¿QUE TIENE DE MALO?

Vivimos en un mundo donde existe gente de toda clase: personas abiertas y maduras en todo sentido, personas maduras pero cerradas, personas cerradas y a la vez inmaduras y también están aquellos con una gran de carencia de responsabilidad emocional , que te pueden hacer ver con el villano cuando no es así. Me gustan las primeras, esas personas que no les importa dar abrazos a sus amigos y a la gente que quiere, que no interpretan las cosas a su conveniencia, cuya mente es un libro abierto, que manejan las cosas a la altura de la situación y no se toman las palabras ni las acciones tan a pecho, pero tampoco le hacen caso omiso.

Todo lo anterior es para que entendamos que siempre van a haber seres con los que tendrás la seguridad de expresar cualquier cosa porque lo tomaran y lo enfrentarán de la manera adecuada, y habrá otras que harán una tormenta en un vaso de agua y llegarán a un punto de hacerte sentir culpable por algo que debería ser completamente normal; expresar tus sentimientos. No hay nada de malo en sacar aquello que da vueltas y vueltas en tu cabeza o corazón buscando un pequeño espacio por dónde salir, porque cuando salen le dan tranquilidad y paz a tú alma.

¿Por qué todo tiene que ser tan complicado, especialmente las personas?, porque en realidad nosotros somos quienes nos complicamos y complicamos todo. El ser humano es un espécimen tan falto de sentido común, que muchas veces me quedo boquiabierta.

¿Qué hay de malo en expresar tus sentimientos, decir «te quiero», dar un abrazo inesperado, pedir perdón? No hay nada de malo en que quieras sacar todo aquello que tú alma resguarda, en decir la verdad y evitar que esas cosas terminen haciendo un nudo en tu garganta que no te permita respirar.
Estoy consciente de que existen aquellos que malinterpretan hasta el cumplido más inofensivo, quizás porque nadie nunca les dio uno hasta ese momento, quienes se encuentren extraño un «te quiero», una simple y a la vez tan profunda frase, quienes se alejen de ti cuando te les «declares» y salga de tu boca un «me gustas» . No hay absolutamente nada de malo en ello, en ti.

Lo único que está mal es interpretar esas cosas como amenazas y actuar a la defensiva, sin sentido y de una forma tan inmadura que demuestre que aún existen tabúes tan estúpidos y faltos de toda base, tabúes que limitan y no dejan que recibas con entusiasmo palabras lindas, sin dobles intenciones, cumplidos, los te quiero, abrazos, sonrisas.
No hay nada de malo en ser alguien que ve lo bonito en los demás y se encargue de hacerlo saber. No te sientas culpable por la manera en la que el otro interpreta lo que dices o lo que haces.

No todos somos seres honestos y abiertos, y es una lastima que te cuestiones por cosas que hiciste con toda la buena intención del mundo, sin saber que el otro lo tomaría de la peor manera. Di lo que sientes, es más, si quieres grítalo pero nunca dejes que nadie apague tú voz, porque siempre habrán quienes si sepan valorarla, valorarte.

PD: TAMPOCO DEJES SALIR TODO LO QUE PIENSES, HAY PALABRAS QUE PUEDEN PROVOCAR GRANDES HERIDAS. MIENTRAS LO QUE HAGAS LO HAGAS SIN LA INTENCIÓN DE LASTIMAR A NADIE Y DE CORAZÓN, NO HAY NADA DE MALO.

FACINGLIFE 💛

LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN.

Foto por: @fhotoswithsoul

Hoy recibí una carta de un amigo de Reino Unido. En esa carta él adjuntó un poema que por alguna razón supo que me gustaría,que sería de mi agrado, y tuvo toda la razón, me gustó mucho. Me gustó porque sin necesidad de palabras rebuscadas o de estar cargado de un vocabulario que a muchos se les hace muy difícil entender, expresa con sutileza y genialidad verdades tan profundas, verdades que no sólo son verdades porque yo o alguien más las dice, sino porque constituyen un realidad cruda y honesta, real y latente.

Un poema que va al punto. Palabras que sin mucho rodeo te pueden hacer ver las cosas desde una perspectiva frontal y dejando a un lado las medias tintas.

Aquí está el poema. No sólo léanlo, también, les pido que sientan cada verso.

LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN.

Si los niños viven con reproches, aprenden a condenar.

Si los niños viven con hostilidad, aprenden a ser agresivos.

Si los niños viven con miedo, aprenden a ser aprensivos.

Si los niños viven con lástima, aprenden a auto-compadecerse.

Si los niños viven con ridículo, aprenden a ser tímidos.

Si los niños viven con celos, aprenden a sentir envidia.

Si los niños viven con vergüenza, aprenden a sentirse culpables.

