LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN.

Foto por: @fhotoswithsoul

Hoy recibí una carta de un amigo de Reino Unido. En esa carta él adjuntó un poema que por alguna razón supo que me gustaría,que sería de mi agrado, y tuvo toda la razón, me gustó mucho. Me gustó porque sin necesidad de palabras rebuscadas o de estar cargado de un vocabulario que a muchos se les hace muy difícil entender, expresa con sutileza y genialidad verdades tan profundas, verdades que no sólo son verdades porque yo o alguien más las dice, sino porque constituyen un realidad cruda y honesta, real y latente.

Un poema que va al punto. Palabras que sin mucho rodeo te pueden hacer ver las cosas desde una perspectiva frontal y dejando a un lado las medias tintas.

Aquí está el poema. No sólo léanlo, también, les pido que sientan cada verso.

LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN.

Si los niños viven con reproches, aprenden a condenar.

Si los niños viven con hostilidad, aprenden a ser agresivos.

Si los niños viven con miedo, aprenden a ser aprensivos.

Si los niños viven con lástima, aprenden a auto-compadecerse.

Si los niños viven con ridículo, aprenden a ser tímidos.

Si los niños viven con celos, aprenden a sentir envidia.

Si los niños viven con vergüenza, aprenden a sentirse culpables.

Si los niños viven con ánimo, aprenden a confiar en sí mismos.

Si los niños viven con tolerancia, aprenden a ser pacientes.

Si los niños viven con elogios, aprenden a apreciar a los demás.

Si los niños viven con aceptación, aprenden a amar.

Si los niños viven con aprobación, aprenden a valorarse.

Si los niños viven con reconocimiento, aprenden que es bueno tener una meta.

Si los niños viven con solidaridad, aprenden a ser generosos.

Si los niños viven con honestidad, aprenden qué es la verdad.

Si los niños viven con ecuanimidad, aprenden qué es la justicia.

Si los niños viven con amabilidad y consideración, aprenden a respetar a los demás.

Si los niños viven con seguridad, aprenden a tener fe en sí mismos y en los demás.

Si los niños viven con afecto, aprenden que el mundo es un maravilloso lugar donde vivir.

Y yo le agregaría que si los niños viven con empatía, aprender a ser mejores seres humanos.

FACINGLIFE 💛

……………………………………………………………………..

CHILDREN LEARN WHAT THEY LIVE.

Fhoto by: @fhotoswithsoul

Today I received a letter from a friend in the UK. In that letter he attached a poem that for some reason he knew I would like, that I would like, and he was absolutely right, I liked it a lot. I liked it because without the need for fancy words or being loaded with a vocabulary that is very difficult for many to understand, it expresses such profound truths with subtlety and genius, truths that are not only true because I or someone else says them, but because they constitute a raw and honest reality, real and latent.

A poem to the point. Words that without much detour can make you see things from a frontal perspective and leaving half measures aside.
Here is the poem.

Don’t just read it, also, I ask you to feel each verse.

CHILDREN LEARN WHAT THEY LIVE.

If children live with reproaches, they learn to condemn.

If children live with hostility, they learn to be aggressive.

If children live in fear, they learn to be apprehensive.

If children live with pity, they learn to feel sorry for themselves.

If children live with ridicule, they learn to be shy.

If children live with jealousy, they learn to feel envy.

If children live with shame, they learn to feel guilty.

If children live with courage, they learn to trust themselves.

If children live with tolerance, they learn to be patient.

If children live with praise, they learn to appreciate others.

If children live with acceptance, they learn to love.

If children live with approval, they learn to value themselves.

If children live with recognition, they learn that it is good to have a goal.

If children live with solidarity, they learn to be generous.

If children live honestly, they learn what the truth is.

If children live with equanimity, they learn what justice is.

If children live with kindness and consideration, they learn to respect others.

If children live with security, they learn to have faith in themselves and in others.

If children live with affection, they learn that the world is a wonderful place to live.

And I would add that if children live with empathy, they learn to be better human beings.

FACINGLIFE 💛

LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN.

Foto por: @fhotoswithsoul

Hoy recibí una carta de un amigo de Reino Unido. En esa carta él adjuntó un poema que por alguna razón supo que me gustaría,que sería de mi agrado, y tuvo toda la razón, me gustó mucho. Me gustó porque sin necesidad de palabras rebuscadas o de estar cargado de un vocabulario que a muchos se les hace muy difícil entender, expresa con sutileza y genialidad verdades tan profundas, verdades que no sólo son verdades porque yo o alguien más las dice, sino porque constituyen un realidad cruda y honesta, real y latente.

Un poema que va al punto. Palabras que sin mucho rodeo te pueden hacer ver las cosas desde una perspectiva frontal y dejando a un lado las medias tintas.

Aquí está el poema. No sólo léanlo, también, les pido que sientan cada verso.

LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN.

Si los niños viven con reproches, aprenden a condenar.

Si los niños viven con hostilidad, aprenden a ser agresivos.

