Llegamos. Fuimos recibidos por un grupo de personas en cuyos rostros se observaba una alegría tan sincera, y no solo la obligación que conlleva su trabajo, sino algo genuino, desde el corazón.
Pancartas escritas a mano y música hermosa de fondo. Una bienvenida que nunca olvidaré, una bienvenida que quedará en mi memoria y corazón por siempre… ¿Por qué? – Porque fue la bienvenida a una de las etapas más importantes de mi vida, estoy segura-.
Recuerdo que cuando llegué a Unicaribe no hubo nada de eso. Nadie nos recibió, lo que me hizo sentir tan nerviosa, tanto, que la ansiedad ocasionó algunos incidentes embarazosos de los cuales prefiero no hablar.
El aula que me tocó estaba repleta. Yo, debido a la ansiedad, no me siento nada cómoda, rodeada de tantas personas, pero adivinen qué… No me importó. No lo hizo porque la vibra era positiva, quiero decir que todos los que estábamos ahí teníamos la emoción, orgullo y felicidad a flor de piel, era un sentimiento compartido.
Maribel, que vibra tan hermosa. Una maestra dinámica y divertida que me hizo sentir como si la conociera de toda la vida. ¡Qué espíritu tan alegre!.
Como saben, a mí me gusta observar detenidamente a las personas, algo así como mirar en su interior, y lo que vi en ella fue bondad infinita. Una mujer jovial, alegre, elocuente y con una inteligencia evidente.
Pasar casi un día completo allí, no fue nada fácil, fue agotante, pero al mismo tiempo tan gratificante. Fue un día para recordar, y más que fué una experiencia compartida con mi hermana y mi primo… ¿Qué más podría pedir?
Me encamino a estudiar algo que amo, mi hermana y primo me acompañan, estoy rodeada de gente increíble, los maestros son espectaculares. La vida es buena, retribuye, y lo hace con creces, lo está haciendo conmigo en este justo momento.
P.D. La vista desde allí arriba es espectacular.
P.D. Gracias a todos, gracias, UAFAM, gracias, Dios. Esta aventura apenas comienza.
Estás en el vientre de tu madre, un pequeño espacio que será tú hogar por los próximos 9 meses ( regularmente). Ahí te va a alimentar a través de un cordón conectado a tu ombligo y verás el mundo a través de los latidos del corazón de tú mami.
Naces, abres tus ojos y ves el mundo por tí mismo por primera vez. Aún no eres consciente, actúas por instinto y necesitas del completo y complejo cuidado de quienes se hacen llamar tus padres, dos seres que tendrán que alimentarte, protegerte, educarte, guiarte….
Vas creciendo y vas desarrollando tu personalidad, vas haciendo cosas por tí mismo y vas descubriendo cada día nuevas cosas. Llega una edad en la que ya eres absolutamente conciente de todo, sabes como se supone que debes actuar según de las imposiciones de la sociedad, cuales cosas se consideran correctas y cuales no, de acuerdo a los demás. Desarrollas tú propia opinión, tú propia voz y decides en que creer y en qué no.
Siempre necesitarás de tus padres pero sabes que debes salir al mundo y aprender a vivir por tí mismo. En el proceso te vas dando cuenta de que hay palabras que pueden herir incluso más que las acciones, que la maldad existe, pero la bondad predomina, que habrán personas que llegarán y se irán, y todo eso con un propósito, créeme, algo te enseñará. Verás y oirás y sentirás tantas cosas. Verás como habrán quienes sufran por dentro, pero aún sonrían con el alma rota, verás como se cometen injusticias descaradas, como algo superficial se convierte en algo más importante de lo que realmente debería importar, verás a niños con todo y a otros sin nada, a personas sufrir por estupideces y a otras por cosas desgarradoras, personas luchando con su salud mental, personas que lo superan y aquellas que se quedan en el camino.
Oirás, oirás demasiado, palabras que te marcarán y otras a las que no le tienes que hacer caso porque son como el veneno de una serpiente, solo quieren causar daño, oirás verdades que se esconden detrás de «juegos», oirás a las personas pelearse por cosas insignificantes, oirás risas tan sinceras que te harán sonreír a tí también, oirás el zumbido del viento y el canto de las aves, a los perros ladrar de felicidad y aullar de dolor, a padres expresando cómo aman a sus hijos y a otros repudiandolos, oirás palabras despectivas, pero también cumplidos sinceros hacia tu persona que te harán darte cuenta lo valioso que eres para alguien más.
