GENTE INSPIRADORA.

Que increíbles y especiales son aquellos que hasta atravesando las situaciones más desafiantes, duras y dolorosas, ven la vida con optimismo. Que seres tan hermosos son los que a pesar de todo sonríen y sin importar su situación , igual piensan en los demás.
Hay tantos allí afuera, luchando batallas inimaginables, batallas mentales, batallas físicas, batallas que quizás no puedan superar, pero aún así la esperanza no muere en ellos. Personas conformes con los designios de Dios .

Son seres que inspiran, seres que ríen, seres que no se dejan vencer por el dolor que pueden estar sintiendo. Seres cuya respuesta cuando le preguntas como se sienten es «bien, gracias a Dios» , aunque todos sepamos que el mundo se les está callendo encima o incluso, aún peor, que la vida se les está yendo.

@Fhotoswithsoul

Los admiro, los admiro profundamente, porque su vida, ejemplo y espíritu de lucha son inquebrantables. Son aquellos que están en paz con lo que han hecho de su vida. Quienes dan fuerzas aunque ellos no las tengan.

Hoy escuché una historia de una de esas personas con inmenso valor y alma bondadosa, una persona que murió, pero que es recordada como alguien con una fuerza de voluntad inexplicable, alguien cuyo corazón era tan grande y cuyo trayecto de vida fué ejemplo para los demás. Él, con valentía, firmeza y fortaleza aceptó su destino porque no tenía nada de lo cual arrepentirse. En los 33 años que vivió hizo lo que debía y por eso se marchó de este mundo con la cara en alto y la sensación del deber cumplido; ser un buen ser humano con los demás y con si mismo.

Así como él, hay tantos por ahí cuya actitud positiva te llega y llena tú corazón. Gracias, gracias por ser tan valientes, gracias por comprender de qué se trata la vida, de vivirla lo mejor que podamos.

A veces a las personas buenas le suceden cosas horribles y nos enojamos y nos cuestionamos y en algún punto desearíamos ser nosotros quienes pasemos por eso, tomar su lugar  porque son seres tan maravillosos que no merecen que la vida los golpee tanto; por lo menos en mi caso yo si lo he deseado, he deseado estar en el lugar de alguien más, porque este mundo no merece a personas tan buenas, pero igual las necesitamos aquí para que sigan iluminandonos.

Esta va para todos aquellos cuya sonrisa no se apaga aún atravesando las tormentas más duras. Quiero decirles que me inspiran, que quisiera tener su optimismo y ser la mitad de los increíbles seres humanos que son. Sigan esparciendo su luz, sigan impactado vidas.

P.D: ¿CONOCES A ALGUIEN ASÍ? – MENCIONALO/A.

-FACINGLIFE💛✨

Días no tan bueno.

Este es un espacio donde me gusta compartir más que todo, cosas que inspiren, los días buenos, las bonitas experiencias, pero como los días no tan buenos también son parte del paquete de esta turbulenta vida que me ha tocado y le ha tocado a millones y millones, también quiero hablar de ellos. Quiero hablar de esos días dónde aunque el sol brille con intensidad, el cielo no tenga ninguna nube y su azul celeste resalte impresionantemente, aunque sea el día perfecto, lo vemos gris, lo sentimos pesado y simplemente nos levantamos con el pie izquierdo.

Hoy es uno de esos días en que me levanté enojada, sin razón, simplemente me levanté así, lo cual es frustrante porque es un enojo tan intenso que me lleva a desquitar mi rabia con los demás. Se supondría que después de tantos años de convivir con estos transtornos, debería estar acostumbrada a las cosas que generan en mí, pero no, no lo estoy. No lo estoy porque nadie debería acostumbrarse a vivir así, nadie merece hacer que de los días malos sean más, una norma.

Días malos tenemos todos, días difíciles también, pero días dónde sientes que puedes tener una recaída, que una crisis depresiva o ansiosa puede estar al acecho, esos días son los que me tocan cada cierto tiempo, tiempo que gracias a Dios se ha hecho más grande. Ya no son tan frecuentes como antes y déjame decirte que con frecuente me refiero a casi todos los días.

Sinceramente quiero dormir todo el día, pero pienso que me he pasado una semana entera en cama por causa de una gripe que me ha dao’ duro y además de eso mi energía no ha estado muy potente que digamos. Hoy no puedo quedarme en cama, hoy me sienta como me sienta, debo buscar la manera de sentirme como dije en el escrito de ayer, cómo si bailara bajo la lluvia… Para aplatanarlo más, diré que tengo que buscar la forma de sentirme «Bacano».

