Somos obras de arte💛

Hace ya unos meses en casa de la familia de de una buena amiga quien es también la esposa de uno de mis primos, un sentimiento, una sensación ya familiar, arropaba todo mi cuerpo. La angustia no cabía en mi pecho, la ansiedad estaba una vez más causando estragos en mí.

Fue cuando decidí ponerme a practicar lettering (el arte de dibujar letras). Lo hice porque es algo que requiere de toda mi concentración, por lo que me hace desviar mi atención de las sensaciones que estoy sintiendo en el momento, al igual que la escritura. Mi dos primitas, unas niñas hermosas e inteligentes , con la energía de un huracán y la alegria a flor de piel; ellas observaban lo que hacía, y en un momento las dos se pusieron a mi lado a observar con curiosidad lo que hacía, y la mayor me dijo lo siguiente – » Wao Franselis, tú eres una obra de arte, estás hecha de arte» y la más pequeña replicó – » Si, eso es para que veas que te queremos mucho». Yo quedé perpleja, un sentimiento de emoción indescriptible me abrazó, estuve a punto de llorar, y es que es el cumplido más hermoso que me han dado.

Definitivamente hay palabras que pueden causar un impacto tan inmenso en tí y aplacar el dolor de aquellas heridas que aún no sanan. En su inocencia sin saberlo disminuyeron un poco la angustia y el dolor que recubrían mi alma en ese momento.

Y estoy de acuerdo con ellas – soy una obra de arte – , -somos obras de arte-. ¿Qué nos hace obras de arte?, bueno creo que nuestros ojos, boca, naríz, lunares, pecas, pestañas, dedos, cada pequeño detalle, cada marca en nuestro cuerpo es sólo una parte del lienzo, pero lo más escencial, lo primero es lo que guarda nuestro corazón, los sentimientos, la compasión, la bondad, la capacidad de ver lo bueno en los demás. Somos obras de arte porque somos únicos, todos tan distintos y a la vez tan parecidos, todos con un camino y vidas llenas de situaciones que nos van moldeado, nos van esculpiendo, de una forma u otra.
Somos obras de arte porque nuestra alma está llena de colores, sueños, miedos, batallas. Somos obras de arte porque amamos, porque reímos y porque lloramos. El simple hecho de existir, vivir en paz y armonía con los demás, dar lo mejor de nosotros, luchar, escuchar, ver, sentir, nos hace obras de arte únicas y especiales, sin excepción alguna porque también lo son aquellas personas que por una u otra razón están sumidas en el dolor, personas con características especiales, personas de todas las edades y todos los extractos sociales.

Reconoce todas esas cosas que te hacen una obra de arte, todas esas cosas que te hacen ser quien eres, tú escencia, tú espíritu inquebrantable, tus caídas, las una y mil veces que te pones de pie. Quiérete, amate, aceptate, acepta tu individualidad. Eres arte mereces ser tratado y tratarte como tal.

P.D: ¿Qué te hace una obra de arte?

P.D2: ¿ Cuál es el cumplido más bonito y especial que te han hecho.

FACINGLIFE 💛

AMARME.

Amarnos, que tarea tan difícil y desde mi punto de vista compleja, porque todo lo que esto implica puede que quizás esté mucho más allá de nuestro entendimiento. Amarnos con todo lo que somos creo resulta mas difícil que amar a otra persona y aveces lo preferimos, aveces el amar a otro implica traicionarnos a nosotros mismos, abandonarnos, ponernos en un segundo plano.

Amar al prójimo es importante, pero amarnos a nosotros mismos lo es mucho más; lo es mucho más porque cuando nos amamos podemos trasmitir ese amor con mayor facilidad a los demás, podemos evitar heridas provocadas por personas que nos no merecen porque sabemos dónde si, dónde no y dónde nunca. Cuando me amo entrego lo mejor de mí, cuando me amo la vida se ve más bonita, cuando me amo no permito que me amén a medias porque cuando me amo completamente, amo a los demás por igual.

