GENTE INSPIRADORA.

Que increíbles y especiales son aquellos que hasta atravesando las situaciones más desafiantes, duras y dolorosas, ven la vida con optimismo. Que seres tan hermosos son los que a pesar de todo sonríen y sin importar su situación , igual piensan en los demás.
Hay tantos allí afuera, luchando batallas inimaginables, batallas mentales, batallas físicas, batallas que quizás no puedan superar, pero aún así la esperanza no muere en ellos. Personas conformes con los designios de Dios .

Son seres que inspiran, seres que ríen, seres que no se dejan vencer por el dolor que pueden estar sintiendo. Seres cuya respuesta cuando le preguntas como se sienten es «bien, gracias a Dios» , aunque todos sepamos que el mundo se les está callendo encima o incluso, aún peor, que la vida se les está yendo.

@Fhotoswithsoul

Los admiro, los admiro profundamente, porque su vida, ejemplo y espíritu de lucha son inquebrantables. Son aquellos que están en paz con lo que han hecho de su vida. Quienes dan fuerzas aunque ellos no las tengan.

Hoy escuché una historia de una de esas personas con inmenso valor y alma bondadosa, una persona que murió, pero que es recordada como alguien con una fuerza de voluntad inexplicable, alguien cuyo corazón era tan grande y cuyo trayecto de vida fué ejemplo para los demás. Él, con valentía, firmeza y fortaleza aceptó su destino porque no tenía nada de lo cual arrepentirse. En los 33 años que vivió hizo lo que debía y por eso se marchó de este mundo con la cara en alto y la sensación del deber cumplido; ser un buen ser humano con los demás y con si mismo.

Así como él, hay tantos por ahí cuya actitud positiva te llega y llena tú corazón. Gracias, gracias por ser tan valientes, gracias por comprender de qué se trata la vida, de vivirla lo mejor que podamos.

A veces a las personas buenas le suceden cosas horribles y nos enojamos y nos cuestionamos y en algún punto desearíamos ser nosotros quienes pasemos por eso, tomar su lugar  porque son seres tan maravillosos que no merecen que la vida los golpee tanto; por lo menos en mi caso yo si lo he deseado, he deseado estar en el lugar de alguien más, porque este mundo no merece a personas tan buenas, pero igual las necesitamos aquí para que sigan iluminandonos.

Esta va para todos aquellos cuya sonrisa no se apaga aún atravesando las tormentas más duras. Quiero decirles que me inspiran, que quisiera tener su optimismo y ser la mitad de los increíbles seres humanos que son. Sigan esparciendo su luz, sigan impactado vidas.

P.D: ¿CONOCES A ALGUIEN ASÍ? – MENCIONALO/A.

-FACINGLIFE💛✨

Días no tan bueno.

Este es un espacio donde me gusta compartir más que todo, cosas que inspiren, los días buenos, las bonitas experiencias, pero como los días no tan buenos también son parte del paquete de esta turbulenta vida que me ha tocado y le ha tocado a millones y millones, también quiero hablar de ellos. Quiero hablar de esos días dónde aunque el sol brille con intensidad, el cielo no tenga ninguna nube y su azul celeste resalte impresionantemente, aunque sea el día perfecto, lo vemos gris, lo sentimos pesado y simplemente nos levantamos con el pie izquierdo.

Hoy es uno de esos días en que me levanté enojada, sin razón, simplemente me levanté así, lo cual es frustrante porque es un enojo tan intenso que me lleva a desquitar mi rabia con los demás. Se supondría que después de tantos años de convivir con estos transtornos, debería estar acostumbrada a las cosas que generan en mí, pero no, no lo estoy. No lo estoy porque nadie debería acostumbrarse a vivir así, nadie merece hacer que de los días malos sean más, una norma.

Días malos tenemos todos, días difíciles también, pero días dónde sientes que puedes tener una recaída, que una crisis depresiva o ansiosa puede estar al acecho, esos días son los que me tocan cada cierto tiempo, tiempo que gracias a Dios se ha hecho más grande. Ya no son tan frecuentes como antes y déjame decirte que con frecuente me refiero a casi todos los días.