Está bien quedarte en cama ciertos días, descansar, relajarte, pero en mí caso si hago eso luego es muy difícil salir de ahí, de ese círculo vicioso dónde solo quiero estar acostada viendo estupideces en el celular, sin hacer nada productivo. Así que hoy a pesar de sentirme sin energía, con los ánimos bajos, enojada y frustrada, la cama no es una opción para mí.

Supongo que ahora debo buscar la manera de despertar, hacer algo que me guste y salir.
Se que hay días malos y otros ultra malos, pero que ganamos lamentandonos. Las quejas nunca han hecho una diferencia positiva. Quizás hoy surjan fotos lindas para mí página, así que estén pendientes.

Vamos con toda, con gripe y todo.

FACINGLIFE 💛✨

Báñate bajo la lluvia.

En un escrito anterior hablaba de lo mucho que me gusta la lluvia, y hoy en un día lluvioso igual que aquel en el que hice el primer escrito quiero recordar algo que me hacia y cada vez que lo hago me hace muy, pero muy feliz. Esa simple pero tan divertida actividad, es bañarme bajo la lluvia.

Cuando estaba pequeña me enfermaba muy fácilmente, así que tenía que rogar mucho para que me dejaran salir a jugar bajo la lluvia. Les juro que lo amaba, me sentía tan libre, y de eso se trata ser niño, ¿no?… De sentirse libre y en paz, protegido y seguro.
Recuerdo que lo hacía con mi hermana. El simple hecho de sentir las gotas de lluvia sobre mi cara me daba la sensación que de alguna manera todo era posible, que el mundo estaba a mis pies, a mis pies descalzos.

Si, mis pies descalzos, yo odiaba usar cualquier tipo de calzado, recuerdo siempre andar descalza, incluso fuera de la casa, cosa que ocasionó varios incidentes dolorosos. Imagina ir caminando en el piso de cemento rústico y de pronto tropezar con tu dedo mayor. No fueron una ni dos las «chapas» del dedo llevadas en el proceso en que intentaba convencerme que debía usar por lo menos chancletas.

Recapitulando…La lluvia en la cara y el pelo, eran lo máximo. Yo siempre he tenido el pelo rizo y mami odiaba que me mojara el cabello con agua de lluvia, porque eso significaba tener que lavar y peinar aquel «pajón», que hoy en día gracias a Dios, aún conservo.
La última vez que lo hice hace más de un año, fue tan gratificante, por un instante me sentí como aquella niña libre, otra vez. Por un instante olvidé cualquier problema. Por un instante sentí paz, libertad y emoción al mismo tiempo, me sentí yo.

Recordarlo, el sólo hecho de hacerlo me pone nostálgica, porque quisiera sentirme así siempre, quisiera sentirme como cuando bailo bajo la lluvia. Quisiera ser niña otra vez y no es que no hayan esos momentos en que me comportó como tal y empiezo a reírme como foca con mi papá y mi hermana, pero ese que sólo puedo experimentar durante los días lluviosos es especial.

Quiero recordarles que nunca es tarde para sacar al niño que llevamos en nuestro interior. Has algo que te emocione, que te transporte a los tiempos y lugares donde fuiste más feliz, donde no importaba nada, dónde nuestra única preocupación era que había de comer y que nos dejarán salir a jugar. En mí caso, salir a jugar pelota con los chicos cuando se llevaban los frutos de las parcelas. Qué buenos día aquellos.

Hoy no me lanzo bajo la lluvia porque tengo una gripe infernal, pero no saben el deseo que tengo. Espero con ansias el día en que pueda hacerlo otra vez.

Nunca pierdan esa ilusión y capacidad de asombro. La vida necesita ser vista desde una perspectiva más despreocupada de vez en cuento. Nunca olvides al niño que vive dentro de ti. Es tú escencia.

– FACINGLIFE 💛✨

¿QUE TIENE DE MALO?

Vivimos en un mundo donde existe gente de toda clase: personas abiertas y maduras en todo sentido, personas maduras pero cerradas, personas cerradas y a la vez inmaduras y también están aquellos con una gran de carencia de responsabilidad emocional , que te pueden hacer ver con el villano cuando no es así. Me gustan las primeras, esas personas que no les importa dar abrazos a sus amigos y a la gente que quiere, que no interpretan las cosas a su conveniencia, cuya mente es un libro abierto, que manejan las cosas a la altura de la situación y no se toman las palabras ni las acciones tan a pecho, pero tampoco le hacen caso omiso.

