todo el mundo. No más frustración por cosas que no puedo controlar y que sólo se roban mi energía. Sólo puro agradecimiento a la vida por enseñarme cada de día de las últimas semanas que vale la pena estar aquí, sin importar qué.
Cada vez que sienta nostalgia cerraré los ojos y recordaré todo lo que viví. Llegará a mi mente el maravilloso viaje al río, los atajos imprevistos, las costillitas del equipo remolacha, los «Te amo» de María y Mergy, el nuevo y especial vínculo que creé con Isabel, la disponibilidad y amor de Yanuel, el paseo con Virgen, los bailes con Gabriela en plena Zona Colonial, los cultos que servían de alarma, a mí saltando a un charco y subiendo una cuesta inclinada, la luz de Osmeylin y de todas las personitas con las que tuve la suerte de cruzarme, la cualidad de amigo de Imán, bailar con Yomelvin, ver a Enrique y Cristian, y cómo nadie me reconocía al verme – HAHAHAHA -.
Coño, que bueno es estar viva y rodeada de las personas indicadas.
P.D: Adiós frustración, hola agradecimiento. Hasta la próxima.
Hace meses tenía planeado hacer un ensayo hacerca del amor, el amor romántico, estar enamorado. Ese proyecto se cayó pues no tenía ni sentía las ganas de continuarlo. Llegué a preguntarle a varias personas lo siguiente : – ¿Qué se siente estar enamorado?-, y las respuestas fueron muy variadas.
Decidí retomarlo y hacer un breve escrito, este escrito. Decidí escribir hacerca de esto porque nunca he estado en esa posición, en el lugar en el que siento un amor romántico hacía otra persona, nunca me ha pasado. Cómo nunca lo he experimentado, mi primera reacciónccion fue cuestionar al respecto a personas que sabía que estaban o en algún momento estuvieron enamoradas.
Cómo dije al principio, las respuestas fueron diversas… Desde que se siente como la cosa más bonita del mundo,hasta que es pensar en otra persona antes que en tí mismo. Creo que no hay una respuesta correcta, una respuesta absoluta y cada una de las que escuché me dejaron algo intrigada. Aquí les dejo algunas :
– «Woooo, no sé que decirte en verdad, Franselis, eso estáa muy difícil. Cuando me doy cuenta que estoy enamorado es cuanfo todo lo que hago – comer, jugando basket…lo hago pensando en esa persona» -.
Esta respuesta me hizo darme cuenta que el estar enamorado provoca en tí una especie de desconcentración de la vida cotidiana, y no es algo malo, más bien es bastante curioso como tú mente puede albergar un pensamiento constante y que eso no llegue a darte miedo, aunque supongo que si lo hace.
– «Estar enamorado para mi es un sentimiento maravilloso hacia una persona qué no es nada tuyo, pero se convierte en parte importante de tu vida, y lo interesante es que solo vemos lo lindo y lo bueno en dicha persona y obviamos sus defectos. Al estar enamorados podemos ver lo mejor del otro»-.
Esta me encantó, ¿Por qué?…pues porque siempre trato de ver lo mejor en los demás, pero me imagino que en el enamoramiento algo mucho más profundo e íntimo, mucho más emocional y mágico.
– » Estar enamorado es la dependencia más bonita. Te sientes atrapado por la otra persona, la pones siempre de prioridad y nunca harías algo que le haga daño. Es un sentimiento que te arruga el corazón, la opinión de la persona en cuestión vale más que la tuya, sientes que debes complacerla en todo y esa es una de las razones por las que el amor duele. En conclusión, el estar enamorado es el arte de sufrir por lo que quieres»-.
Estas palabras realmente me llegaron. Es un pensamiento tan profundo que te hace abrir los ojos hacia una nueva perspectiva…el amor duele, pero ese dolor según sus palabras, vale totalmente la pena. -»
-«El querer a alguien te hace ver cosas que otros no pueden»-.
