¡QUE DOMINGO QUE ESTUVO BUENO!

«Es frustrante como siempre me siento fuera de lugar, sin importar nada, sin importar que haya buena vibra, personas amables, es como si siempre desentonara. No sé cuándo llegará el punto en mi vida en el que me deje de sentir así, como un cactus en medio de hermosas flores.

No sé como mezclarme. Quizás no estoy hecha para esto, para convivir con los demás.Esto no se siente nada bien, en realidad es miserable. Es como si fuera un extraterrestre. Pensé que hoy me divertiría mucho, pero el nudo en mi garganta y las lágrimas que están a punto de brotar por mi rostro, me indican todo lo contrario».

Esto lo escribía el domingo, mientras me encontraba sentada junto a mi hermana, su novio, su suegro y varias personas más en una mesa redonda, decorada con un hermoso arreglo de flores que había visto elaborar cuando la noche anterior me encontraba ahí mismo junto a mi hermana, su suegra y muchas personas más ayudando a decorar la fiesta para una hermosa señora que estaba cumpliendo sus 80 años y había venido de Suiza para celebrar ese gran acontecimiento, acompaña de cientos de personas amadas y unos cuantos extraños que por vínculos externos nos colamos. Cuando escribía lo anterior mi mente me decía que iba a ser el peor día de la historia.

A mí me gusta bailar, me encanta – y por cierto, lo sé hacer muy bien, sé como moverme- y una de las cosas que me hacía sentir de esta manera era que al principio nadie estaba bailando y a eso sumen el hambre tan atroz que tenía, el período, unos mosquitos que se dieron un festín con mis pies, y en general los pensamientos negativos de una persona con ansiedad. Les juro que quería salir corriendo de allí.

Yo soy una Dominicana hasta la tambora, así que en el momento en que iniciaron a colocar unos merengues típicos que duran por lo menos 10 minutos y no exagero, fue el momento en que empecé a sentir la vibra, en ese momento – mi hermana es testigo-, no podía dejar de moverme en la silla. Les puedo decir que las primeras diez canciones las bailé sóla, sentada en mi silla, quejándome de que nadie que halaba a bailar.

Y así comienza la historia de como uno de los peores días – según mi negativa mente-, se convirtió en el mejor.
Las cosas mejoraron aún más cuando por fin pudimos comer. Ya no podía aguantar más. Mientras comíamos yo observaba a mi alrededor y noté un pequeño vivero casero donde tenían una siembra de lirios rojos. Me emocioné muchísimo al haber hecho ese – para mi- gran desconocimiento porque iba a poder tomar fotos hermosas.

Luego de llenar el estómago le propuse a mi hermana entrar al vivero, aunque para mí desgracia estaba cerrado. Pero adivinen qué, a unos metros, cruzando un pequeño arroyo había una siembra de rosas blancas y yo como «monteadora» profesional y apasionada que soy y presumo ser, me fuí en busca de la aventura. Debo recalcar que mi vestimenta y sobre todo mi calzado no eran los adecuados en lo más mínimo para estar en ese lugar. Al caminar unos metros, en tacones, junto a mi hermana que traía tenis, nos topamos con el pequeño arroyo que nos separaba de aquel hermoso campo de rosas.

Cómo alguien impulsiva y despreocupada en situaciones que conllevan andar por el monte, decidí apresuradamente, quitarme las zapatillas y meterme al agua; nada evitaría que llegara del otro lado. Así lo hice, pero había un problema, mi hermana no tan diestra en estas cuestiones que implican la naturaleza, no sabía como, ni tenía manera de saltar al otro lado. Afortunadamente su novio llegó al rescate y mientras yo, con tacones en mano y los pies llenos de tierra trataba de quitar un poco la mugre de ellos para poder volver a colocarme los tacones, los chicos encontraron la forma de llegar al otro lado.

Nuestro objetivo era claro, tomarnos unas hermosas fotos que valieran la pena las horas de arreglo. Estaba un poco nublado, por lo que las fotos no saldrían muy bien, pero como si se tratase de un milagro, unos rayos de sol aparecieron en ese preciso momento y entre miles de mosquitos y un fondo hermoso pudimos tomarnos nuestras fotos.

Hubieron retos en el camino
Pero se logró ✨

Al volver a la fiesta, la pista de baile ya estaba llena y mi deseo por bailar era cada vez mayor. Para no hacerles el cuento largo, el suegro de mi hermana fue el primer afortunado en bailar conmigo y el resto es historia. Terminé descalza en la pista, con las piernas flojas, sudada, pero muy feliz.