Si los niños viven con miedo, aprenden a ser aprensivos.

Si los niños viven con lástima, aprenden a auto-compadecerse.

Si los niños viven con ridículo, aprenden a ser tímidos.

Si los niños viven con celos, aprenden a sentir envidia.

Si los niños viven con vergüenza, aprenden a sentirse culpables.

Si los niños viven con ánimo, aprenden a confiar en sí mismos.

Si los niños viven con tolerancia, aprenden a ser pacientes.

Si los niños viven con elogios, aprenden a apreciar a los demás.

Si los niños viven con aceptación, aprenden a amar.

Si los niños viven con aprobación, aprenden a valorarse.

Si los niños viven con reconocimiento, aprenden que es bueno tener una meta.

Si los niños viven con solidaridad, aprenden a ser generosos.

Si los niños viven con honestidad, aprenden qué es la verdad.

Si los niños viven con ecuanimidad, aprenden qué es la justicia.

Si los niños viven con amabilidad y consideración, aprenden a respetar a los demás.

Si los niños viven con seguridad, aprenden a tener fe en sí mismos y en los demás.

Si los niños viven con afecto, aprenden que el mundo es un maravilloso lugar donde vivir.

Y yo le agregaría que si los niños viven con empatía, aprender a ser mejores seres humanos.

FACINGLIFE 💛

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CHILDREN LEARN WHAT THEY LIVE.

Fhoto by: @fhotoswithsoul

Today I received a letter from a friend in the UK. In that letter he attached a poem that for some reason he knew I would like, that I would like, and he was absolutely right, I liked it a lot. I liked it because without the need for fancy words or being loaded with a vocabulary that is very difficult for many to understand, it expresses such profound truths with subtlety and genius, truths that are not only true because I or someone else says them, but because they constitute a raw and honest reality, real and latent.

A poem to the point. Words that without much detour can make you see things from a frontal perspective and leaving half measures aside.
Here is the poem.

Don’t just read it, also, I ask you to feel each verse.

CHILDREN LEARN WHAT THEY LIVE.

If children live with reproaches, they learn to condemn.

If children live with hostility, they learn to be aggressive.

If children live in fear, they learn to be apprehensive.

If children live with pity, they learn to feel sorry for themselves.

If children live with ridicule, they learn to be shy.

If children live with jealousy, they learn to feel envy.

If children live with shame, they learn to feel guilty.

If children live with courage, they learn to trust themselves.

If children live with tolerance, they learn to be patient.

If children live with praise, they learn to appreciate others.

If children live with acceptance, they learn to love.

If children live with approval, they learn to value themselves.

If children live with recognition, they learn that it is good to have a goal.

If children live with solidarity, they learn to be generous.

If children live honestly, they learn what the truth is.

If children live with equanimity, they learn what justice is.

If children live with kindness and consideration, they learn to respect others.

If children live with security, they learn to have faith in themselves and in others.

If children live with affection, they learn that the world is a wonderful place to live.

And I would add that if children live with empathy, they learn to be better human beings.

FACINGLIFE 💛

ME FELICITO.

Ayer le decía a alguien que habemos quienes no sabemos tirar la toalla, aunque duela. Lo que llevó a esto fue su determinación ante sus sueños, pero al yo escribir esta primera frase, me refería, en su caso, a sus sueños y su trabajo, en el mío en cambio le daba un significado distinto, en mi caso me refería a no tirar la toalla con la vida, a no darme por vencida ante esta batalla constante, a elegir seguir viviendo a pesar de que queme y me haga llorar tanto como lo hago en este justo momento.

Cada quien tiene algo por lo cual seguir, que lo motiva a seguir intentando, peleando, trabajando, avanzando. En el caso de algunos son sus sueños, otros sus seres queridos, y en el de unos cuantos, como en el mío, es pura necedad, es ese espíritu guerrero que sinceramente no sé cómo se mantiene, cómo sigue y sigue y sigue.

Les juro que yo misma me sorprendo de lo mucho que he sido capaz de resistir, de como a pesar de mi alma, mi corazón, mi mente, mi cuerpo y mi espíritu estar agotados no desmayan y aunque lo hagan por instantes siempre vuelven a ponerme de pie. Se que todos hemos pasado por situaciones fuertes, momentos difíciles, de quiebre, momentos en los que quisiéramos que la tierra se abriera y nos tragara, momentos dónde desaparecer para siempre no nos parece tan mala idea.

Aquí no voy a desglosar todas mis penurias, ni pienso enumerar las una y mil veces que he sentido morir, las una y mil veces que la vida me ha mostrado su peor cara. Lo que haré aquí es felicitarme.

Quiero darme unas palmaditas en la espalda por ser quien soy, por dar lo que soy, por ser como soy y por tener tantos ovarios. Me felicito por no dejar que las cosas malas que me pasan me definan, por no dejar que la cruel realidad me aplaste.