Si los niños viven con ánimo, aprenden a confiar en sí mismos.

Si los niños viven con tolerancia, aprenden a ser pacientes.

Si los niños viven con elogios, aprenden a apreciar a los demás.

Si los niños viven con aceptación, aprenden a amar.

Si los niños viven con aprobación, aprenden a valorarse.

Si los niños viven con reconocimiento, aprenden que es bueno tener una meta.

Si los niños viven con solidaridad, aprenden a ser generosos.

Si los niños viven con honestidad, aprenden qué es la verdad.

Si los niños viven con ecuanimidad, aprenden qué es la justicia.

Si los niños viven con amabilidad y consideración, aprenden a respetar a los demás.

Si los niños viven con seguridad, aprenden a tener fe en sí mismos y en los demás.

Si los niños viven con afecto, aprenden que el mundo es un maravilloso lugar donde vivir.

Y yo le agregaría que si los niños viven con empatía, aprender a ser mejores seres humanos.

FACINGLIFE 💛

……………………………………………………………………..

CHILDREN LEARN WHAT THEY LIVE.

Fhoto by: @fhotoswithsoul

Today I received a letter from a friend in the UK. In that letter he attached a poem that for some reason he knew I would like, that I would like, and he was absolutely right, I liked it a lot. I liked it because without the need for fancy words or being loaded with a vocabulary that is very difficult for many to understand, it expresses such profound truths with subtlety and genius, truths that are not only true because I or someone else says them, but because they constitute a raw and honest reality, real and latent.

A poem to the point. Words that without much detour can make you see things from a frontal perspective and leaving half measures aside.
Here is the poem.

Don’t just read it, also, I ask you to feel each verse.

CHILDREN LEARN WHAT THEY LIVE.

If children live with reproaches, they learn to condemn.

If children live with hostility, they learn to be aggressive.

If children live in fear, they learn to be apprehensive.

If children live with pity, they learn to feel sorry for themselves.

If children live with ridicule, they learn to be shy.

If children live with jealousy, they learn to feel envy.

If children live with shame, they learn to feel guilty.

If children live with courage, they learn to trust themselves.

If children live with tolerance, they learn to be patient.

If children live with praise, they learn to appreciate others.

If children live with acceptance, they learn to love.

If children live with approval, they learn to value themselves.

If children live with recognition, they learn that it is good to have a goal.

If children live with solidarity, they learn to be generous.

If children live honestly, they learn what the truth is.

If children live with equanimity, they learn what justice is.

If children live with kindness and consideration, they learn to respect others.

If children live with security, they learn to have faith in themselves and in others.

If children live with affection, they learn that the world is a wonderful place to live.

And I would add that if children live with empathy, they learn to be better human beings.

FACINGLIFE 💛

LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN.

Foto por: @fhotoswithsoul

Hoy recibí una carta de un amigo de Reino Unido. En esa carta él adjuntó un poema que por alguna razón supo que me gustaría,que sería de mi agrado, y tuvo toda la razón, me gustó mucho. Me gustó porque sin necesidad de palabras rebuscadas o de estar cargado de un vocabulario que a muchos se les hace muy difícil entender, expresa con sutileza y genialidad verdades tan profundas, verdades que no sólo son verdades porque yo o alguien más las dice, sino porque constituyen un realidad cruda y honesta, real y latente.

Un poema que va al punto. Palabras que sin mucho rodeo te pueden hacer ver las cosas desde una perspectiva frontal y dejando a un lado las medias tintas.

Aquí está el poema. No sólo léanlo, también, les pido que sientan cada verso.

LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN.

Si los niños viven con reproches, aprenden a condenar.

Si los niños viven con hostilidad, aprenden a ser agresivos.

Si los niños viven con miedo, aprenden a ser aprensivos.

Si los niños viven con lástima, aprenden a auto-compadecerse.

Si los niños viven con ridículo, aprenden a ser tímidos.

Si los niños viven con celos, aprenden a sentir envidia.

Si los niños viven con vergüenza, aprenden a sentirse culpables.

Si los niños viven con ánimo, aprenden a confiar en sí mismos.

Si los niños viven con tolerancia, aprenden a ser pacientes.

Si los niños viven con elogios, aprenden a apreciar a los demás.

Si los niños viven con aceptación, aprenden a amar.

Si los niños viven con aprobación, aprenden a valorarse.

Si los niños viven con reconocimiento, aprenden que es bueno tener una meta.

Si los niños viven con solidaridad, aprenden a ser generosos.

Si los niños viven con honestidad, aprenden qué es la verdad.

Si los niños viven con ecuanimidad, aprenden qué es la justicia.

Si los niños viven con amabilidad y consideración, aprenden a respetar a los demás.