A unos se nos hace más difícil que a otros llegar al punto en el que aceptamos cada pequeña parte de nosotros, cada pliegue, arruga, estría, lunar, sentimiento, incluyendo el lugar más recóndito de nuestra mente y nuestro corazón, y déjame decirte que siempre va a haber alguna cosilla que nos disguste, y es normal. El aceptarse en cuerpo y alma es algo que requiere un trabajo de autoconocimiento enorme, porque trae consigo reconocer que no somos perfectos, que la vida no siempre es justa, que las personas pueden lastimar, que la salud mental es tan importante como la física…

En mi caso ha sido difícil, pero reconozco que he tenido un gran avance. Ahora cuido mi salud mental tanto como la física, cuido de mí, he descubierto que amo el labial rojo, estoy haciendo cosas que siempre quise pero no me atrevía, como dejar mi pelo natural, tengo hobbies saludables y que me hacen sentir muy bien porque me encantan, estoy practicando el desprendimiento, me alejo de aquellos que no me hacen bien, no me aferro a nada.

Sólo quiero decirte que este no es un proceso lineal, ni es algo que se consiga de la noche a la mañana porque reconozco que todos tenemos complejos e inseguridades y el punto está en ir trabajandolas poco a poco, sin prisas con el corazón y la mente abiertos. Reconoce esas pequeñas cosas que haces por amor a tí, no por ni para los demás, sólo por y para tí y continúa haciéndolo. Todo lo que vale la pena toma tiempo y cuidado, y tú vales toda la pena del mundo.

Dime en los comentarios – ¿Cómo te amas tú?

FACINGLIFE 💛

PERDÓN.

Cómo seres humanos fallamos, una y otra vez, lastimamos a los demás y de paso nos lastimamos a nosotros mismos. Cometer errores es lo mas normal del mundo, pero hacerlo y no reconocerlo habla de una mente cuadrada y un corazón duro.

El reconocer cuando hacemos algo mal nos ayuda a no repetir esa acción, nos ayuda a conocernos a nosotros mismos y a darnos cuenta que lo que hacemos puede herir a otros. Lo que hacemos puede traer consecuencias, puede dañar relaciones, causar dolor, puede volvernos seres sin empatía y sin capacidad de discernir entre lo bueno y lo malo, seres orgullosos cuya única «verdad» que aceptan es la suya.

Con el tiempo he aprendido que pedir perdón, que una disculpa sincera no cuesta nada y puede significarlo todo. Cuando nos arrepentimos sinceramente estamos reconociendo que aquello que hicimos es algo que no nos representa como personas y por eso buscamos la forma de repararlo.

Quizás no podamos reparar todo con una disculpa, pero si podemos dejarle en claro a la otra persona o a nosotros mismos que lo estamos intentando y nos duele nuestro mal accionar. Con una disculpa podemos admitir y corregir.

Empecemos a reconocer, a discernir, a corregir y a sentir lo que el otro siente cuando lo lastimamos. Empecemos a dejar la «vergüenza», porque el pedir perdón nos hace más humanos,mas empáticos y menos orgullosos.

Hay ocasiones en las que tenemos que pedirnos perdón a nosotros mismos porque permitimos que nos lastimaran o porque nosotros mismos nos lastimamos al decirnos palabras hirientes, al no cuidarnos, al poner a los demás siempre primero que nosotros, al dar y dar sin recibir nada a cambio o recibir muy poco durante mucho tiempo.

El disculpar está en manos de la otra persona, si siente que lo que expresamos es sincero, si mira nuestros ojos o tan sólo escucha nuestra voz y percibe ese sentimiento de culpa y esas notas de verdadero arrepentimiento, es muy probable que tu perdón sea concedido. Así que empecemos a practicar el arte del arrepentimiento y pedir disculpas cuando sea necesario, porque es algo que liberará tu alma y también el alma de la otra persona.

Piensa bien lo que harás antes de hacerlo, no actúes por impulso, la frustración nos es buena consejera. Como ser humano pensante, empático y conciente hoy pido perdón a quien haya lastimado con mi accionar, yo no soy los errores que he cometido, sólo soy un ser humano común y corriente, cómo tú.

P.D: EMPIEZA A PRACTICARLO, NO SÓLO EL PEDIR DISCULPAS, TAMBIEN EL PERDONAR.

P.D2: SABRÁS QUE UNA DISCULPA ES SINCERA CUANDO NO TIENES QUE PEDIRLA, CUANDO LA OTRA PERSONA SE DA CUENTA SOLA DEL DAÑO QUE TE HIZO O DE LA HERIDO QUE CAUSÓ.