Sentirás, mierda, sentirás el dolor de los demás,pero también sus alegrías , o quizás sentirás envidia, odio, tristeza, arrepentimiento. Sentirás amor, porque te enamorarás, – a mis 20 años aún no lo he hecho-, pero te aseguro que pasará y te sentirás en el cielo, y sí, puede que te rompan el corazón, pero volverás a enamorarte. Nadie se libra de amar aunque así quiera.
Creo que a todos nos llega un punto en el que nos cuestionamos, nos preguntamos: ¿Quién soy?, ¿Quien quiero ser?, ¿A dónde pertenezco?. Yo lo he hecho infinitas veces y aún me quedan respuestas por descubrir. Unos tardarán más que otros en encontrar la respuestas a estas interrogantes.
Para responder estás preguntas, lucharas con mounstros invisibles, llorarás, experimentarás, exploraras, conocerás personas, lugares, olores, sonidos y sabores. Te pondrás a prueba y quizás tropezaras, estudiaras algo que no te apasiona y cuando te des cuenta estará en tí decidir si seguir o detenerte, serás juzgado si tú decisión es priorizar tu paz, pero también es muy probable que haya quienes te apoyen en todo el sentido de la palabra.
Irás descubriendo cuáles cosas te hacen tú, tú escencia, cuáles cosas te identifican, cosas que podrían parecer tan simples, como por ejemplo que te guste sentarte un rato al aire libre o beber una tasa de café en la mañana escuchando un poco de Jazz. Te darás cuenta de lo que te hace sentir el corazón lleno y lo que no, de lo que te divierte y lo que te enoja, de lo que quieres y lo que no.
Para encontrar respuestas lo único que tienes que hacer es vivir y en el proceso todo irá cobrando sentido. Cuando menos te lo esperes descubrirás a qué viniste a este mundo, tú vocación.
Quizás te sucedan cosas que requieran sanación, pero está bien, nadie está exento de ello. Yo estoy en un proceso de nación a través del cual me he ido dando cuenta de muchas cosas.
Me he dado cuenta que perteneces dónde te sientas amado y en paz, con quien se preocupe por tí y te respete, quien te diga la verdad a la cara. Perteneces a dónde estés por gusto y no por obligación, dónde le agradezcas cada día a Dios por estar allí.
Verás, oirás, sentirás y te preguntarás… Todo es parte de este viaje llamado vida. No siempre todo será bonito, no siempre estarás dónde quieras estar, no siempre tendrás el valor de marcharte, decir o hacer lo que deseas, pero siempre recuerda que habrá una oportunidad más de intentarlo aunque el tiempo pase muy rápido, siempre encontrarás una mano amiga, un nuevo amor, inspiración y fuerzas para seguir.
Al final, descubrirás quién eres, serás quien quieras ser y estarás justo donde perteneces, estoy segura… Y te lo dice alguien que a batallado y sigue buscando respuesta, pero que aún tiene esperanza y seguridad de que cada pieza se pondrá en su lugar, en el tiempo y momento perfecto. Así que vive y no te preocupes, Dios nunca falla.
P.D. Quiero pedir un gran favor… Siempre se amable, sueña, lucha, cuida de tí física, mental y espiritualmente, y por favor, nunca te rindas.
Desde que nació ha sido la luz de mis ojos, uno de los regalos más hermosos que la vida pudo darme. Ella trajo alegría a mi vida desde el primer momento en que la ví, en que ví sus ojitos claros y su cabecita con tan sólo unos poquitos cabellos. Fue amor a primera vista.
Por ella he llorado, insistido, peleado y estoy dispuesta a todo y mucho más.Por su bienestar y felicidad e luchado desde aquel 2 de mayo de 2011 en el que vino al mundo. Su camino hasta este momento no ha sido nada fácil, pero a pesar de todo es aquella personita que con tan sólo reír o abrazarme, reconforta cada parte de mi ser.
Mi niña especial, especial en todos los sentidos, desde lo que significa para mí hasta un ámbito más serio. Ella es una niña especial que a sus once (11) años tiene la mentalidad de una de cinco (5) y cuyo vocabulario no se ha desarrollado completamente.