Si los niños viven con seguridad, aprenden a tener fe en sí mismos y en los demás.

Si los niños viven con afecto, aprenden que el mundo es un maravilloso lugar donde vivir.

Y yo le agregaría que si los niños viven con empatía, aprender a ser mejores seres humanos.

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CHILDREN LEARN WHAT THEY LIVE.

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Today I received a letter from a friend in the UK. In that letter he attached a poem that for some reason he knew I would like, that I would like, and he was absolutely right, I liked it a lot. I liked it because without the need for fancy words or being loaded with a vocabulary that is very difficult for many to understand, it expresses such profound truths with subtlety and genius, truths that are not only true because I or someone else says them, but because they constitute a raw and honest reality, real and latent.

A poem to the point. Words that without much detour can make you see things from a frontal perspective and leaving half measures aside.
Here is the poem.

Don’t just read it, also, I ask you to feel each verse.

CHILDREN LEARN WHAT THEY LIVE.

If children live with reproaches, they learn to condemn.

If children live with hostility, they learn to be aggressive.

If children live in fear, they learn to be apprehensive.

If children live with pity, they learn to feel sorry for themselves.

If children live with ridicule, they learn to be shy.

If children live with jealousy, they learn to feel envy.

If children live with shame, they learn to feel guilty.

If children live with courage, they learn to trust themselves.

If children live with tolerance, they learn to be patient.

If children live with praise, they learn to appreciate others.

If children live with acceptance, they learn to love.

If children live with approval, they learn to value themselves.

If children live with recognition, they learn that it is good to have a goal.

If children live with solidarity, they learn to be generous.

If children live honestly, they learn what the truth is.

If children live with equanimity, they learn what justice is.

If children live with kindness and consideration, they learn to respect others.

If children live with security, they learn to have faith in themselves and in others.

If children live with affection, they learn that the world is a wonderful place to live.

And I would add that if children live with empathy, they learn to be better human beings.

FACINGLIFE 💛

LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN.

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Hoy recibí una carta de un amigo de Reino Unido. En esa carta él adjuntó un poema que por alguna razón supo que me gustaría,que sería de mi agrado, y tuvo toda la razón, me gustó mucho. Me gustó porque sin necesidad de palabras rebuscadas o de estar cargado de un vocabulario que a muchos se les hace muy difícil entender, expresa con sutileza y genialidad verdades tan profundas, verdades que no sólo son verdades porque yo o alguien más las dice, sino porque constituyen un realidad cruda y honesta, real y latente.

Un poema que va al punto. Palabras que sin mucho rodeo te pueden hacer ver las cosas desde una perspectiva frontal y dejando a un lado las medias tintas.

Aquí está el poema. No sólo léanlo, también, les pido que sientan cada verso.

LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN.

Si los niños viven con reproches, aprenden a condenar.

Si los niños viven con hostilidad, aprenden a ser agresivos.

Si los niños viven con miedo, aprenden a ser aprensivos.

Si los niños viven con lástima, aprenden a auto-compadecerse.

Si los niños viven con ridículo, aprenden a ser tímidos.

Si los niños viven con celos, aprenden a sentir envidia.

Si los niños viven con vergüenza, aprenden a sentirse culpables.

Si los niños viven con ánimo, aprenden a confiar en sí mismos.

Si los niños viven con tolerancia, aprenden a ser pacientes.

Si los niños viven con elogios, aprenden a apreciar a los demás.

Si los niños viven con aceptación, aprenden a amar.

Si los niños viven con aprobación, aprenden a valorarse.

Si los niños viven con reconocimiento, aprenden que es bueno tener una meta.

Si los niños viven con solidaridad, aprenden a ser generosos.

Si los niños viven con honestidad, aprenden qué es la verdad.

Si los niños viven con ecuanimidad, aprenden qué es la justicia.

Si los niños viven con amabilidad y consideración, aprenden a respetar a los demás.

Si los niños viven con seguridad, aprenden a tener fe en sí mismos y en los demás.

Si los niños viven con afecto, aprenden que el mundo es un maravilloso lugar donde vivir.

Y yo le agregaría que si los niños viven con empatía, aprender a ser mejores seres humanos.

FACINGLIFE 💛

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CHILDREN LEARN WHAT THEY LIVE.

Fhoto by: @fhotoswithsoul

Today I received a letter from a friend in the UK. In that letter he attached a poem that for some reason he knew I would like, that I would like, and he was absolutely right, I liked it a lot. I liked it because without the need for fancy words or being loaded with a vocabulary that is very difficult for many to understand, it expresses such profound truths with subtlety and genius, truths that are not only true because I or someone else says them, but because they constitute a raw and honest reality, real and latent.