FACINGLIFE 💛

MI TIPO DE GENTE, MI GENTE ESPECIAL.

No sé ni por dónde empezar. Bueno, escribo esto sentada en una de las sillas de nuestro pequeño comedor, intentando respirar profundo para que las lágrimas no empiecen a salir como una cascada, intentando calmar esta aflicción que siento en mi pecho. Aunque no lo doy a demostrar, soy una persona sumamente sensible, demasiado diría yo.

Estoy organizando las ideas en mi cabeza e intentando dejar la pésima costumbre de sentirme culpable por defender aquello en lo que creo y perder mi energía al enfrascarme en discusiones sin sentido,donde yo defiendo un punto y la otra persona defiende uno totalmente diferente , pero también entiendo que los demás están en su total derecho de defender sus ideas, al igual que yo. Ya no me quedan fuerzas para seguir con eso y si continuara estaría atentando contra mi propio bienestar; bienestar por el cual estoy luchando tanto. No seguiré tratando de demostrar mi punto a gente que no logra ver más allá, gente que no logra analizar y comprender cosas que en esta época todos deberíamos entender.

Papio

Siempre nos encontraremos en el camino con personas que nos amarán o nos odiaran, personas que se concentrarán en ver lo bueno de nosotros y otros que voltearan la cara he intentarán exponer nuestros defectos, esto como si no fueramos seres humanos. Una vez me encontré con alguien que me dijo que me tenía en un lugar especial y al preguntarle cuál era ese lugar me respondió lo siguiente: -«te tengo en el lugar de aquellos que valen la pena», eso realmente me tocó porque han Sido muchas las personas que me han hecho sentir que no valgo nada, incluso yo misma lo he hecho, me lo he hecho.

En otra ocasión me encontré con uno que me dijo que nunca había conocido a alguien como yo y luego terminó juzgando mi forma de ser, diciéndome lo que de mí no le agradaba. Yo decido quedarme con el primero, porque ese es mi tipo de gente.

Mi tipo de gente es aquella que puede ver a través de mis defectos y aceptarme con ellos, gente que al contarle todo lo que he batallado todos estos años no me vienen con la típica frase – » pon de tú parte», porque saben que estoy dando todo de mí y que me ofrecen su apoyo incondicional. Mi gente especial me abraza desde la distancia, aceptan mi rareza y me hacen sentir especial, es gente que entiende que la salud mental es importante y que cuando desaparezco es porque necesito mi espacio, gente que me ama más de lo que yo podría imaginar.

Mi tipo de gente no es gente común, es gente con defectos, al igual que todos, pero cuyas cualidades destacan un millón de veces más, sesgando esas cositas no tan buenas. Mi tipo de gente es gente sensible, que pide perdón cuando fallan y aceptan las disculpas de quién les falla, gente con limitaciones que no los detienen, gente con un gran corazón y un alma limpia y bondadosa.

Ese es mi tipo de gente porque yo soy ese tipo de gente. A tí que me hiciste sentir alguien que no era déjame decirte que yo si ví cosas buenas en tí; alguien trabajador, entregado a lo que hace porque lo hace con pasión, alguien amable con su círculo, dispuesto a ayudar, y con eso me quedo, me quedo con eso porque si lo único que viera fuesen tus defectos creeme que mi alma guardaría rencor contra tí, pero no es así, yo no soy así.

Te haré caso, me seguiré rodeando de gente especial y así quizás deje de permitir que los demás me ataquen sin conocer mi interior. Seguiré llenando mi alma de cosas positivas, abriendo mi mente, seguiré concientizando sobre la salud mental y demostrando que yo soy más que mis trastornos. Yo si veo lo bueno, te invito a que hagas lo mismo.

ELLA

Ella es una chica hermosa, cuya sonrisa que resalta sus hoyuelos y su piel canela hipnotizan a cualquiera, cuyo gran corazón la hace merecedora del cariño de muchos, los necesarios. Ella es quien me abraza y sostiene mis manos en las noches en que la ansiedad ataca con arrebato. Es quien se sienta a mi lado cuando estoy llorando porque me duele la vida y sólo me abraza. Ella es por quién daría mi vida. Ella es mi hermana, mi mejor amiga, mi fuerza, mi todo.