Todo lo anterior es para que entendamos que siempre van a haber seres con los que tendrás la seguridad de expresar cualquier cosa porque lo tomaran y lo enfrentarán de la manera adecuada, y habrá otras que harán una tormenta en un vaso de agua y llegarán a un punto de hacerte sentir culpable por algo que debería ser completamente normal; expresar tus sentimientos. No hay nada de malo en sacar aquello que da vueltas y vueltas en tu cabeza o corazón buscando un pequeño espacio por dónde salir, porque cuando salen le dan tranquilidad y paz a tú alma.

¿Por qué todo tiene que ser tan complicado, especialmente las personas?, porque en realidad nosotros somos quienes nos complicamos y complicamos todo. El ser humano es un espécimen tan falto de sentido común, que muchas veces me quedo boquiabierta.

¿Qué hay de malo en expresar tus sentimientos, decir «te quiero», dar un abrazo inesperado, pedir perdón? No hay nada de malo en que quieras sacar todo aquello que tú alma resguarda, en decir la verdad y evitar que esas cosas terminen haciendo un nudo en tu garganta que no te permita respirar.
Estoy consciente de que existen aquellos que malinterpretan hasta el cumplido más inofensivo, quizás porque nadie nunca les dio uno hasta ese momento, quienes se encuentren extraño un «te quiero», una simple y a la vez tan profunda frase, quienes se alejen de ti cuando te les «declares» y salga de tu boca un «me gustas» . No hay absolutamente nada de malo en ello, en ti.

Lo único que está mal es interpretar esas cosas como amenazas y actuar a la defensiva, sin sentido y de una forma tan inmadura que demuestre que aún existen tabúes tan estúpidos y faltos de toda base, tabúes que limitan y no dejan que recibas con entusiasmo palabras lindas, sin dobles intenciones, cumplidos, los te quiero, abrazos, sonrisas.
No hay nada de malo en ser alguien que ve lo bonito en los demás y se encargue de hacerlo saber. No te sientas culpable por la manera en la que el otro interpreta lo que dices o lo que haces.

No todos somos seres honestos y abiertos, y es una lastima que te cuestiones por cosas que hiciste con toda la buena intención del mundo, sin saber que el otro lo tomaría de la peor manera. Di lo que sientes, es más, si quieres grítalo pero nunca dejes que nadie apague tú voz, porque siempre habrán quienes si sepan valorarla, valorarte.

PD: TAMPOCO DEJES SALIR TODO LO QUE PIENSES, HAY PALABRAS QUE PUEDEN PROVOCAR GRANDES HERIDAS. MIENTRAS LO QUE HAGAS LO HAGAS SIN LA INTENCIÓN DE LASTIMAR A NADIE Y DE CORAZÓN, NO HAY NADA DE MALO.

FACINGLIFE 💛

ME FELICITO.

Ayer le decía a alguien que habemos quienes no sabemos tirar la toalla, aunque duela. Lo que llevó a esto fue su determinación ante sus sueños, pero al yo escribir esta primera frase, me refería, en su caso, a sus sueños y su trabajo, en el mío en cambio le daba un significado distinto, en mi caso me refería a no tirar la toalla con la vida, a no darme por vencida ante esta batalla constante, a elegir seguir viviendo a pesar de que queme y me haga llorar tanto como lo hago en este justo momento.

Cada quien tiene algo por lo cual seguir, que lo motiva a seguir intentando, peleando, trabajando, avanzando. En el caso de algunos son sus sueños, otros sus seres queridos, y en el de unos cuantos, como en el mío, es pura necedad, es ese espíritu guerrero que sinceramente no sé cómo se mantiene, cómo sigue y sigue y sigue.

Les juro que yo misma me sorprendo de lo mucho que he sido capaz de resistir, de como a pesar de mi alma, mi corazón, mi mente, mi cuerpo y mi espíritu estar agotados no desmayan y aunque lo hagan por instantes siempre vuelven a ponerme de pie. Se que todos hemos pasado por situaciones fuertes, momentos difíciles, de quiebre, momentos en los que quisiéramos que la tierra se abriera y nos tragara, momentos dónde desaparecer para siempre no nos parece tan mala idea.