Que gran verdad. Aceves idealizamos, pero cuando lo que vemos es realmente lo que hay se siente como el cielo.
-» Eso es hermoso, muchas emociones encontradas y un cosquilleo en el estómago»-.
Esta no se podía quedar, el típico cosquilleo, las típicas mariposas. Que por cierto, siempre me he preguntado cómo la gente sabe cómo se siente una mariposa en el estómago, acaso se habrán comido alguna antes – HAHHAHAHHAA-, es broma.
Ahí, en esas respuestas pueden ver cómo diferentes personas describen el enamoramiento. Yo les dije que no me he enamorado, y es la verdad, al menos de una persona no, pero si lo he hecho de sonrisas, miradas, pasatiempos, la naturaleza… He sentido todo lo que estás personas especiales describen, por esas cosas que mencioné antes. Sé que no es lo mismo, pero es lo que tengo.
Resumiendo todo lo que aquí se expresa el amor es ese sentimiento que te hace soñar despierto y aunque implique el riesgo de sufrir no deja de ser hermoso. Es sentir que lo tienes todo y que tú vida ya no es ni será la misma, porque aprenderás, experimentarás y si es un amor bonito evolucionaras y creceras.
Podría voltear la cara y solo concentrarme en mí. Podría sólo ver mi dolor. Podría borrar la empatía de manera absoluta de mi vida y no importarme el dolor ajeno. Podría importarme un carajo que alguien esté pasando lo mismo o incluso algo peor que yo. Podría.
Pero hay un problema, nada de eso es posible porque yo no soy una persona a la cuál el dolor de los demás no le importa ni le merece ni siquiera una pizca de su interés. No soy el tipo de gente que sólo se concentra en sí misma y da por hecho que sólo su dolor importa. No soy quien pudiendo ayudar a alguien decide alejarse y dejarlo/a solo/a.
¿Saben quién soy?… Soy esa persona que según algunos tiene un corazón de pollo, y quizás sea cierto, quizás lo tenga, pero también es cierto que eso me hace un ser que siente el dolor de los demás y daría todo por que otros no sintiesen la miseria y el quebranto de un alma destrozada por la depresión y la ansiedad. Soy quien sin pensarlo te va a ofrecer una mano amiga, sin importar qué, sin importar quien.
La empatía es uno de los sentimientos más puros y desinteresados que puede poseer el ser humano. El simple hecho de no dejar que los sentimientos de los demás pasen desapercibidos nos hace grandes.
Pensar en el prójimo es una señal de bondad comprendida por pocos. No soy quien no se inmuta cuando ve a alguien llorar o incluso reír. Si estás feliz yo lo estoy, si lloras yo estaré ahí y quizás incluso llore contigo.
Esto no se trata de querer siempre solucionar los problemas de los demás, esto se trata de quién soy, de cómo soy, de lo que soy y lo que doy. Se trata de lo que la vida me ha enseñado.
Se trata de que hay muchas almas rotas por ahí, y también muchas cargadas de felicidad. Se trata de no pensar y verme sólo a mi misma, sino de pensar y ver a los demás.
Si ves que intento hacer algo y termino dándome por vencida será porque ya he hecho todo lo que estuvo a mi alcance y será porque yo deseaba ayudarte más de lo que tú querías ayudarte. Lo intentaré una y mi veces, pero si una y mil veces no haces y pones de tú parte, lamentablemente será imposible.
Me duelen los demás, el dolor de los demás me duele, pero también me duele mi dolor cuando me esfuerzo por alguien a tal punto que me dejo a un lado. Mi corazón es guerrero y mis fuerzas diría que muchas, pero yo tambien me canso, yo tambien tiro la toalla cuando no hay más remedio.
P.D: Ayudate, que yo te ayudaré, y te juro que no te dejaré solo/a. El sol puede salir para tí, sólo inténtalo.