Gracias por no dejarme caer aún en el peor momento, por soportar mi mal humor y mis gases hediondos. Mi corazón no podría estar más agradecido de la vida por ponerte a mi lado. Te amo, CHECA ❤️

Costo-beneficio.

@fhotoswithsoul

Llegar a un punto en el que ganas algo a riesgo de perder otra cosa es una situación que nunca imaginé. Por un lado tienes que hacer algo para controlar un problema y por el otro está el riesgo de que la solución a este problema te cause más problemas , y no hay una segunda opción, no hay plan b, hay que hacer lo que hay que hacer. Dos ejemplos:

-Duras 1 mes con una sonda debido a que tomas un medicamento que se supone debe ayudarte a sentir mejor. El medicamento te causó retención urinaria. Tienes que dejar el medicamento para poder orinar por tí misma, esto, perdiendo los beneficios del medicamento para tú condición base.

-Debes tomar una droga controlada para poder dormir, droga que puede causarte adicción, pero es lo único que te ayuda a poder conciliar el sueño y dormir «decentemente». ¿Qué haces? ¿Lo sigues tomando sacrificando tu sueño o lo dejas para que no exista la probabilidad de volverte adicto?.

Estas son situaciones reales, situaciones que retan nuestro entendimiento, mi entendimiento. Estoy probando las mejores opciones para salir de este hoyo.

En un primer momento parece chocante la idea de visitar un psiquiatra, pero sin el no podrás salir. Luego la opción de tener que tomar medicamentos por un largo tiempo, lo que eleva tú ansiedad mucho más pues crees que los medicamentos podrían matarte o algo así. Inicias el tratamiento porque quieres salir de la oscuridad, pero la vida y el proceso que llevas no es color de rosas, tienes que experimentar efectos secundarios desagradables para que tú cuerpo se acostumbre al tratamiento. El tratamiento se va modificando y llega un punto en que las pastillas ya no te hacen el mismo efecto, tienes que cambiar la medicación. Sientes que retrocedes cada día un poco más y en vez de sentir que avanzas vuelves a encontrarte en un círculo vicioso en el que la ansiedad te lleva a episodios depresivos vas constantes, lo cuál te genera más ansiedad. Todos los días tratas de convencerte que sólo es un mal día, no una mala vida, durante años lo haces y llega un momento en que por primera vez te alegra tener tus pastillas para poder dormir y dormir, profundamente y no pensar ni sentir nada.

En esta vida hay que tomar decisiones y sé que estás son situaciones a la que se enfrenta mucha gente allí afuera, quienes tienen que romper con los estigmas de la sociedad y salir de su zona de confort, teniendo que tomar decisiones que conllevan un costo y un beneficio. A tí que estás leyendo esto, si estás pasando por una situación similar te pido que confíes, nunca dejes de creer. Sé que la vida tiene cosas muy bonitas guardadas para tí y entiendo completamente lo que sientes. Si no estás viviendo una situación así déjame decirte lo afortunado que eres y quisiera pedirte que seas amable siempre, porque nunca sabes quién está pasando por un momento difícil, quien la está pasando mal y lucha cada día contra sí mismo para mantenerse a flote y no perder la esperanzas.

Sigan su intuición, pero también su corazón. No tenemos una mala vida, todo pasará y cuando lo haga nos sentiremos orgullosos de lo valientes y guerreros que somos. Yo aún confío.

¿ CUÁL ES TU RIESGO- BENEFICIO?

FTF-FACING LIFE 💛

Especiales ✨💛

Escribir, llorar y hablar.

Descargué una nueva aplicación para escribir, mi nuevo hobby, el cual surgió de manera súbita, sin esperarlo. Surgió por la necesidad de poder desahogarme, poder sacar todo aquello que me ahoga de algún modo, que tengo que cargar en mi pecho; nació para poder plasmar en papel aquello que se me hace difícil expresar oralmente.