Aquí no voy a desglosar todas mis penurias, ni pienso enumerar las una y mil veces que he sentido morir, las una y mil veces que la vida me ha mostrado su peor cara. Lo que haré aquí es felicitarme.

Quiero darme unas palmaditas en la espalda por ser quien soy, por dar lo que soy, por ser como soy y por tener tantos ovarios. Me felicito por no dejar que las cosas malas que me pasan me definan, por no dejar que la cruel realidad me aplaste.

No necesito demostrarle a nadie lo mucho que he sufrido y batallado a mis 20 años. Lo único que necesito es demostrarme a mí lo mucho que he aprendido y crecido.

No negaré que en muchas ocasiones la frustración se apodera de mí y me hace preguntarme porqué a mí, qué he hecho de malo. Pero gracias a Dios sé que si me tocó a mi es por algo, porque nada pasa porque sí.

P.D: DIME , ¿POR QUÉ TE FELICITAS HOY?

FACINGLIFE 💛

ABANDONÉ.

Cuando estaba terminando el bachillerato era el momento para elegir que quería estudiar en la Universidad, era el momento de tomar una de las decisiones más difíciles y de alguna manera fundamentales de mi vida, porque eso que eligiera era a lo que me iba a dedicar, en lo que iba a trabajar, lo que me daría sustento, todo esto según las normas sociales, que en este momento me importan un carajo, pero bueno. Te dicen que tienes que estudiar algo que deje dinero, aunque no te guste, algo en lo que puedas conseguir trabajo rápido.

Es increíble como muchos se siguen rigiendo por las ideas arcaicas de un gran porcentaje de la sociedad que sobrepone lo económico por encima de la vocación… Yo fuí una de ellas, pero mi caso fue aún más complicado. Decidí estudiar contabilidad porque según me habían dicho había muchas oportunidades de trabajo en el mercado laboral y por la razón más estúpida y desacertada que he tomado, porque una amiga iba estudiar lo mismo en la misma universidad que yo, y así no estaría sóla.

La decisión que tomé muestra un grado tan alto de inseguridad, falta de autoconfianza y una personalidad adaptada a la de los demás que cuando hoy miro hacia atrás siento pena de mí misma, si, porque ese fue el momento en el que convertí en alguien sin personalidad propia, sin decisión, alguien con miedo al mundo, sin seguridad. Estudié 6 cuatrimestres de contabilidad, pensé que llegaría un punto en el que me gustaría, pero el sólo hecho de imaginarme sentada todo el día en una oficina con un montón de papeles y números por doquier ganando un salario miserable, haciendo algo que me disgustaba cada vez más, me causaba náuseas y un un sentimiento que me hacía sentir miserable.

Tenía dos grandes razones para no desertar- la primera, lo mucho que había trabajado mi mamá para pagarme esa carrera y la segunda, un miedo paralizante, miedo al futuro. Me desgastaba el tener que sentarme durante cuatro horas frente a una computadora a escuchar a un profesor, era una tortura para mí y lo era porque no me gustaba lo que estudiaba y esto hacia que sacara las mejores calificaciones porque esa siempre ha sido mi forma de ser, pero a la semana no quedaba rastro en mi mente de todo lo que había «aprendido», porque mi cerebro lo rechazaba, para él todo eso era basura que no valía la pena recordar.

Puede que la ansiedad y la depresión sean dos transtornos horribles que te van consumiendo, pero también es cierto que aparecen por una razón. Cuando estuve en mi momento más vulnerable cuando después de años de ocultar lo que me pasaba, no aguanté más y le conté a mi familia, ese fue el momento en que a pesar de lo mal que la estaba pasando, con dolores en todo el cuerpo, insomnio, náuseas, debilidad, miedo, tristeza, culpa, también fue el momento que ha marcado un antes y un después en mi vida, fué el momento en el que me dí cuenta que lo que me pasaba no era casualidad, sino una forma de mi mente, mi cuerpo y mi alma expresarme que tenía que hacer una alto, un alto a todo aquello que se robaba mi energía, y así lo hice, abandoné la carrera en enero de este año y lo más maravilloso fué que mi familia me apoyó completamente porque ellos sólo quieren mi felicidad.