Ella tiene la risa más contagiosa del mundo y es la persona más graciosa que yo conozco. Con tan sólo decir una de las cuantas frases que sabe, me hace reír a carcajadas.Su frase predilecta es «Padre amado», pero es la pronuncia de la siguiente manera: – » Padre amaro»- .
Como dije, es especial en todos los sentidos. Lo que más especial la hace para mí es su corazón puro e inocente que me brinda un amor tan sincero e incondicional que en ocasiones puede llegar a llenar todos los huecos en mí.
Por ella lucho cada día, por ella me enfrento a cualquiera. Ha pasado la mayor parte de su vida conmigo y mi familia. Nosotros sí la apreciamos.
Ella es mi sobrina. Ella es mi persona favorita. El ser más especial y cool de todo el mundo. Las palabras no son suficientes para expresar su impacto en mi vida. Me infunde fuerza, aliento, empuje, y se convirtió en mi motivo para siempre salir a flote.
No ha sido nada fácil lidiar con su condición, pero ella es mi esperanza, inspiración y fortaleza.
Hermosa por dentro y por fuera. Su mirada es penetrante y hermosa. Tiene unos ojos que te miran con ternura.
P.D: Ellos aman incondicional y sinceramente, amalos de la misma manera. Su amor te levantará y el tuyo los ayudará mucho.
Una especie de sentimiento desgarrador y abrumante cubre mi pecho y me estrecha el corazón haciendo que las lágrimas caigan por mi cara sólo con la esperanza de apaciguar esto. Sé perfectamente el nombre de esta sensación, y lo sé porque no es algo nuevo para mí y mucho menos desconocido.
Frustración se llama. Frustración con la vida, quizás conmigo misma. Frustración porque después de haber pasado las mejores semanas que he pasado en muchísimo tiempo, me siento mal, me siento como una malagradecida.
Es cómo sí el dolor hizo una pausa para dejarme respirar y experimentar por un momento lo que es la libertad, la plenitud y felicidad, lo que es sentirse vivo, y ahora ese momento simplemente llegó a su fin, se acabó y no estaba preparada para ello. Creo que mi alma ya se estaba acostumbrando a la felicidad.
La vida se trata de instantes, instantes que debemos saborear al máximo, lentamente y sin ninguna prisa. Al cerrar los ojos me imagino bailando en la sala de mis amigas, sin pensar mucho, sólo sintiendo el ritmo y dejándome llevar por él. Veo las plantitas que sembré con tanto amor para ISA y también a MARÍA cuidando de nosotras como una madre.
Vienen a mi mente las noches de pasta y música a todo volumen, los paseos improvisados y las llamadas de horas y horas. Siento como un gran sonrisa enmarca mi rostro al recordar, porque bien se dice que recordar es vivir, o más bien revivir.
Mientras escribo esto este sentimiento se va esfumando, al igual que las casi incontrolables ganas de llorar que me embargaban. Todas las memorias que tengo de este increíble viaje me reconfortan y estarán conmigo para siempre.
Lo que viví estás últimas semanas fué una especie de renacer, una experiencia casi sobrenatural, dónde volví a encontrarle sentido a muchas cosas y comprobé una vez más lo querida y amada que soy. Comprobé que puedo pasar una vida sin ver a mis amigos y que cuando nos reunamos otra vez, será como si no hubiese pasado el tiempo.
Conocí a nueva gente. Conocí a personas maravillosas y sumamente especiales, personas que agradezco haber conocido y con las cuales viví cosas que agradezco aún más. Ahora, después de todos estos párrafos lo único que queda es nostalgia y agradecimiento.
Queda en mi pecho el gusto y la suerte de haber tenido las mejores vacaciones de todo el mundo, con la mejor gente de todo el mundo. No más frustración por cosas que no puedo controlar y que sólo se roban mi energía. Sólo puro agradecimiento a la vida por enseñarme cada de día de las últimas semanas que vale la pena estar aquí, sin importar qué.