Sinceramente quiero dormir todo el día, pero pienso que me he pasado una semana entera en cama por causa de una gripe que me ha dao’ duro y además de eso mi energía no ha estado muy potente que digamos. Hoy no puedo quedarme en cama, hoy me sienta como me sienta, debo buscar la manera de sentirme como dije en el escrito de ayer, cómo si bailara bajo la lluvia… Para aplatanarlo más, diré que tengo que buscar la forma de sentirme «Bacano».

Está bien quedarte en cama ciertos días, descansar, relajarte, pero en mí caso si hago eso luego es muy difícil salir de ahí, de ese círculo vicioso dónde solo quiero estar acostada viendo estupideces en el celular, sin hacer nada productivo. Así que hoy a pesar de sentirme sin energía, con los ánimos bajos, enojada y frustrada, la cama no es una opción para mí.

Supongo que ahora debo buscar la manera de despertar, hacer algo que me guste y salir.
Se que hay días malos y otros ultra malos, pero que ganamos lamentandonos. Las quejas nunca han hecho una diferencia positiva. Quizás hoy surjan fotos lindas para mí página, así que estén pendientes.

Vamos con toda, con gripe y todo.

FACINGLIFE 💛✨

Báñate bajo la lluvia.

En un escrito anterior hablaba de lo mucho que me gusta la lluvia, y hoy en un día lluvioso igual que aquel en el que hice el primer escrito quiero recordar algo que me hacia y cada vez que lo hago me hace muy, pero muy feliz. Esa simple pero tan divertida actividad, es bañarme bajo la lluvia.

Cuando estaba pequeña me enfermaba muy fácilmente, así que tenía que rogar mucho para que me dejaran salir a jugar bajo la lluvia. Les juro que lo amaba, me sentía tan libre, y de eso se trata ser niño, ¿no?… De sentirse libre y en paz, protegido y seguro.
Recuerdo que lo hacía con mi hermana. El simple hecho de sentir las gotas de lluvia sobre mi cara me daba la sensación que de alguna manera todo era posible, que el mundo estaba a mis pies, a mis pies descalzos.

Si, mis pies descalzos, yo odiaba usar cualquier tipo de calzado, recuerdo siempre andar descalza, incluso fuera de la casa, cosa que ocasionó varios incidentes dolorosos. Imagina ir caminando en el piso de cemento rústico y de pronto tropezar con tu dedo mayor. No fueron una ni dos las «chapas» del dedo llevadas en el proceso en que intentaba convencerme que debía usar por lo menos chancletas.

Recapitulando…La lluvia en la cara y el pelo, eran lo máximo. Yo siempre he tenido el pelo rizo y mami odiaba que me mojara el cabello con agua de lluvia, porque eso significaba tener que lavar y peinar aquel «pajón», que hoy en día gracias a Dios, aún conservo.
La última vez que lo hice hace más de un año, fue tan gratificante, por un instante me sentí como aquella niña libre, otra vez. Por un instante olvidé cualquier problema. Por un instante sentí paz, libertad y emoción al mismo tiempo, me sentí yo.

Recordarlo, el sólo hecho de hacerlo me pone nostálgica, porque quisiera sentirme así siempre, quisiera sentirme como cuando bailo bajo la lluvia. Quisiera ser niña otra vez y no es que no hayan esos momentos en que me comportó como tal y empiezo a reírme como foca con mi papá y mi hermana, pero ese que sólo puedo experimentar durante los días lluviosos es especial.

Quiero recordarles que nunca es tarde para sacar al niño que llevamos en nuestro interior. Has algo que te emocione, que te transporte a los tiempos y lugares donde fuiste más feliz, donde no importaba nada, dónde nuestra única preocupación era que había de comer y que nos dejarán salir a jugar. En mí caso, salir a jugar pelota con los chicos cuando se llevaban los frutos de las parcelas. Qué buenos día aquellos.