A poem to the point. Words that without much detour can make you see things from a frontal perspective and leaving half measures aside.
Here is the poem.

Don’t just read it, also, I ask you to feel each verse.

CHILDREN LEARN WHAT THEY LIVE.

If children live with reproaches, they learn to condemn.

If children live with hostility, they learn to be aggressive.

If children live in fear, they learn to be apprehensive.

If children live with pity, they learn to feel sorry for themselves.

If children live with ridicule, they learn to be shy.

If children live with jealousy, they learn to feel envy.

If children live with shame, they learn to feel guilty.

If children live with courage, they learn to trust themselves.

If children live with tolerance, they learn to be patient.

If children live with praise, they learn to appreciate others.

If children live with acceptance, they learn to love.

If children live with approval, they learn to value themselves.

If children live with recognition, they learn that it is good to have a goal.

If children live with solidarity, they learn to be generous.

If children live honestly, they learn what the truth is.

If children live with equanimity, they learn what justice is.

If children live with kindness and consideration, they learn to respect others.

If children live with security, they learn to have faith in themselves and in others.

If children live with affection, they learn that the world is a wonderful place to live.

And I would add that if children live with empathy, they learn to be better human beings.

FACINGLIFE 💛

LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN.

Foto por: @fhotoswithsoul

Hoy recibí una carta de un amigo de Reino Unido. En esa carta él adjuntó un poema que por alguna razón supo que me gustaría,que sería de mi agrado, y tuvo toda la razón, me gustó mucho. Me gustó porque sin necesidad de palabras rebuscadas o de estar cargado de un vocabulario que a muchos se les hace muy difícil entender, expresa con sutileza y genialidad verdades tan profundas, verdades que no sólo son verdades porque yo o alguien más las dice, sino porque constituyen un realidad cruda y honesta, real y latente.

Un poema que va al punto. Palabras que sin mucho rodeo te pueden hacer ver las cosas desde una perspectiva frontal y dejando a un lado las medias tintas.

Aquí está el poema. No sólo léanlo, también, les pido que sientan cada verso.

LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN.

Si los niños viven con reproches, aprenden a condenar.

Si los niños viven con hostilidad, aprenden a ser agresivos.

Si los niños viven con miedo, aprenden a ser aprensivos.

Si los niños viven con lástima, aprenden a auto-compadecerse.

Si los niños viven con ridículo, aprenden a ser tímidos.

Si los niños viven con celos, aprenden a sentir envidia.

Si los niños viven con vergüenza, aprenden a sentirse culpables.

Si los niños viven con ánimo, aprenden a confiar en sí mismos.

Si los niños viven con tolerancia, aprenden a ser pacientes.

Si los niños viven con elogios, aprenden a apreciar a los demás.

Si los niños viven con aceptación, aprenden a amar.

Si los niños viven con aprobación, aprenden a valorarse.

Si los niños viven con reconocimiento, aprenden que es bueno tener una meta.

Si los niños viven con solidaridad, aprenden a ser generosos.

Si los niños viven con honestidad, aprenden qué es la verdad.

Si los niños viven con ecuanimidad, aprenden qué es la justicia.

Si los niños viven con amabilidad y consideración, aprenden a respetar a los demás.

Si los niños viven con seguridad, aprenden a tener fe en sí mismos y en los demás.

Si los niños viven con afecto, aprenden que el mundo es un maravilloso lugar donde vivir.

Y yo le agregaría que si los niños viven con empatía, aprender a ser mejores seres humanos.

FACINGLIFE 💛

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CHILDREN LEARN WHAT THEY LIVE.

Fhoto by: @fhotoswithsoul

Today I received a letter from a friend in the UK. In that letter he attached a poem that for some reason he knew I would like, that I would like, and he was absolutely right, I liked it a lot. I liked it because without the need for fancy words or being loaded with a vocabulary that is very difficult for many to understand, it expresses such profound truths with subtlety and genius, truths that are not only true because I or someone else says them, but because they constitute a raw and honest reality, real and latent.

A poem to the point. Words that without much detour can make you see things from a frontal perspective and leaving half measures aside.
Here is the poem.

Don’t just read it, also, I ask you to feel each verse.

CHILDREN LEARN WHAT THEY LIVE.

If children live with reproaches, they learn to condemn.

If children live with hostility, they learn to be aggressive.

If children live in fear, they learn to be apprehensive.

If children live with pity, they learn to feel sorry for themselves.

If children live with ridicule, they learn to be shy.

If children live with jealousy, they learn to feel envy.

If children live with shame, they learn to feel guilty.

If children live with courage, they learn to trust themselves.

If children live with tolerance, they learn to be patient.

If children live with praise, they learn to appreciate others.

If children live with acceptance, they learn to love.

If children live with approval, they learn to value themselves.