Cada vez que sienta nostalgia cerraré los ojos y recordaré todo lo que viví. Llegará a mi mente el maravilloso viaje al río, los atajos imprevistos, las costillitas del equipo remolacha, los «Te amo» de María y Mergy, el nuevo y especial vínculo que creé con Isabel, la disponibilidad y amor de Yanuel, el paseo con Virgen, los bailes con Gabriela en plena Zona Colonial, los cultos que servían de alarma, a mí saltando a un charco y subiendo una cuesta inclinada, la luz de Osmeylin y de todas las personitas con las que tuve la suerte de cruzarme, la cualidad de amigo de Imán, bailar con Yomelvin, ver a Enrique y Cristian, y cómo nadie me reconocía al verme – HAHAHAHA -.
Coño, que bueno es estar viva y rodeada de las personas indicadas.
P.D: Adiós frustración, hola agradecimiento. Hasta la próxima.
«Me pasan tantas cosas buenas. Tengo gente buena a mi alrededor, me divierto y hago cosas bonitas, pero a la más mínima cosa «mala», me caigo, los pedazos que intentan unirme vuelven a separarse.
Creo que llorar es una de mis cosas favoritas y también pienso que no me hace débil, más bien es una de mis formas de sacar la frustración, la tristeza, y si no lo hago, siento que me falta el aire, los feos sentimientos se apoderan de mí y siento que me ahogo. Llorar en la mayoría de las ocasiones disminuye un poco la carga que llevo en mi pecho.
Quisiera siempre ver el lado positivo y no sentirme miserable por cosas que al final son insignificantes para la mayoría de personas, pero para mí no, y no sé el porqué me importan tanto. Soy una persona con un nivel de sensibilidad muy elevado y las cosas que otros se encuentran normales puede que para mí no lo sean y me provoquen crisis.
Y quizás se preguntarán qué pasa ahora. Lo que pasa es que me tengo que ir. Lo bueno no dura para siempre. Se acabaron las vacaciones. Me duele porque no puedo hacer nada al respecto y marcharte de un lugar en el que eres tú,eres libre y sobretodo feliz no es tarea fácil.
Quisiera quedarme y seguir sintiendo que puedo con todo, que la vida es buena y que vale inmensamente la pena estar aquí. Hacía mucho – tanto que ya no me acordaba- que no sabía como se sentía ser plenamente feliz, y aquí lo soy.
Debería marcharme alegre por todo lo que hice y por cómo alimenté mi ser rodeandome de personas hermosas y haciendo cosas por y para mí, pero no, lo haré triste porque no quisiera que terminara.
Extrañaré tanto esto, no tienen una idea. Ya no puedo seguir escribiendo porque las lágrimas no me dejan y si plasmar todo lo que siento, llorarían conmigo.
P.D: HOY NO HAY.»
12: 2 a.m.
Estoy más calmada. Lo que escribí está tarde fue en medio de un momento de desesperacion, ansiedad y decepción. Las últimas horas mi mente se ha calmado lo suficiente como para darme cuenta de que realmente debo agradecer haber tenido las mejores vacaciones de la historia.
Vi a mis amigos, a mis panas que no veía desde hacía casi cuatro (4) años. Salí, exploré, me divertí, conocí gente nueva, bailé, reí, lloré, grité, hice cosas que nunca había hecho que fueron demasiado emocionantes. Estas semanas realmente fueron un gran recordatorio de lo buena que es la vida cuando la vives bien, sin pensar demasiado, haciendo cosas bonitas, conociendo gente bonita y al lado de amigos bonitos.
Se vale llorar por cosas que se nos salen de las manos, por cerrar etapas, pero lo que es imperdonable es olvidar lo bueno y sólo centrarse en una cosa mala. He sido tan feliz, que nada ni nadie podrá arruinar eso.
Las próximas vacaciones vuelvo con más ánimo, ganas de pasarla bien y toda la buena energía del mundo. La vida es buena, mis hermanos, muy buena.
Podría voltear la cara y solo concentrarme en mí. Podría sólo ver mi dolor. Podría borrar la empatía de manera absoluta de mi vida y no importarme el dolor ajeno. Podría importarme un carajo que alguien esté pasando lo mismo o incluso algo peor que yo. Podría.
Pero hay un problema, nada de eso es posible porque yo no soy una persona a la cuál el dolor de los demás no le importa ni le merece ni siquiera una pizca de su interés. No soy el tipo de gente que sólo se concentra en sí misma y da por hecho que sólo su dolor importa. No soy quien pudiendo ayudar a alguien decide alejarse y dejarlo/a solo/a.