Hoy no me lanzo bajo la lluvia porque tengo una gripe infernal, pero no saben el deseo que tengo. Espero con ansias el día en que pueda hacerlo otra vez.

Nunca pierdan esa ilusión y capacidad de asombro. La vida necesita ser vista desde una perspectiva más despreocupada de vez en cuento. Nunca olvides al niño que vive dentro de ti. Es tú escencia.

– FACINGLIFE 💛✨

¿QUE TIENE DE MALO?

Vivimos en un mundo donde existe gente de toda clase: personas abiertas y maduras en todo sentido, personas maduras pero cerradas, personas cerradas y a la vez inmaduras y también están aquellos con una gran de carencia de responsabilidad emocional , que te pueden hacer ver con el villano cuando no es así. Me gustan las primeras, esas personas que no les importa dar abrazos a sus amigos y a la gente que quiere, que no interpretan las cosas a su conveniencia, cuya mente es un libro abierto, que manejan las cosas a la altura de la situación y no se toman las palabras ni las acciones tan a pecho, pero tampoco le hacen caso omiso.

Todo lo anterior es para que entendamos que siempre van a haber seres con los que tendrás la seguridad de expresar cualquier cosa porque lo tomaran y lo enfrentarán de la manera adecuada, y habrá otras que harán una tormenta en un vaso de agua y llegarán a un punto de hacerte sentir culpable por algo que debería ser completamente normal; expresar tus sentimientos. No hay nada de malo en sacar aquello que da vueltas y vueltas en tu cabeza o corazón buscando un pequeño espacio por dónde salir, porque cuando salen le dan tranquilidad y paz a tú alma.

¿Por qué todo tiene que ser tan complicado, especialmente las personas?, porque en realidad nosotros somos quienes nos complicamos y complicamos todo. El ser humano es un espécimen tan falto de sentido común, que muchas veces me quedo boquiabierta.

¿Qué hay de malo en expresar tus sentimientos, decir «te quiero», dar un abrazo inesperado, pedir perdón? No hay nada de malo en que quieras sacar todo aquello que tú alma resguarda, en decir la verdad y evitar que esas cosas terminen haciendo un nudo en tu garganta que no te permita respirar.
Estoy consciente de que existen aquellos que malinterpretan hasta el cumplido más inofensivo, quizás porque nadie nunca les dio uno hasta ese momento, quienes se encuentren extraño un «te quiero», una simple y a la vez tan profunda frase, quienes se alejen de ti cuando te les «declares» y salga de tu boca un «me gustas» . No hay absolutamente nada de malo en ello, en ti.

Lo único que está mal es interpretar esas cosas como amenazas y actuar a la defensiva, sin sentido y de una forma tan inmadura que demuestre que aún existen tabúes tan estúpidos y faltos de toda base, tabúes que limitan y no dejan que recibas con entusiasmo palabras lindas, sin dobles intenciones, cumplidos, los te quiero, abrazos, sonrisas.
No hay nada de malo en ser alguien que ve lo bonito en los demás y se encargue de hacerlo saber. No te sientas culpable por la manera en la que el otro interpreta lo que dices o lo que haces.

No todos somos seres honestos y abiertos, y es una lastima que te cuestiones por cosas que hiciste con toda la buena intención del mundo, sin saber que el otro lo tomaría de la peor manera. Di lo que sientes, es más, si quieres grítalo pero nunca dejes que nadie apague tú voz, porque siempre habrán quienes si sepan valorarla, valorarte.

PD: TAMPOCO DEJES SALIR TODO LO QUE PIENSES, HAY PALABRAS QUE PUEDEN PROVOCAR GRANDES HERIDAS. MIENTRAS LO QUE HAGAS LO HAGAS SIN LA INTENCIÓN DE LASTIMAR A NADIE Y DE CORAZÓN, NO HAY NADA DE MALO.