Y déjenme decirles que lo mejor estaba por venir. Al finalizar todo, teníamos planeado ir al Cierre del Festival de la Cosecha, que contaría con la presencia de Ell Torito. Cómo Señora en boda de pueblo, agarré mi centro de mesa y como pude , pues mis piernas aún no se recuperaban , llegué a la guagua y cambié de calzado. Convenientemente había llevado unos tenis.

Partimos del lugar de la fiesta y en una hora llegamos al Festival, El Torito ya estaba cantando. Nos colamos como pudimos entre la gente y el rato que pasamos ahí fue maravilloso, las canté y bailé todas. Les puedo asegurar que nadie bailó más que yo.

Al final comprobé una vez más que las cosas no siempre irán como querramos que vayan, pero nuestra actitud es la que cuenta. Al final sólo fuí yo y todo salió fantástico. Cero posees ( sólo para las fotos), cero autosabotaje, sólo

una chica felíz, sonriente y entregada.
De qué me lo gocé, me lo gocé. Mis piernas no terminaron de la mejor manera, pero nadie me quita lo bailao’.

P.D: De seguro debo andar en varios vídeos por ahí, de gente en el festival HHAHAHAHAHA. Lady la bailadora.

P.D2: Me ven así, disque musiquita en inglés, jazz, soul… Pero lo mío, lo mío es el merengue y de ñapa, la bachata, salsa, perico ripiao…

HOY – UN GRAN DÍA -.

En este preciso momento – y voy a ser lo más sincera posible – Soy más mocos que gente, la gripe se acordó de visitarme y no está siendo nada gentil, pero aunque siento que mi cabeza estallará, mi garganta duele y no puedo respirar por la nariz, nada de eso importa, lo único que me importa de hoy, es que fue mi primer día de trabajo, mi primer día de trabajo en toda mi vida, un trabajo retribuido. Un trabajo que me encanta. Me encanta ver la felicidad de los clientes al ver las fotos capturadas por Luifeiii, dar sugerencias e ideas, la creatividad y detenerme y observar a las personas soltarse, ser ellas mismas, reírse a carcajadas, posar sin miedo, como si sólo fueran ellas y la cámara.

No sé si será algo fijo, no sé si sólo fue algo de un día, no sé nada de eso, lo único que sé es que a pesar del malestar me lo gocé, me dí cuenta una vez mas de lo mucho que me gusta la fotografía, y así sea ayudando al fotógrafo, a los clientes, organizando, me encanta vivir cada proceso. La magia que existe en esto está en capturar cosas que van más allá de una simple imágen.

El ver hoy como esas chicas se sentían tan hermosas, como a pesar de la pena de algunas, su carita cambiaba totalmente cuando veían sus fotos, cuando veían su belleza capturada en la cámara. Tuve la oportunidad de decirles a muchas de las chicas lo hermosas que son, invitarlas a sonreír, hacerlas reír, animar a una de ellas a cultivar su confianza porque la belleza y dulce personalidad ya la tenía, halagar su maquillaje, vestimenta, sonrisa.

No fué simplemente un día de fotos, fue una oportunidad para hacer reír y reír, infundir confianza e inspirarme con la confianza de los demás, hablar y conocer nueva gente, ver la alegría en la cara de algunas madres, el apoyo entre las chicas, la amistad. Hoy además de disfrutar de la fotografía, hice una de mis cosas favoritas, observar y analizar, para ver, ver más allá.

Cómo dije no sé si se volverá a repetir, (espero que sí), pero igual estoy feliz y agradecida por el día de hoy.

Fotografía con propósito.

No todos tienen el don, la intención y la sensibilidad para mirar, observar detenidamente, sin prisas, con curiosidad, con la mente y el corazón abiertos; pocos pueden ver más allá, ver almas, y sólo algunos dentro de esos pocos con dicho don, además de ver almas, pueden captarlas en cámara, captar un instante mágico que muestra el rostro de un niño, niña, envejeciendo… Cualquier persona que con tan sólo una mirada te cuenta mil y una historias, te muestre mil y una luchas y te transmita mil y un sentimientos.