¿Saben quién soy?… Soy esa persona que según algunos tiene un corazón de pollo, y quizás sea cierto, quizás lo tenga, pero también es cierto que eso me hace un ser que siente el dolor de los demás y daría todo por que otros no sintiesen la miseria y el quebranto de un alma destrozada por la depresión y la ansiedad. Soy quien sin pensarlo te va a ofrecer una mano amiga, sin importar qué, sin importar quien.
La empatía es uno de los sentimientos más puros y desinteresados que puede poseer el ser humano. El simple hecho de no dejar que los sentimientos de los demás pasen desapercibidos nos hace grandes.
Pensar en el prójimo es una señal de bondad comprendida por pocos. No soy quien no se inmuta cuando ve a alguien llorar o incluso reír. Si estás feliz yo lo estoy, si lloras yo estaré ahí y quizás incluso llore contigo.
Esto no se trata de querer siempre solucionar los problemas de los demás, esto se trata de quién soy, de cómo soy, de lo que soy y lo que doy. Se trata de lo que la vida me ha enseñado.
Se trata de que hay muchas almas rotas por ahí, y también muchas cargadas de felicidad. Se trata de no pensar y verme sólo a mi misma, sino de pensar y ver a los demás.
Si ves que intento hacer algo y termino dándome por vencida será porque ya he hecho todo lo que estuvo a mi alcance y será porque yo deseaba ayudarte más de lo que tú querías ayudarte. Lo intentaré una y mi veces, pero si una y mil veces no haces y pones de tú parte, lamentablemente será imposible.
Me duelen los demás, el dolor de los demás me duele, pero también me duele mi dolor cuando me esfuerzo por alguien a tal punto que me dejo a un lado. Mi corazón es guerrero y mis fuerzas diría que muchas, pero yo tambien me canso, yo tambien tiro la toalla cuando no hay más remedio.
P.D: Ayudate, que yo te ayudaré, y te juro que no te dejaré solo/a. El sol puede salir para tí, sólo inténtalo.
Todos guardamos anhelos en lo más profundo de nuestro corazón, uno de los míos es encontrar a alguien que se quede conmigo aunque me encuentre en mi peor momento, que ría conmigo a causa de esos chistes estúpidos que vienen en las mentas. Supongo que estarán pensando que a lo que me refiero es que quiero enamorarme, pero no es eso, no necesariamente.
Lo que quiero decir pues es que necesito a un amigo incondicional, verdadero, un amigo real. Necesito a alguien que no se marche a la primera sombra que vea, alguien que me quiera como soy, me diga las cosas a la cara, sin vergüenza con respeto y honestidad. Necesito a alguien a quien le agrade aún cuando esté triste y no me rechace porque me siento así. Alguien que entienda que una amistad debe ser recíproca, recibir lo que se da .
La vida ha puesto muchas personas en mi vida de las cuales he aprendido mucho, tanto cosas buenas como malas, lecciones de vida, de lo que si y no es una amistad. Personas que me han enseñado que hay almas nobles que tienen una empatía única y otras que creen tener la verdad absoluta y no están dispuestas a ponerse en los zapatos de los demás ni siquiera por un segundo, ni siquiera teniendo la realidad ante sus ojos.
Me he desvelado, he llorado, he rogado en silencio, he orado por una persona así. He estado mucho tiempo estancada en relaciones donde doy y doy, pero no recibo lo mismo de vuelta.
Cuando soy amiga lo soy de verdad, no a medias, no de manera tibia, por eso exijo lo que entrego. Me han tachado de muchas cosas, incluso de querer usurpar un lugar que no me corresponde, me han golpeado con palabras hirientes y me han rechazado por expresar plenamente mis sentimientos.
Hoy sigo esperando, sigo esperando a quien pueda llamar cuando necesite un abrazo y me preste su hombro para llorar, sigo esperando a alguien que vea todo lo bonito que tengo para ofrecer y esté orgulloso de mí y esté ahí para las que sea, alguien que baile conmigo una de Juan Luis. Y les aseguro que si llega ese alguien yo haré lo mismo por él. Puede ser que esté pidiendo mucho, pero es lo que merezco, y no lo digo de una forma arrogante o prepotente, de ninguna manera; lo digo porque eso es lo que yo soy, eso es lo que yo doy, y no estoy dispuesta a recibir menos, nunca más.