FACINGLIFE 💛

ME FELICITO.

Ayer le decía a alguien que habemos quienes no sabemos tirar la toalla, aunque duela. Lo que llevó a esto fue su determinación ante sus sueños, pero al yo escribir esta primera frase, me refería, en su caso, a sus sueños y su trabajo, en el mío en cambio le daba un significado distinto, en mi caso me refería a no tirar la toalla con la vida, a no darme por vencida ante esta batalla constante, a elegir seguir viviendo a pesar de que queme y me haga llorar tanto como lo hago en este justo momento.

Cada quien tiene algo por lo cual seguir, que lo motiva a seguir intentando, peleando, trabajando, avanzando. En el caso de algunos son sus sueños, otros sus seres queridos, y en el de unos cuantos, como en el mío, es pura necedad, es ese espíritu guerrero que sinceramente no sé cómo se mantiene, cómo sigue y sigue y sigue.

Les juro que yo misma me sorprendo de lo mucho que he sido capaz de resistir, de como a pesar de mi alma, mi corazón, mi mente, mi cuerpo y mi espíritu estar agotados no desmayan y aunque lo hagan por instantes siempre vuelven a ponerme de pie. Se que todos hemos pasado por situaciones fuertes, momentos difíciles, de quiebre, momentos en los que quisiéramos que la tierra se abriera y nos tragara, momentos dónde desaparecer para siempre no nos parece tan mala idea.

Aquí no voy a desglosar todas mis penurias, ni pienso enumerar las una y mil veces que he sentido morir, las una y mil veces que la vida me ha mostrado su peor cara. Lo que haré aquí es felicitarme.

Quiero darme unas palmaditas en la espalda por ser quien soy, por dar lo que soy, por ser como soy y por tener tantos ovarios. Me felicito por no dejar que las cosas malas que me pasan me definan, por no dejar que la cruel realidad me aplaste.

No necesito demostrarle a nadie lo mucho que he sufrido y batallado a mis 20 años. Lo único que necesito es demostrarme a mí lo mucho que he aprendido y crecido.

No negaré que en muchas ocasiones la frustración se apodera de mí y me hace preguntarme porqué a mí, qué he hecho de malo. Pero gracias a Dios sé que si me tocó a mi es por algo, porque nada pasa porque sí.

P.D: DIME , ¿POR QUÉ TE FELICITAS HOY?

FACINGLIFE 💛

ABANDONÉ.

Cuando estaba terminando el bachillerato era el momento para elegir que quería estudiar en la Universidad, era el momento de tomar una de las decisiones más difíciles y de alguna manera fundamentales de mi vida, porque eso que eligiera era a lo que me iba a dedicar, en lo que iba a trabajar, lo que me daría sustento, todo esto según las normas sociales, que en este momento me importan un carajo, pero bueno. Te dicen que tienes que estudiar algo que deje dinero, aunque no te guste, algo en lo que puedas conseguir trabajo rápido.

Es increíble como muchos se siguen rigiendo por las ideas arcaicas de un gran porcentaje de la sociedad que sobrepone lo económico por encima de la vocación… Yo fuí una de ellas, pero mi caso fue aún más complicado. Decidí estudiar contabilidad porque según me habían dicho había muchas oportunidades de trabajo en el mercado laboral y por la razón más estúpida y desacertada que he tomado, porque una amiga iba estudiar lo mismo en la misma universidad que yo, y así no estaría sóla.

La decisión que tomé muestra un grado tan alto de inseguridad, falta de autoconfianza y una personalidad adaptada a la de los demás que cuando hoy miro hacia atrás siento pena de mí misma, si, porque ese fue el momento en el que convertí en alguien sin personalidad propia, sin decisión, alguien con miedo al mundo, sin seguridad. Estudié 6 cuatrimestres de contabilidad, pensé que llegaría un punto en el que me gustaría, pero el sólo hecho de imaginarme sentada todo el día en una oficina con un montón de papeles y números por doquier ganando un salario miserable, haciendo algo que me disgustaba cada vez más, me causaba náuseas y un un sentimiento que me hacía sentir miserable.