Es raro porque hasta hace un año atrás el expresar mis sentimientos a través de la escritura era algo prácticamente imposible, bueno, expresar mis sentimientos en general mediante cualquier método o forma de comunicación era bastante difícil, era como si dentro de mí algo me decía que mis problemas debía guardarlos para mí, porque todos estaban muy ocupados juzgandome erróneamente como para darse cuenta que mi alma moría cada día un poco más; moría de tristeza, desesperación, soledad, ansiedad, desespero y dolor. Simplemente las palabras no fluían, no salían y todo era tan confuso dentro de mi cerebro que no podía organizar una sola idea de forma lógica o que resultase al menos entendible y consisa. Era un infierno no poder sacar de ninguna manera posible, excepto el llanto, lo que debilitaba mi espíritu y me estaba transformando en un ser gris, cuyo único consuelo era dormir para no pensar, dormir para no sentir.

Inicié a escribir lo que sentía cuando mi ansiedad decidió salir tan fuerte como un tornado, desorganizando y complicando las cosas más de lo que ya estaban. Son muchos los escritores donde plasmo mi clamor desesperado por paz, por entendimiento y compañía; un clamor desgarrador de una persona cuya vida no era vida.

De esos dolorosos escritos pasé a escribir sobre temas random que me venían a la cabeza. Sólo tomaba el celular y mis dedos empezaban a escribir como locos, las palabras e ideas fluían de forma tan natural que podía escribir hasta 3 hojas en 20 minutos.

Creo que esa fluidez llegó cuando al fin saqué todo lo que me atormentaba, hablé, lloré, me desahogué, maldije y volví a llorar una y otra vez, tantas veces que son más de las que puedo recordar. Acogí la escritura como mi forma predilecta de «limpieza emocional»… Limpieza emocial porque no quedaba una palabra, un sentimiento, una frase por escribir. Cuando lo hago sale todo a borbotones, sin sensuras, sin términos medios, sin miedo, sólo con un deseo descomunal por limpiarme, deshacerme de todo que ha llegado a lastimarme y todo lo que aún me lastima.

Confieso que el llanto es mi forma de sentir mi alma un poco más ligera y despejada porque aprovecho para llorar hasta por lo que no he dicho y me he arrepentido. Cuando lloro lo hago con todo de mí, lo hago y por mis ojos salen enojos, tristezas, dolores, decepciones, culpas en formas de lágrimas. He llorado tanto que a veces me pregunto si alguien más habrá llorado más que yo.

Ahora tambien hablo, de mi boca salen cosas que nunca dije y otras que nunca pensé decir. Mi lengua se desata y cuando sucede es difícil controlarlo porque yo no soy de las que se quedan calladas ante las estupideces humanas que lastiman almas buenas, almas puras, no soy de las que se quedan calladas ante seres carentes de empatía y ricos de egocentrismo, ego e ignorancia.

Mis dedos sobre el papel o el teclado, mis lágrimas y las palabras que salen de mi boca como misiles, son mi forma de mantener mi pecho despejado, libre de presiones y mi garganta libre de nudos. Lo que escribo y les comparto es fruto de un largo y doloroso proceso de autoconocimiento, un proceso que sólo es el inicio del largo camino que aún me toca recorrer. Esta es mi manera de compartir al mundo quien realmente soy.

@constanza121298 – FACING LIFE💛

Día y noche.

Facinglife 💛

Definitivamente de un tiempo para acá amo el día, ver la luz del sol, las montañas que rodean el pequeño paraíso en el que me ha tocado crecer, el cielo con sus nubes de algodón, el viento que roza sutilmente mis rizos y me trae olores que se quedan grabados en mi mente. Olor a lluvia, tierra mojada, que delicia, que placer.

Facinglife 💛

Antes era más nocturna y esa faceta de mi nunca desaparecerá, porque las noches han sido mis más fieles compañeras cuando he tenido que sacar un poco del dolor de mi alma, a través de las lágrimas, lágrimas que brotan como un río y que asientan un poquito el dolor. Noches oscuras, profundas reveladoras y silenciosas , noches que me hacen sentir como un ser libre, porque me permiten vaciar el alma y lavarla con cada lágrima que se escurren por mis pómulos.

Ya he aprendido a apreciarlas las dos con la misma fuerza, ahora no importa si lloro de día y disfruto de una hermosa luna llena y un cielo estrellado por las noches. Ya soy libre de reír y llorar, sin esconderme y disfrutar de las maravillas de la naturaleza con todo el amor que siento por ella.