If children live with recognition, they learn that it is good to have a goal.

If children live with solidarity, they learn to be generous.

If children live honestly, they learn what the truth is.

If children live with equanimity, they learn what justice is.

If children live with kindness and consideration, they learn to respect others.

If children live with security, they learn to have faith in themselves and in others.

If children live with affection, they learn that the world is a wonderful place to live.

And I would add that if children live with empathy, they learn to be better human beings.

FACINGLIFE 💛

LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN.

Foto por: @fhotoswithsoul

Hoy recibí una carta de un amigo de Reino Unido. En esa carta él adjuntó un poema que por alguna razón supo que me gustaría,que sería de mi agrado, y tuvo toda la razón, me gustó mucho. Me gustó porque sin necesidad de palabras rebuscadas o de estar cargado de un vocabulario que a muchos se les hace muy difícil entender, expresa con sutileza y genialidad verdades tan profundas, verdades que no sólo son verdades porque yo o alguien más las dice, sino porque constituyen un realidad cruda y honesta, real y latente.

Un poema que va al punto. Palabras que sin mucho rodeo te pueden hacer ver las cosas desde una perspectiva frontal y dejando a un lado las medias tintas.

Aquí está el poema. No sólo léanlo, también, les pido que sientan cada verso.

LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN.

Si los niños viven con reproches, aprenden a condenar.

Si los niños viven con hostilidad, aprenden a ser agresivos.

Si los niños viven con miedo, aprenden a ser aprensivos.

Si los niños viven con lástima, aprenden a auto-compadecerse.

Si los niños viven con ridículo, aprenden a ser tímidos.

Si los niños viven con celos, aprenden a sentir envidia.

Si los niños viven con vergüenza, aprenden a sentirse culpables.

Si los niños viven con ánimo, aprenden a confiar en sí mismos.

Si los niños viven con tolerancia, aprenden a ser pacientes.

Si los niños viven con elogios, aprenden a apreciar a los demás.

Si los niños viven con aceptación, aprenden a amar.

Si los niños viven con aprobación, aprenden a valorarse.

Si los niños viven con reconocimiento, aprenden que es bueno tener una meta.

Si los niños viven con solidaridad, aprenden a ser generosos.

Si los niños viven con honestidad, aprenden qué es la verdad.

Si los niños viven con ecuanimidad, aprenden qué es la justicia.

Si los niños viven con amabilidad y consideración, aprenden a respetar a los demás.

Si los niños viven con seguridad, aprenden a tener fe en sí mismos y en los demás.

Si los niños viven con afecto, aprenden que el mundo es un maravilloso lugar donde vivir.

Y yo le agregaría que si los niños viven con empatía, aprender a ser mejores seres humanos.

FACINGLIFE 💛

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CHILDREN LEARN WHAT THEY LIVE.

Fhoto by: @fhotoswithsoul

Today I received a letter from a friend in the UK. In that letter he attached a poem that for some reason he knew I would like, that I would like, and he was absolutely right, I liked it a lot. I liked it because without the need for fancy words or being loaded with a vocabulary that is very difficult for many to understand, it expresses such profound truths with subtlety and genius, truths that are not only true because I or someone else says them, but because they constitute a raw and honest reality, real and latent.

A poem to the point. Words that without much detour can make you see things from a frontal perspective and leaving half measures aside.
Here is the poem.

Don’t just read it, also, I ask you to feel each verse.

CHILDREN LEARN WHAT THEY LIVE.

If children live with reproaches, they learn to condemn.

If children live with hostility, they learn to be aggressive.

If children live in fear, they learn to be apprehensive.

If children live with pity, they learn to feel sorry for themselves.

If children live with ridicule, they learn to be shy.

If children live with jealousy, they learn to feel envy.

If children live with shame, they learn to feel guilty.

If children live with courage, they learn to trust themselves.

If children live with tolerance, they learn to be patient.

If children live with praise, they learn to appreciate others.

If children live with acceptance, they learn to love.

If children live with approval, they learn to value themselves.

If children live with recognition, they learn that it is good to have a goal.

If children live with solidarity, they learn to be generous.

If children live honestly, they learn what the truth is.

If children live with equanimity, they learn what justice is.

If children live with kindness and consideration, they learn to respect others.

If children live with security, they learn to have faith in themselves and in others.

If children live with affection, they learn that the world is a wonderful place to live.

And I would add that if children live with empathy, they learn to be better human beings.

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LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN.