Tenía dos grandes razones para no desertar- la primera, lo mucho que había trabajado mi mamá para pagarme esa carrera y la segunda, un miedo paralizante, miedo al futuro. Me desgastaba el tener que sentarme durante cuatro horas frente a una computadora a escuchar a un profesor, era una tortura para mí y lo era porque no me gustaba lo que estudiaba y esto hacia que sacara las mejores calificaciones porque esa siempre ha sido mi forma de ser, pero a la semana no quedaba rastro en mi mente de todo lo que había «aprendido», porque mi cerebro lo rechazaba, para él todo eso era basura que no valía la pena recordar.

Puede que la ansiedad y la depresión sean dos transtornos horribles que te van consumiendo, pero también es cierto que aparecen por una razón. Cuando estuve en mi momento más vulnerable cuando después de años de ocultar lo que me pasaba, no aguanté más y le conté a mi familia, ese fue el momento en que a pesar de lo mal que la estaba pasando, con dolores en todo el cuerpo, insomnio, náuseas, debilidad, miedo, tristeza, culpa, también fue el momento que ha marcado un antes y un después en mi vida, fué el momento en el que me dí cuenta que lo que me pasaba no era casualidad, sino una forma de mi mente, mi cuerpo y mi alma expresarme que tenía que hacer una alto, un alto a todo aquello que se robaba mi energía, y así lo hice, abandoné la carrera en enero de este año y lo más maravilloso fué que mi familia me apoyó completamente porque ellos sólo quieren mi felicidad.

Hoy sigo trabajando en mí y les juro que cada día es un reto, pero sigo y eso es lo importante. Ya descubrí la carrera que quiero estudiar, lo que estaría feliz de hacer durante toda mi vida; quiero ser una Ingeniera Agroforestal, porque ahí se combinan varias cosas que amo – la naturaleza, la tierra ( agricultura) y los bosques, las montañas. En septiembre inicio esta nueva aventura y quiero que sepan que nunca es tarde para hacer lo que amas, no existe un manual que te diga en qué tiempo debes hacer las cosas, no elijas por satisfacer a los demás, elige porque en tú corazón sabes que es lo correcto, que es lo que deseas y quieres.

Aunque este es el comienzo de todo lo que me falta por sanar, aprender, hacer y vivir, estoy orgullosa de todo lo que he logrado y a pesar de ser el año más difícil de mi vida, también ha sido el más gratificante porque he hecho cosas que nunca imaginé tener el valor de hacer. Este es el año en el que comenzó mi proceso de sanación, el año en el que no me estoy guardando nada, dónde estoy dejando ir lo que no me hace bien y dónde me estoy conociendo a mi misma. Este es el año en que me dí cuenta lo amada, fuerte, capaz, luchadora y guerrera que soy.

No ha sido y no es fácil, pero aquí estoy dando lo mejor de mí. Suelta lo que no te haga feliz y a quien o lo que te robe tu paz, no te apresures porque esto no es una carrera, y recuerda, está bien equivocarse para luego encontrar el camino correcto.

P.D: ¿Estás orgulloso/a de tí?

P.D2: ¿ Que es lo que te apasiona?

FACINGLIFE 💛

LA DEPRESIÓN ES REAL Y MATA LENTAMENTE.



Esta fue la carta dejada por un joven que se suicidó ayer. Un joven que luchaba contra la depresión. Un joven quién pensó que el único camino para librarse del dolor que lo inundaba era acabando con su vida.

Justo ayer tomaba esta foto a una página de un libro de Cohelo, para guardar la siguiente frase:

– » Nadie puede juzgar. Cada uno sabe la dimensión del propio sufrimiento o la ausencia total de sentido de su vida».

Quizás algunos dirán que fue un cobarde por quitarse la vida, pero el único que conocía la magnitud de lo que sentía era él. El quitarse la vida es un acto de valientes al igual que lo es decidir seguir viviendo con este mounstro silencioso llamado depresión.