Fotografía: Jochy Campusano

Ernesto, Ernesto Rios, mercadólogo dominicano, un dominicano de pura cepa quien tuvo un reinvención que podría describirse como extraordinaria e inesperada, catarsica y poderosa, un hombre con un amor incondicional hacia San José de Ocoa, el café, su perro, Seven, un buen cigarro y el arte de capturar momentos que hablan por si solos, como si un poco de la escencia de las personas o lugares fotografiados hubiese quedado impregnada en cada imágen, él posee esa capacidad de ver más allá. Ríos Viñas evolucionó, y su evolución trajo consigo el trabajar para grandes marcas, fotografiar a figuras como Tania Báez y la Chef Tita, pero está evolución permitió lo que para mí es lo más destacable, el descubrimiento de su vocación, y no me refiero sólo a la fotografía, más que nada y aún más importante y significante, hablo de su vocación de servicio y ayuda, su don de gente, características admirables que lo han llevado a captar con el lente de su cámara rostros llenos de historias, miradas que dicen más de lo que cualquiera se podría imaginar, sonrisas que te hacen recordar y reconocer que el dominicano está hecho de alegría, bondad y humildad, rostros en los cuales yacen las marcas de batallas, alegría, tristezas, triunfos, amores, sufrimiento, gozo o tan sólo la inocencia pura y simple, la inocencia que aún no ha sido quebrantada.

Fotografía: Ernesto Rios
Fotografía: Ernesto Rios

Capturando a personas humildes, no sólo en fotos sino que además en vídeos, videos que transmiten un sentimiento de paz al ver y escuchar a gente que a leguas se nota que tienen corazones tan grandes que no caben en sus pechos. Personas que agradecen cada cosa que tienen ,por poco que sea, y que están dispuestas a compartirlas con cualquiera, incluyendo desconocidos que llegan con cámaras, aparatos que quizás ellos nunca habían visto, desconocidos que llegan a cambiar sus vidas y que salen con las suyas transformadas.

Su pasión es la «Fotografía con propósito», lo cual se ha convertido en un proyecto, encabezado por él, proyecto que ha surgido para alegrar y ayudar a almas sinceras, solidarias, trabajadoras y sabías, sumamente sabías, a las que la vida les ha enseñado todo lo que saben, y eso lo transmiten a los demás mediante sus actos y palabras, palabras que guardan enseñanzas imensurables e invaluables. Ya han sido muchas las vidas que se han visto tocadas por esta iniciativa, iniciativa gracias a la cuál ángeles de todas las clases sociales brindan ayuda y aportan su granito de arena a aquellos que han visto a través de el lente de Ernesto, a aquellos cuya mejor prenda es su sonrisa y no necesitan posar porque la espontaneidad es parte de su ser y eso es lo que muestran, cero máscaras y sonrisas fingidas, pero mucha autenticidad y emoción. Una de las últimas historias fue la de Don José, un humilde y entregado agricultor, historia que me llegó al alma por la razón de que mi padre es Agricultor lo cual me llena de orgullo, porque al igual que ellos yo amo la tierra con cada fibra de mi ser. Don José representa lo que es el hombre de campo, un hombre sabio, un hombre que a través de «Fotografía con propósito» y gracias a un patrocinador recibió un regalo que mejorará su calidad de vida, un regalo totalmente merecido.

Fotografía: Ernesto Rios

La primera vez que ví una foto de Ernesto Rios Viñas, este increíble ser humano que aunque no conozco en persona, admiro en sobremanera, fue la imagen de una pequeña en la frontera, una pequeña que tenía una mirada tan penetrante que me dió la sensación de que podía ver mi interior. Desde ese momento y hasta hoy sigo su trabajo, me deleito observando su talento a través de las imágenes que captura y compruebo que es uno de los buenos cuando veo el rostro feliz de alguien que a veces con un simple cumplido se da por bien servido, o una dama que al recibir una rosa no encuentra palabras para expresar su agradecimiento, esto, demostrando lo grandes que son y lo grande que es él.

Creo firmemente que quienes se cruzan en el camino de Rios tienen suerte, pero mucha más suerte tiene él, porque la satisfacción, los consejos y las enseñanzas que adquiere de ellos, valen, valdrán, significan y significarán el mundo. Es increíble como la vida te recompensa el ser un buen ser humano.

Fotografía: Jochy Campusano

Espero que las aventuras no se detengan y que cada vez sean más los seres especiales que se crucen en su camino. Espero que el corazón siempre esté puesto en cada proyecto, en cada iniciativa, en cada jornada transformadora de vidas, y que sus fotografías nunca pierdan su mágia, magia que viene de las personas retratadas, que hacen posible que se siga desarrollando y que exista » fotografía con propósito», fotografía inspiradora, fotografía que vale la pena y el alma.

Franselis Trinidad.

K, mi primer/a fan.💛

Les cuento que hoy he descubierto que tengo un/a fan, alguien a quien le encanta mi contenido y me lo expresó. Le dije que es mi primer fan y me hizo sentir genial que alguien me admite por lo que soy y lo que hago.