Foto por: @fhotoswithsoul

Hoy recibí una carta de un amigo de Reino Unido. En esa carta él adjuntó un poema que por alguna razón supo que me gustaría,que sería de mi agrado, y tuvo toda la razón, me gustó mucho. Me gustó porque sin necesidad de palabras rebuscadas o de estar cargado de un vocabulario que a muchos se les hace muy difícil entender, expresa con sutileza y genialidad verdades tan profundas, verdades que no sólo son verdades porque yo o alguien más las dice, sino porque constituyen un realidad cruda y honesta, real y latente.

Un poema que va al punto. Palabras que sin mucho rodeo te pueden hacer ver las cosas desde una perspectiva frontal y dejando a un lado las medias tintas.

Aquí está el poema. No sólo léanlo, también, les pido que sientan cada verso.

LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN.

Si los niños viven con reproches, aprenden a condenar.

Si los niños viven con hostilidad, aprenden a ser agresivos.

Si los niños viven con miedo, aprenden a ser aprensivos.

Si los niños viven con lástima, aprenden a auto-compadecerse.

Si los niños viven con ridículo, aprenden a ser tímidos.

Si los niños viven con celos, aprenden a sentir envidia.

Si los niños viven con vergüenza, aprenden a sentirse culpables.

Si los niños viven con ánimo, aprenden a confiar en sí mismos.

Si los niños viven con tolerancia, aprenden a ser pacientes.

Si los niños viven con elogios, aprenden a apreciar a los demás.

Si los niños viven con aceptación, aprenden a amar.

Si los niños viven con aprobación, aprenden a valorarse.

Si los niños viven con reconocimiento, aprenden que es bueno tener una meta.

Si los niños viven con solidaridad, aprenden a ser generosos.

Si los niños viven con honestidad, aprenden qué es la verdad.

Si los niños viven con ecuanimidad, aprenden qué es la justicia.

Si los niños viven con amabilidad y consideración, aprenden a respetar a los demás.

Si los niños viven con seguridad, aprenden a tener fe en sí mismos y en los demás.

Si los niños viven con afecto, aprenden que el mundo es un maravilloso lugar donde vivir.

Y yo le agregaría que si los niños viven con empatía, aprender a ser mejores seres humanos.

FACINGLIFE 💛

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CHILDREN LEARN WHAT THEY LIVE.

Fhoto by: @fhotoswithsoul

Today I received a letter from a friend in the UK. In that letter he attached a poem that for some reason he knew I would like, that I would like, and he was absolutely right, I liked it a lot. I liked it because without the need for fancy words or being loaded with a vocabulary that is very difficult for many to understand, it expresses such profound truths with subtlety and genius, truths that are not only true because I or someone else says them, but because they constitute a raw and honest reality, real and latent.

A poem to the point. Words that without much detour can make you see things from a frontal perspective and leaving half measures aside.
Here is the poem.

Don’t just read it, also, I ask you to feel each verse.

CHILDREN LEARN WHAT THEY LIVE.

If children live with reproaches, they learn to condemn.

If children live with hostility, they learn to be aggressive.

If children live in fear, they learn to be apprehensive.

If children live with pity, they learn to feel sorry for themselves.

If children live with ridicule, they learn to be shy.

If children live with jealousy, they learn to feel envy.

If children live with shame, they learn to feel guilty.

If children live with courage, they learn to trust themselves.

If children live with tolerance, they learn to be patient.

If children live with praise, they learn to appreciate others.

If children live with acceptance, they learn to love.

If children live with approval, they learn to value themselves.

If children live with recognition, they learn that it is good to have a goal.

If children live with solidarity, they learn to be generous.

If children live honestly, they learn what the truth is.

If children live with equanimity, they learn what justice is.

If children live with kindness and consideration, they learn to respect others.

If children live with security, they learn to have faith in themselves and in others.

If children live with affection, they learn that the world is a wonderful place to live.

And I would add that if children live with empathy, they learn to be better human beings.

FACINGLIFE 💛

ME FELICITO.

Ayer le decía a alguien que habemos quienes no sabemos tirar la toalla, aunque duela. Lo que llevó a esto fue su determinación ante sus sueños, pero al yo escribir esta primera frase, me refería, en su caso, a sus sueños y su trabajo, en el mío en cambio le daba un significado distinto, en mi caso me refería a no tirar la toalla con la vida, a no darme por vencida ante esta batalla constante, a elegir seguir viviendo a pesar de que queme y me haga llorar tanto como lo hago en este justo momento.

Cada quien tiene algo por lo cual seguir, que lo motiva a seguir intentando, peleando, trabajando, avanzando. En el caso de algunos son sus sueños, otros sus seres queridos, y en el de unos cuantos, como en el mío, es pura necedad, es ese espíritu guerrero que sinceramente no sé cómo se mantiene, cómo sigue y sigue y sigue.