Sólo él sabía lo que cargaba a sus espaldas, lo que inundaba su pecho, lo que mataba su alma. Es más que evidente que era algo insoportable para él.

Cuando dice que la depresión es algo que te mata lentamente está en lo correcto. Te consume, consume tu espíritu y te hace pensar que no puedes, que la única opción es acabar con todo. Yo lo he tenido que vivir en carne propia, créanme que no han sido ni una ni dos las veces que he pensado en cortar el sufrimiento de raíz, desaparecer.

Escribí lo siguiente el día de mi cumpleaños número 20 y como ese escrito existen muchos más dónde expresaba mi desesperación…

El leer esto que escribí hace meses, me trae dolorosos recuerdos, pero también me demuestra que elegí la opción de luchar y aquí estoy, haciéndolo todos los días. Raelki eligió la opción de quitarse la vida y me duele, me duele porque él no es el único que ha elegido ese camino, son muchos que bajo la sombra de un dolor tan grande hacen lo mismo que él. Me duele que haya tenido que luchar en silencio porque yo lo hice durante más de 5 años y les puedo decir que es la cosa más horrible. Tener que llorar a escondidas, guardarte todo, verte a tí mismo como un estorbo, sentirte miserable y sólo.

Me duele que no se tome la salud mental tan enserio como la física, me duele que la depresión acabe con tantas vidas, me duele que las razones para quedarse no fueran suficientes. Me duele su madre, su novia, sus amigos.

Nadie merece sentirse de tal modo, nadie merece vivir así, nadie merece ser consumido. La depresión es real, es tan real que mata.

LA SALUD MENTAL ES IMPORTANTE, LA DEPRESIÓN ES REAL, NADIE SABE QUIEN PUEDE ESTAR LIBRANDO UNA BATALLA EN SILENCIO. RAELKI NO ES UN COBARDE, RAELKI ES UN SER CUYO ESPÍRITU SE ENCONTRABA TAN DESGASTADO QUE YA NO PODÍA MÁS.

NO JUZGUES, A VECES EL DECIDIR MORIR ES MAS FACIL QUE SEGUIR VIVIENDO, A VECES ES LA ÚNICA OPCIÓN QUE VEN ALGUNOS. A VECES LA VIDA DUELE TANTO QUE QUEMA.

Tú, que estás leyendo esto y estás pasando por una situación similar, entiendo tú pesar, entiendo tú dolor y te llevo en mi corazón. Quizás algunos no lo entenderán pero el vacío que te hace sentir este transtorno es simplemente devastador. Yo elegí seguir viviendo, hablar sobre lo que me sucede, luchar, intentar sanar, pero no todos son como yo, no todos tienen las fuerzas para continuar. La vida puede parecer una mierda cuando vivimos con depresión, pero creeme que vale la pena vivirla aunque a veces nos golpeé una y otra vez.

Busca ayuda, brinda ayuda, escucha, escuchate. Vivamos, hagámoslo por RAELKI, por todos los que como él ya no están aquí. El dolor no es eterno, aunque no lo creas el sufrimiento algún día cesará y te dejará descansar, la paz puede regresar a tú vida, hay personas que te aman y te apoyarán, no estás sólo y si así te sientes aquí estoy yo para tí, para ustedes.

Por tí, RAELKI, por tí, por mí y por miles y miles más, seguiré insistiendo, seguiré hablando, seguiré intentando, seguiré viviendo.

RECUERDA SIEMPRE, TÚ NO ERES LA DEPRESIÓN, LA ANSIEDAD… TÚ NO ERES LO QUE TE HIERE, LO QUE TE LASTIMA, LO QUE CARGAS EN TUS ESPALDAS. TÚ ERES LUZ, ERES VALIENTE, ERES FUERTE, ERES CAPAZ.

¡QUE DOMINGO QUE ESTUVO BUENO!