La persona es cuestión me hizo el día y más que el día diría que la semana. Es alguien que ya conocía, no en persona, pero si sabía quién era.

Tuvimos un plática muy amena en la cual surgió el tema de mis fotografías y K (así l@ llamaremos) me dijo que quiere que le tome unas fotos y que a cambio me dará algo. A continuación pondré exactamente lo que me dijo:

Te daré una sombrilla para que no te mojes en la lluvia.

Unos tenis para que te sientas cómoda al ir a ayudar a los agricultores.

Un reproductor de música para que lo uses cuando esté tronando, así ya no te asustarán más.

Cuando leí este mensaje mis ojos se llenaron de lágrimas porque me dí cuenta que K estuvo leyendo mis escritos y según lo que expreso en ellos y dejó ver en mi cuenta, encontró los regalos perfectos.

Todo esto es para que vean cómo las palabras de alguien pueden hacerte sentir mejor, sentirte visto y escuchado. Nunca me cansaré de pedirles que sean amables, que sean sensibles, sutiles y prudentes, porque este mundo necesita más personas así.

Hagan cumplidos, digan cosas bonitas a los demás, quizás le alegren que el día a alguien como K me lo alegró a mí. El mundo sería un mejor lugar si en vez de criticarnos resaltaramos lo bueno en los demás, les expresaramos nuestra admiración, lo bonito de su sonrisa, sus ojos en incluso resaltaramos su forma de ser e inteligencia.

Yo intento hacerlo cada que puedo, por ejemplo hoy habia una chica con unos aretes en forma de mariposas, preciosos y se lo dije, debieron ver su cara de alegría y eso también me hizo sentir bien. Vamos a sentirnos bien haciendo sentir bien a los demás.

P.D: Oye K, gracias, eres una linda persona.

P.D2: Quiero mis regalos. HAHHAHHA .

FRANS-FACINGLIFE 💛

¿Realmente l@ amas?

Como lo he expresado antes, amo la naturaleza en todas sus formas y debo confesar que aunque los días soleados son maravillosos y que una de mis cosas favoritas es calentarme abajo los cálidos rayos del sol de la mañana, los días lluviosos son especiales, el sólo hecho de oír la lluvia callendo sobre el zinc, mientras estás acurrucado en tu cama, no tiene precio. No hay mejor canción para relajarse y hechar una «pavita «.

Si bien todo lo que acabo de decir es maravilloso, no lo es tanto el hecho de que la lluvia venga acompañada de dos fenómenos que realmente no son de mi agrado en lo absoluto y los cuales me causan cierto grado de miedo; me estoy refiriendo a los relámpagos y los truenos y aunque el primero sirve como una especie de aviso para el segundo, es el que más detesto. El simple hecho de ver esa luz blanca en el cielo me da pavor porque es la antesala de un ruido estruendoso que por lo menos yo, estaría feliz de que no se produjera.

Sé que sueno algo incoherente en lo que escribo, pero es así, amo la lluvia pero no lo que trae consigo y si nos ponemos a pensar eso pasa con muchísimas cosas en esta vida, como por ejemplo querer tener éxito pero no estar dispuesto a trabajar, esforzarte y hacer lo necesario para ello. Muchas veces lo que nos gusta tiene cosas que nos disgustan, lo que me hace preguntar: ¿Realmente me gusta «eso»?, ¿El no aceptar «eso» del todo significa que en realidad no me gusta?. También está el ejemplo de una persona que «ama» a otra, pero no le gusta como se viste, su manera de expresarse, su risa estruendosa, entonces te preguntas ¿La o lo amas pero no aceptas cosas que son parte de él o ella?, ¿Es eso realmente amar?, ¿El amar conlleva aceptar cosas que no nos gustan en la otra persona? O ¿Debemos intentar cambiar eso que no nos gusta porque no podemos vivir con ello, y aquello que nos gusta al parecer no es suficiente?

Por el momento lo único que puedo decir es que la lluvia puede traer cientos de relámpagos y truenos, pero eso no disminuye mi amor por ella, porque la paz que me genera y ese olor a tierra mojada significan mucho más para mí y no los cambiaría por nada, y aquello que trae consigo y no es de mi entero agrado, no se compara en nada con lo que me gusta de ella. Si lo que te gusta de algo no es suficiente y es superado por aquello que rechazas, pues quizás, realmente no te gusta en lo absoluto. Piénsalo.