Les juro que yo misma me sorprendo de lo mucho que he sido capaz de resistir, de como a pesar de mi alma, mi corazón, mi mente, mi cuerpo y mi espíritu estar agotados no desmayan y aunque lo hagan por instantes siempre vuelven a ponerme de pie. Se que todos hemos pasado por situaciones fuertes, momentos difíciles, de quiebre, momentos en los que quisiéramos que la tierra se abriera y nos tragara, momentos dónde desaparecer para siempre no nos parece tan mala idea.

Aquí no voy a desglosar todas mis penurias, ni pienso enumerar las una y mil veces que he sentido morir, las una y mil veces que la vida me ha mostrado su peor cara. Lo que haré aquí es felicitarme.

Quiero darme unas palmaditas en la espalda por ser quien soy, por dar lo que soy, por ser como soy y por tener tantos ovarios. Me felicito por no dejar que las cosas malas que me pasan me definan, por no dejar que la cruel realidad me aplaste.

No necesito demostrarle a nadie lo mucho que he sufrido y batallado a mis 20 años. Lo único que necesito es demostrarme a mí lo mucho que he aprendido y crecido.

No negaré que en muchas ocasiones la frustración se apodera de mí y me hace preguntarme porqué a mí, qué he hecho de malo. Pero gracias a Dios sé que si me tocó a mi es por algo, porque nada pasa porque sí.

P.D: DIME , ¿POR QUÉ TE FELICITAS HOY?

FACINGLIFE 💛

¡QUE DOMINGO QUE ESTUVO BUENO!

«Es frustrante como siempre me siento fuera de lugar, sin importar nada, sin importar que haya buena vibra, personas amables, es como si siempre desentonara. No sé cuándo llegará el punto en mi vida en el que me deje de sentir así, como un cactus en medio de hermosas flores.

No sé como mezclarme. Quizás no estoy hecha para esto, para convivir con los demás.Esto no se siente nada bien, en realidad es miserable. Es como si fuera un extraterrestre. Pensé que hoy me divertiría mucho, pero el nudo en mi garganta y las lágrimas que están a punto de brotar por mi rostro, me indican todo lo contrario».

Esto lo escribía el domingo, mientras me encontraba sentada junto a mi hermana, su novio, su suegro y varias personas más en una mesa redonda, decorada con un hermoso arreglo de flores que había visto elaborar cuando la noche anterior me encontraba ahí mismo junto a mi hermana, su suegra y muchas personas más ayudando a decorar la fiesta para una hermosa señora que estaba cumpliendo sus 80 años y había venido de Suiza para celebrar ese gran acontecimiento, acompaña de cientos de personas amadas y unos cuantos extraños que por vínculos externos nos colamos. Cuando escribía lo anterior mi mente me decía que iba a ser el peor día de la historia.

A mí me gusta bailar, me encanta – y por cierto, lo sé hacer muy bien, sé como moverme- y una de las cosas que me hacía sentir de esta manera era que al principio nadie estaba bailando y a eso sumen el hambre tan atroz que tenía, el período, unos mosquitos que se dieron un festín con mis pies, y en general los pensamientos negativos de una persona con ansiedad. Les juro que quería salir corriendo de allí.

Yo soy una Dominicana hasta la tambora, así que en el momento en que iniciaron a colocar unos merengues típicos que duran por lo menos 10 minutos y no exagero, fue el momento en que empecé a sentir la vibra, en ese momento – mi hermana es testigo-, no podía dejar de moverme en la silla. Les puedo decir que las primeras diez canciones las bailé sóla, sentada en mi silla, quejándome de que nadie que halaba a bailar.

Y así comienza la historia de como uno de los peores días – según mi negativa mente-, se convirtió en el mejor.
Las cosas mejoraron aún más cuando por fin pudimos comer. Ya no podía aguantar más. Mientras comíamos yo observaba a mi alrededor y noté un pequeño vivero casero donde tenían una siembra de lirios rojos. Me emocioné muchísimo al haber hecho ese – para mi- gran desconocimiento porque iba a poder tomar fotos hermosas.

Luego de llenar el estómago le propuse a mi hermana entrar al vivero, aunque para mí desgracia estaba cerrado. Pero adivinen qué, a unos metros, cruzando un pequeño arroyo había una siembra de rosas blancas y yo como «monteadora» profesional y apasionada que soy y presumo ser, me fuí en busca de la aventura. Debo recalcar que mi vestimenta y sobre todo mi calzado no eran los adecuados en lo más mínimo para estar en ese lugar. Al caminar unos metros, en tacones, junto a mi hermana que traía tenis, nos topamos con el pequeño arroyo que nos separaba de aquel hermoso campo de rosas.