Cuando tenga que llegar llegará. En un escrito anterior expresaba cómo intentaba apresurar las cosas con algunas personas, por el simple hecho de sentirme sola y vacía, obteniendo a partir de ello un resultado negativo. Me hicieron a un lado e incluso de alguna forma me hicieron sentir culpable.
Ya se de sobra lo que no es un verdadero amigo, ahora quiero conocer lo que sí es, a profundidad. Quiero experimentar una amistad de pantalla de cine, de película.
P.D: Eso de quererse a uno primero está genial, pero si no lo haces eso no significa que no merezca el amor de otra persona. Quiérete, pero también aprende a aceptar lo que mereces.
Todo está tan tranquilo y callado. En noches como estás es cuando deseo intensamente que amanezca ya.
Es como si Morfeo se olvidó de mí, esta noche, bueno en realidad creo que lo hizo hace mucho. Desde que la ansiedad empeoró, mi rutina de sueño no ha vuelto a ser la misma. Es frustrante y retador, pero si no fuese porque tomo pastillas para poder relajarme y conciliar el sueño, creo que esto me pasaría todas las noches. Como me pasó seguido durante más de un mes.
Cuando duermo es mi momento de entera paz. No hay ansiedad ni dolor, ni llanto… Sólo yo en mi cama acurrucada, en un estado de serenidad y tranquilidad inigualable, que sólo obtengo cuando cierro los ojos y caigo en un sueño, no tan profundo, pero lo suficiente para poder descansar.
Cómo no todo es perfecto, es probable que las pastillas que tomo puedan generar una dependencia en mí, una adicción pues. Pero por ahora es lo único que me asegura poder conciliar el sueño las horas suficientes para no vivir como un zombie, así que creo que estoy dispuesta a asumir el riesgo.
Una adicción sería algo que de verdad apestaria, pero a veces hay que tomar decisiones y contemplar los pros y los contras. Hay que estar dispuesto a sacrificar algunas cosas, para obtener otras.
Espero con toda mi alma pronto poder ir dejando la medicación. Creanme que no disfruto tener que tomar más de cinco pastillas diferentes durante el día.
Es complicado, unos no verán bien y otros no estarán de acuerdo, pero en definitiva es lo que junto con la terapia psicológica me ha ayudado a apaciguar estos transtornos. El sólo recordar a la yo de unos meses atrás hace que mis ojos se llenen de lágrimas. Era una cosa, me sentía y me veía muerta en vida.
Emergencias era mi segundo hogar. Mi miedo a tener un ataque al corazón hacía que mi mente creara síntomas físicos tan reales que en varias ocasiones, más de las que puedo contar, pensé que era todo, que moría y quizás el sufrimiento acabaría, pero igual me aterraba.
Aunque haya días en que me sienta como un trapo viejo, nada se compara a lo que viví. No sé lo desearía a nadie, absolutamente nadie. Pensé que me volvería loca. Mi mente me generaba síntomas físicos tan intensos que los médicos me realizaron toda los estudios habidos y por haber. Los electrocardiogramas estaban a la orden del día. La vida no era vida, era un infierno, no hubiese querido decirlo así, pero no encuentro otra palabra.
Les confieso que me aterra volver a ese punto. Me aterran los hospitales. Me aterran los doctores. Me aterra no poder dormir. Me aterra volver a sentirme como en esos días, dónde lo único que quería era desaparecer, literalmente.
Pero igual sigo aquí. He recibido más golpes de los que imaginé podría soportar, pero lo hice y continuo haciéndolo.
Ahora cuando río lo hago de verdad y con el corazón. Quizás es cierto eso de que hay que tocar fondo para aprender a apreciar cuando estamos en la cima, aunque sea por breves instantes, pero aunque sean breves, aunque sean efímeros, valen todo el sufrimiento y se sienten como el cielo.
Las largas caminatas, el calor, la sed, el dolor en los pies… No fueron impedimento para ir hoy fuera un maravilloso día, un día especial al lado de personas especiales. Fue una día maravilloso por el simple hecho de estar con gente de vibra bonita y sentimientos puros.