«Es frustrante como siempre me siento fuera de lugar, sin importar nada, sin importar que haya buena vibra, personas amables, es como si siempre desentonara. No sé cuándo llegará el punto en mi vida en el que me deje de sentir así, como un cactus en medio de hermosas flores.

No sé como mezclarme. Quizás no estoy hecha para esto, para convivir con los demás.Esto no se siente nada bien, en realidad es miserable. Es como si fuera un extraterrestre. Pensé que hoy me divertiría mucho, pero el nudo en mi garganta y las lágrimas que están a punto de brotar por mi rostro, me indican todo lo contrario».

Esto lo escribía el domingo, mientras me encontraba sentada junto a mi hermana, su novio, su suegro y varias personas más en una mesa redonda, decorada con un hermoso arreglo de flores que había visto elaborar cuando la noche anterior me encontraba ahí mismo junto a mi hermana, su suegra y muchas personas más ayudando a decorar la fiesta para una hermosa señora que estaba cumpliendo sus 80 años y había venido de Suiza para celebrar ese gran acontecimiento, acompaña de cientos de personas amadas y unos cuantos extraños que por vínculos externos nos colamos. Cuando escribía lo anterior mi mente me decía que iba a ser el peor día de la historia.

A mí me gusta bailar, me encanta – y por cierto, lo sé hacer muy bien, sé como moverme- y una de las cosas que me hacía sentir de esta manera era que al principio nadie estaba bailando y a eso sumen el hambre tan atroz que tenía, el período, unos mosquitos que se dieron un festín con mis pies, y en general los pensamientos negativos de una persona con ansiedad. Les juro que quería salir corriendo de allí.

Yo soy una Dominicana hasta la tambora, así que en el momento en que iniciaron a colocar unos merengues típicos que duran por lo menos 10 minutos y no exagero, fue el momento en que empecé a sentir la vibra, en ese momento – mi hermana es testigo-, no podía dejar de moverme en la silla. Les puedo decir que las primeras diez canciones las bailé sóla, sentada en mi silla, quejándome de que nadie que halaba a bailar.

Y así comienza la historia de como uno de los peores días – según mi negativa mente-, se convirtió en el mejor.
Las cosas mejoraron aún más cuando por fin pudimos comer. Ya no podía aguantar más. Mientras comíamos yo observaba a mi alrededor y noté un pequeño vivero casero donde tenían una siembra de lirios rojos. Me emocioné muchísimo al haber hecho ese – para mi- gran desconocimiento porque iba a poder tomar fotos hermosas.

Luego de llenar el estómago le propuse a mi hermana entrar al vivero, aunque para mí desgracia estaba cerrado. Pero adivinen qué, a unos metros, cruzando un pequeño arroyo había una siembra de rosas blancas y yo como «monteadora» profesional y apasionada que soy y presumo ser, me fuí en busca de la aventura. Debo recalcar que mi vestimenta y sobre todo mi calzado no eran los adecuados en lo más mínimo para estar en ese lugar. Al caminar unos metros, en tacones, junto a mi hermana que traía tenis, nos topamos con el pequeño arroyo que nos separaba de aquel hermoso campo de rosas.

Cómo alguien impulsiva y despreocupada en situaciones que conllevan andar por el monte, decidí apresuradamente, quitarme las zapatillas y meterme al agua; nada evitaría que llegara del otro lado. Así lo hice, pero había un problema, mi hermana no tan diestra en estas cuestiones que implican la naturaleza, no sabía como, ni tenía manera de saltar al otro lado. Afortunadamente su novio llegó al rescate y mientras yo, con tacones en mano y los pies llenos de tierra trataba de quitar un poco la mugre de ellos para poder volver a colocarme los tacones, los chicos encontraron la forma de llegar al otro lado.

Nuestro objetivo era claro, tomarnos unas hermosas fotos que valieran la pena las horas de arreglo. Estaba un poco nublado, por lo que las fotos no saldrían muy bien, pero como si se tratase de un milagro, unos rayos de sol aparecieron en ese preciso momento y entre miles de mosquitos y un fondo hermoso pudimos tomarnos nuestras fotos.