Cómo alguien impulsiva y despreocupada en situaciones que conllevan andar por el monte, decidí apresuradamente, quitarme las zapatillas y meterme al agua; nada evitaría que llegara del otro lado. Así lo hice, pero había un problema, mi hermana no tan diestra en estas cuestiones que implican la naturaleza, no sabía como, ni tenía manera de saltar al otro lado. Afortunadamente su novio llegó al rescate y mientras yo, con tacones en mano y los pies llenos de tierra trataba de quitar un poco la mugre de ellos para poder volver a colocarme los tacones, los chicos encontraron la forma de llegar al otro lado.

Nuestro objetivo era claro, tomarnos unas hermosas fotos que valieran la pena las horas de arreglo. Estaba un poco nublado, por lo que las fotos no saldrían muy bien, pero como si se tratase de un milagro, unos rayos de sol aparecieron en ese preciso momento y entre miles de mosquitos y un fondo hermoso pudimos tomarnos nuestras fotos.

Hubieron retos en el camino
Pero se logró ✨

Al volver a la fiesta, la pista de baile ya estaba llena y mi deseo por bailar era cada vez mayor. Para no hacerles el cuento largo, el suegro de mi hermana fue el primer afortunado en bailar conmigo y el resto es historia. Terminé descalza en la pista, con las piernas flojas, sudada, pero muy feliz.

Y déjenme decirles que lo mejor estaba por venir. Al finalizar todo, teníamos planeado ir al Cierre del Festival de la Cosecha, que contaría con la presencia de Ell Torito. Cómo Señora en boda de pueblo, agarré mi centro de mesa y como pude , pues mis piernas aún no se recuperaban , llegué a la guagua y cambié de calzado. Convenientemente había llevado unos tenis.

Partimos del lugar de la fiesta y en una hora llegamos al Festival, El Torito ya estaba cantando. Nos colamos como pudimos entre la gente y el rato que pasamos ahí fue maravilloso, las canté y bailé todas. Les puedo asegurar que nadie bailó más que yo.

Al final comprobé una vez más que las cosas no siempre irán como querramos que vayan, pero nuestra actitud es la que cuenta. Al final sólo fuí yo y todo salió fantástico. Cero posees ( sólo para las fotos), cero autosabotaje, sólo

una chica felíz, sonriente y entregada.
De qué me lo gocé, me lo gocé. Mis piernas no terminaron de la mejor manera, pero nadie me quita lo bailao’.

P.D: De seguro debo andar en varios vídeos por ahí, de gente en el festival HHAHAHAHAHA. Lady la bailadora.

P.D2: Me ven así, disque musiquita en inglés, jazz, soul… Pero lo mío, lo mío es el merengue y de ñapa, la bachata, salsa, perico ripiao…

HOY – UN GRAN DÍA -.

En este preciso momento – y voy a ser lo más sincera posible – Soy más mocos que gente, la gripe se acordó de visitarme y no está siendo nada gentil, pero aunque siento que mi cabeza estallará, mi garganta duele y no puedo respirar por la nariz, nada de eso importa, lo único que me importa de hoy, es que fue mi primer día de trabajo, mi primer día de trabajo en toda mi vida, un trabajo retribuido. Un trabajo que me encanta. Me encanta ver la felicidad de los clientes al ver las fotos capturadas por Luifeiii, dar sugerencias e ideas, la creatividad y detenerme y observar a las personas soltarse, ser ellas mismas, reírse a carcajadas, posar sin miedo, como si sólo fueran ellas y la cámara.

No sé si será algo fijo, no sé si sólo fue algo de un día, no sé nada de eso, lo único que sé es que a pesar del malestar me lo gocé, me dí cuenta una vez mas de lo mucho que me gusta la fotografía, y así sea ayudando al fotógrafo, a los clientes, organizando, me encanta vivir cada proceso. La magia que existe en esto está en capturar cosas que van más allá de una simple imágen.

El ver hoy como esas chicas se sentían tan hermosas, como a pesar de la pena de algunas, su carita cambiaba totalmente cuando veían sus fotos, cuando veían su belleza capturada en la cámara. Tuve la oportunidad de decirles a muchas de las chicas lo hermosas que son, invitarlas a sonreír, hacerlas reír, animar a una de ellas a cultivar su confianza porque la belleza y dulce personalidad ya la tenía, halagar su maquillaje, vestimenta, sonrisa.

No fué simplemente un día de fotos, fue una oportunidad para hacer reír y reír, infundir confianza e inspirarme con la confianza de los demás, hablar y conocer nueva gente, ver la alegría en la cara de algunas madres, el apoyo entre las chicas, la amistad. Hoy además de disfrutar de la fotografía, hice una de mis cosas favoritas, observar y analizar, para ver, ver más allá.

Cómo dije no sé si se volverá a repetir, (espero que sí), pero igual estoy feliz y agradecida por el día de hoy.