Hoy bailé, reí, tomé fotos, que divertí, aprendí y también durante el proceso descubrí que no soy la misma de hace unos meses atrás. Descubrí que lo más simple puede ser lo más gratificante, y que ver cosas, rostros y personas nuevas, realmente refresca el alma. Ya he comentado que una de mis cosas favoritas es observar detenidamente a las personas, especialmente sus rostro, sus ojos, y hoy fue un deleite lo que pude ver.
No soy la misma que hace unos meses atrás porque ahora sé lo que soy y lo que valgo, tengo confianza en mí, tanta que no me apena ponerme a bailar en un parque lleno de gente, tan sólo porque quiero, puedo y me encanta. Yo bailo hasta los anuncios, no hay que «jucharme» mucho.
No había tenido la oportunidad de recorrer la Zona Colonial cómo lo hice hoy. Ver cómo en un sitio en el que parece que se detuvo el tiempo en la época colonial, tanta gente de diferentes partes del mundo se encuentran, conviven y se conocen, lo cual para mí no tiene precio.
Feliz y agradecida de cada día poder aprender y experimentar algo nuevo, algo diferente. Otra cosa que he descubierto es que soy alguien de espíritu libre y alma bondadosa, alguien a quien el hecho de brindarle una sonrisa a alguien en la calle y recibir una de vuelta le alegra el día e incluso la vida.
Atesoro todos los momentos como estos porque en ellos soy demasiado feliz. Atesoro todas las lindas experiencias que vivo, y puedo decir que vivir se siente maravilloso.
Cuando inicié con este blog no creí que fuese a durar ni siquiera una semana. Mis ánimos e interés por las cosas estaban por los suelos. Al principio tambien quise que fuese anónimo, pero luego pensé que yo no soy la única atravesando por procesos de ansiedad y depresión, no soy la única a quien la vida le duele aveces y cuya alma por momentos se siente vacía.
Ese momento de reconocimiento y aceptación en el que me dí cuenta que ocultar esto no serviría de nada, el momento en el cual reconocí que hablando sobre mi situación, mis retos, mis sentimientos y mi experiencia podría ayudar a alguien más, fue el momento en que decidí continuar y hacerlo como yo, cómo Franselis, una chica con Transtorno depresivo mayor y Transtorno de ansiedad generalizada, una chica cuya vida no debe, puede ni está definida por esos trastornos.
@Fhotoswithsoul
Esto ha sido como una bocanada de aire fresco, y también ha sido un reto, pero uno que decidí aceptar con valentía, -¿Por qué con valentía?… Pues porque no somos todos los que nos atrevemos a mostrar al mundo nuestros demonios, nuestras luces y sobras y somos aún menos los que lo hacemos sólo con el propósito de ayudar.
Ese propósito que me mueve es lo que ha mantenido este pequeño espaciado creado por mí, desde y con el alma, de pie. El sólo hecho de recibir mensajes de personas de todas partes expresando sus sentimientos al leer uno de mis escritos es el mejor motor para continuar.
@Fhotoswithsoul
¿Y saben qué?, esto también me ha ayudado a mí. Cada vez los nudos en la garganta son menos, la presión en el pecho ha disminuido y mi seguridad y autoconfianza han aumentado. Esto es lo más increíble, ayudo a los demás ayudándome a mi misma.
Tomar la decisión de hablar, expresarme y que mi testimonio, mis sueños, mis anhelos, experiencias y pensamientos sean leídos por personas de todo el mundo ha sido la decisión más retadora y a la vez más gratificante de toda mi vida. Esto se ha convertido en una especie de salvavidas que me mantiene a flote.
Este año ha sucedido tanto. Ha sido un año de confesiones, revelaciones, sanación, decepciones, dolor, lágrimas, miedos, despedidas, pero sobre todo de crecimiento. Estoy tan agradecida con Dios y con ustedes que leen lo que escribo, con mi familia que no me ha dejado caer y con mi espíritu inquebrantable que se mantiene fuerte a pesar de los golpes. Creanme que no podría expresar en palabras todo lo que he padecido todos estos años, pero tampoco podría expresar lo bueno que Dios es y ha sido conmigo, a pesar del sufrimiento y el dolor.
Esto apenas comienza. Cada día vamos por más. El proceso de sanación es lento y tiene muchísimas altas y bajas, pero les aseguro que vale toda la pena, el sudor, las lágrimas y la vida.