Hubieron retos en el camino
Pero se logró ✨

Al volver a la fiesta, la pista de baile ya estaba llena y mi deseo por bailar era cada vez mayor. Para no hacerles el cuento largo, el suegro de mi hermana fue el primer afortunado en bailar conmigo y el resto es historia. Terminé descalza en la pista, con las piernas flojas, sudada, pero muy feliz.

Y déjenme decirles que lo mejor estaba por venir. Al finalizar todo, teníamos planeado ir al Cierre del Festival de la Cosecha, que contaría con la presencia de Ell Torito. Cómo Señora en boda de pueblo, agarré mi centro de mesa y como pude , pues mis piernas aún no se recuperaban , llegué a la guagua y cambié de calzado. Convenientemente había llevado unos tenis.

Partimos del lugar de la fiesta y en una hora llegamos al Festival, El Torito ya estaba cantando. Nos colamos como pudimos entre la gente y el rato que pasamos ahí fue maravilloso, las canté y bailé todas. Les puedo asegurar que nadie bailó más que yo.

Al final comprobé una vez más que las cosas no siempre irán como querramos que vayan, pero nuestra actitud es la que cuenta. Al final sólo fuí yo y todo salió fantástico. Cero posees ( sólo para las fotos), cero autosabotaje, sólo

una chica felíz, sonriente y entregada.
De qué me lo gocé, me lo gocé. Mis piernas no terminaron de la mejor manera, pero nadie me quita lo bailao’.

P.D: De seguro debo andar en varios vídeos por ahí, de gente en el festival HHAHAHAHAHA. Lady la bailadora.

P.D2: Me ven así, disque musiquita en inglés, jazz, soul… Pero lo mío, lo mío es el merengue y de ñapa, la bachata, salsa, perico ripiao…

REIR LLORANDO.

Les comparto mi poema favorito. Un escrito que guarda una escencia tan única y especial. Un reflejo de la realidad, mas que un simple poema 💛

Viendo a Garrik —actor de la Inglaterra—
el pueblo al aplaudirle le decía:
«Eres el mas gracioso de la tierra
y el más feliz…»
Y el cómico reía.

Víctimas del spleen, los altos lores,
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores
y cambiaban su spleen en carcajadas.

Una vez, ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
«Sufro —le dijo—, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.

»Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única ilusión, la de la muerte».

—Viajad y os distraeréis.
— ¡Tanto he viajado!
—Las lecturas buscad.
—¡Tanto he leído!
—Que os ame una mujer.
—¡Si soy amado!
—¡Un título adquirid!
—¡Noble he nacido!

—¿Pobre seréis quizá?
—Tengo riquezas
—¿De lisonjas gustáis?
—¡Tantas escucho!
—¿Que tenéis de familia?
—Mis tristezas
—¿Vais a los cementerios?
—Mucho… mucho…

—¿De vuestra vida actual, tenéis testigos?
—Sí, mas no dejo que me impongan yugos;
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos mis verdugos.

—Me deja —agrega el médico— perplejo
vuestro mal y no debo acobardaros;
Tomad hoy por receta este consejo:
sólo viendo a Garrik, podréis curaros.

—¿A Garrik?
—Sí, a Garrik… La más remisa
y austera sociedad le busca ansiosa;
todo aquél que lo ve, muere de risa:
tiene una gracia artística asombrosa.

—¿Y a mí, me hará reír?
—¡Ah!, sí, os lo juro,
él sí y nadie más que él; mas… ¿qué os inquieta?
—Así —dijo el enfermo— no me curo;
¡Yo soy Garrik!… Cambiadme la receta.

¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!

¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora,
el alma gime cuando el rostro ríe!

Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma,
un relámpago triste: la sonrisa.

El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto
y también a llorar con carcajadas.

-Juan de Dios Peza ✨