Hoy sigo trabajando en mí y les juro que cada día es un reto, pero sigo y eso es lo importante. Ya descubrí la carrera que quiero estudiar, lo que estaría feliz de hacer durante toda mi vida; quiero ser una Ingeniera Agroforestal, porque ahí se combinan varias cosas que amo – la naturaleza, la tierra ( agricultura) y los bosques, las montañas. En septiembre inicio esta nueva aventura y quiero que sepan que nunca es tarde para hacer lo que amas, no existe un manual que te diga en qué tiempo debes hacer las cosas, no elijas por satisfacer a los demás, elige porque en tú corazón sabes que es lo correcto, que es lo que deseas y quieres.

Aunque este es el comienzo de todo lo que me falta por sanar, aprender, hacer y vivir, estoy orgullosa de todo lo que he logrado y a pesar de ser el año más difícil de mi vida, también ha sido el más gratificante porque he hecho cosas que nunca imaginé tener el valor de hacer. Este es el año en el que comenzó mi proceso de sanación, el año en el que no me estoy guardando nada, dónde estoy dejando ir lo que no me hace bien y dónde me estoy conociendo a mi misma. Este es el año en que me dí cuenta lo amada, fuerte, capaz, luchadora y guerrera que soy.

No ha sido y no es fácil, pero aquí estoy dando lo mejor de mí. Suelta lo que no te haga feliz y a quien o lo que te robe tu paz, no te apresures porque esto no es una carrera, y recuerda, está bien equivocarse para luego encontrar el camino correcto.

P.D: ¿Estás orgulloso/a de tí?

P.D2: ¿ Que es lo que te apasiona?

FACINGLIFE 💛

Somos obras de arte💛

Hace ya unos meses en casa de la familia de de una buena amiga quien es también la esposa de uno de mis primos, un sentimiento, una sensación ya familiar, arropaba todo mi cuerpo. La angustia no cabía en mi pecho, la ansiedad estaba una vez más causando estragos en mí.

Fue cuando decidí ponerme a practicar lettering (el arte de dibujar letras). Lo hice porque es algo que requiere de toda mi concentración, por lo que me hace desviar mi atención de las sensaciones que estoy sintiendo en el momento, al igual que la escritura. Mi dos primitas, unas niñas hermosas e inteligentes , con la energía de un huracán y la alegria a flor de piel; ellas observaban lo que hacía, y en un momento las dos se pusieron a mi lado a observar con curiosidad lo que hacía, y la mayor me dijo lo siguiente – » Wao Franselis, tú eres una obra de arte, estás hecha de arte» y la más pequeña replicó – » Si, eso es para que veas que te queremos mucho». Yo quedé perpleja, un sentimiento de emoción indescriptible me abrazó, estuve a punto de llorar, y es que es el cumplido más hermoso que me han dado.

Definitivamente hay palabras que pueden causar un impacto tan inmenso en tí y aplacar el dolor de aquellas heridas que aún no sanan. En su inocencia sin saberlo disminuyeron un poco la angustia y el dolor que recubrían mi alma en ese momento.

Y estoy de acuerdo con ellas – soy una obra de arte – , -somos obras de arte-. ¿Qué nos hace obras de arte?, bueno creo que nuestros ojos, boca, naríz, lunares, pecas, pestañas, dedos, cada pequeño detalle, cada marca en nuestro cuerpo es sólo una parte del lienzo, pero lo más escencial, lo primero es lo que guarda nuestro corazón, los sentimientos, la compasión, la bondad, la capacidad de ver lo bueno en los demás. Somos obras de arte porque somos únicos, todos tan distintos y a la vez tan parecidos, todos con un camino y vidas llenas de situaciones que nos van moldeado, nos van esculpiendo, de una forma u otra.
Somos obras de arte porque nuestra alma está llena de colores, sueños, miedos, batallas. Somos obras de arte porque amamos, porque reímos y porque lloramos. El simple hecho de existir, vivir en paz y armonía con los demás, dar lo mejor de nosotros, luchar, escuchar, ver, sentir, nos hace obras de arte únicas y especiales, sin excepción alguna porque también lo son aquellas personas que por una u otra razón están sumidas en el dolor, personas con características especiales, personas de todas las edades y todos los extractos sociales.

Reconoce todas esas cosas que te hacen una obra de arte, todas esas cosas que te hacen ser quien eres, tú escencia, tú espíritu inquebrantable, tus caídas, las una y mil veces que te pones de pie. Quiérete, amate, aceptate, acepta tu individualidad. Eres arte mereces ser tratado y tratarte como tal.

P.D: ¿Qué te hace una obra de arte?

P.D2: ¿ Cuál es el cumplido más bonito y especial que te han hecho.

FACINGLIFE 💛