FACINGLIFE 💛

Fluir 🍃

No es un secreto para los que me conocen que nunca he sido la persona más extrovertida, ni mucho menos popular o sociable, al contrario de mi hermana y mi papá, ellos si se caracterizan por ser extrovertidos y muy amistosos, cosa que evidentemente siempre atrajo la atención de los demás. Básicamente en la casa yo siempre fuí la antipática y tímida niña que se la pasaba viendo TV y estudiando, mientras mi hermana siempre fue la pequeña simpática que le caía bien a todos y todo mundo adoraba, y para mí estaba bien, no es como que tuviese un gran problema con ello en mi niñez, pero al ir creciendo confieso que me fue callendo el veinte de que yo no era agradable para los demás, situación que en lo profundo si me lastimaba de cierta manera, así que me aferré mucho a las pocas amistades que tenía.

Fluyendo 🍃
Sister/Best friend✨

Hoy en día son dos o tres las amistades que conservo de mi niñez y hoy en día también son pocas las amistades que tengo. No sé si haya un manual que diga lo que es realmente un amigo, lo que tiene que hacer o qué sé yo; lo único que sé es que en este preciso momento siento que un amigo es con quién puedes ser tú mismo, sin reservas, a quién puedes acudir cuando el mundo se te viene abajo, pero también te acompaña en tus mejores momentos, alguien con quien no tienes que hablar todos los días, pero, es la primera persona en la que piensas cuando quieres desahogarte y a quien le pagas amor con amor, comprensión con comprensión, respeto con respeto. No hay nada mejor que la reciprocidad, obtener lo que das y dar lo que obtienes. Cuando me pongo a pensar a quien escribirle cuando tengo una crisis de ansiedad o a quien llamar cuando ni siquiera quiero levantarme, no llega nadie a mi mente.

En este escrito estoy siento los más sincera posible. Si me consideras tu amiga y ya te diste cuenta que ni siquiera tú llegas a mi mente, no es porque no seas mi amigo, es porque el nivel de conexión que necesito en este momento para abrirme con alguien no lo he encontrado y las que ya tenía con ciertas personas se han perdido parcialmente o por completo, pero siempre te deseo lo mejor. En los últimos meses me he propuesto hacer cosas diferentes, porque al fin y al cabo estoy en mi proceso de sanación, pero creo que en vez de que lleguen a mi, conexiones verdaderas , que fluyan, lo que estoy haciendo es forzar lazos que simplemente no están funcionando.

Estoy conciente de que las amistades no se forzan, de que surgen porque así tenía que ser, obviamente se trabajan, pero no es algo que puedas obligar. Si eres una de las personas con la que he hablado los últimos meses y sientes que he tratado de forzar las cosas, lo siento, lo siento mucho. Cuando llegan esos momentos de desesperación en los que sólo necesito a alguien que me reconforte, alguien que me escuche, acepte o alguien que simplemente me de un abrazo sincero, no puedo evitar querer crear amistades de la nada, cosa que antes nunca hubiera hecho, pero ahora se da porque ya no hay nada que ocultar, y la soledad y necesidad de personas que te apoyen y sostengan, a tú lado es una de esas cosas que no oculto.

Hoy ya no quiero hacerlo más, lo que tenga que ser será porque sería una locura querer encontrar a alguien que piense como yo o que le guste lo mismo que a mí y de verdad no estoy buscando eso. De hoy en adelante dejaré que las relaciones fluyan -relaciones de todo tipo-, porque la verdad es agotador y un poco triste cuando intentas caerle bien a alguien y acercarte una y otra vez, pero no funciona. Sé que ya llegarán personitas con almas bonitas a un mi vida, sin esperarlo, sin preverlo y será increíble. Aunque la soledad ha sido una fiel compañera también quiero que la compañía de seres bonitos lo sea.

Mientras me tengo a mí, e intentaré ser lo más amable posible conmigo misma, que mi mente sea un lugar bonito en el cual estar e ir al ritmo que la vida me lleve… Sin prisas, step by step.

Con toda el alma 💛✨

Génesis. Mi pequeño ser de luz.

Mi hermana me dice que yo veo a las personas con los ojos del alma, y sí, quizás sea así. Prefiero ver lo bueno en alguien antes que lo «malo». No es que me deje cegar por los atributos, es que aprecio todo lo bueno que una persona tiene para dar y no me apresuro a juzgar aquello que algunos consideran malo, porque es muy posible que desde mi óptica sea todo lo contrario.

Dejemos de vivir a la defensiva. Sé que existen seres despreciables, pero también sé que son más los apreciables, los que irradian bondad, alegría, amor, puras cosas bonitas. Son más los seres de luz.✨