No necesito demostrarle a nadie lo mucho que he sufrido y batallado a mis 20 años. Lo único que necesito es demostrarme a mí lo mucho que he aprendido y crecido.

No negaré que en muchas ocasiones la frustración se apodera de mí y me hace preguntarme porqué a mí, qué he hecho de malo. Pero gracias a Dios sé que si me tocó a mi es por algo, porque nada pasa porque sí.

P.D: DIME , ¿POR QUÉ TE FELICITAS HOY?

FACINGLIFE 💛

ABANDONÉ.

Cuando estaba terminando el bachillerato era el momento para elegir que quería estudiar en la Universidad, era el momento de tomar una de las decisiones más difíciles y de alguna manera fundamentales de mi vida, porque eso que eligiera era a lo que me iba a dedicar, en lo que iba a trabajar, lo que me daría sustento, todo esto según las normas sociales, que en este momento me importan un carajo, pero bueno. Te dicen que tienes que estudiar algo que deje dinero, aunque no te guste, algo en lo que puedas conseguir trabajo rápido.

Es increíble como muchos se siguen rigiendo por las ideas arcaicas de un gran porcentaje de la sociedad que sobrepone lo económico por encima de la vocación… Yo fuí una de ellas, pero mi caso fue aún más complicado. Decidí estudiar contabilidad porque según me habían dicho había muchas oportunidades de trabajo en el mercado laboral y por la razón más estúpida y desacertada que he tomado, porque una amiga iba estudiar lo mismo en la misma universidad que yo, y así no estaría sóla.

La decisión que tomé muestra un grado tan alto de inseguridad, falta de autoconfianza y una personalidad adaptada a la de los demás que cuando hoy miro hacia atrás siento pena de mí misma, si, porque ese fue el momento en el que convertí en alguien sin personalidad propia, sin decisión, alguien con miedo al mundo, sin seguridad. Estudié 6 cuatrimestres de contabilidad, pensé que llegaría un punto en el que me gustaría, pero el sólo hecho de imaginarme sentada todo el día en una oficina con un montón de papeles y números por doquier ganando un salario miserable, haciendo algo que me disgustaba cada vez más, me causaba náuseas y un un sentimiento que me hacía sentir miserable.

Tenía dos grandes razones para no desertar- la primera, lo mucho que había trabajado mi mamá para pagarme esa carrera y la segunda, un miedo paralizante, miedo al futuro. Me desgastaba el tener que sentarme durante cuatro horas frente a una computadora a escuchar a un profesor, era una tortura para mí y lo era porque no me gustaba lo que estudiaba y esto hacia que sacara las mejores calificaciones porque esa siempre ha sido mi forma de ser, pero a la semana no quedaba rastro en mi mente de todo lo que había «aprendido», porque mi cerebro lo rechazaba, para él todo eso era basura que no valía la pena recordar.

Puede que la ansiedad y la depresión sean dos transtornos horribles que te van consumiendo, pero también es cierto que aparecen por una razón. Cuando estuve en mi momento más vulnerable cuando después de años de ocultar lo que me pasaba, no aguanté más y le conté a mi familia, ese fue el momento en que a pesar de lo mal que la estaba pasando, con dolores en todo el cuerpo, insomnio, náuseas, debilidad, miedo, tristeza, culpa, también fue el momento que ha marcado un antes y un después en mi vida, fué el momento en el que me dí cuenta que lo que me pasaba no era casualidad, sino una forma de mi mente, mi cuerpo y mi alma expresarme que tenía que hacer una alto, un alto a todo aquello que se robaba mi energía, y así lo hice, abandoné la carrera en enero de este año y lo más maravilloso fué que mi familia me apoyó completamente porque ellos sólo quieren mi felicidad.

Hoy sigo trabajando en mí y les juro que cada día es un reto, pero sigo y eso es lo importante. Ya descubrí la carrera que quiero estudiar, lo que estaría feliz de hacer durante toda mi vida; quiero ser una Ingeniera Agroforestal, porque ahí se combinan varias cosas que amo – la naturaleza, la tierra ( agricultura) y los bosques, las montañas. En septiembre inicio esta nueva aventura y quiero que sepan que nunca es tarde para hacer lo que amas, no existe un manual que te diga en qué tiempo debes hacer las cosas, no elijas por satisfacer a los demás, elige porque en tú corazón sabes que es lo correcto, que es lo que deseas y quieres.

Aunque este es el comienzo de todo lo que me falta por sanar, aprender, hacer y vivir, estoy orgullosa de todo lo que he logrado y a pesar de ser el año más difícil de mi vida, también ha sido el más gratificante porque he hecho cosas que nunca imaginé tener el valor de hacer. Este es el año en el que comenzó mi proceso de sanación, el año en el que no me estoy guardando nada, dónde estoy dejando ir lo que no me hace bien y dónde me estoy conociendo a mi misma. Este es el año en que me dí cuenta lo amada, fuerte, capaz, luchadora y guerrera que soy.

No ha sido y no es fácil, pero aquí estoy dando lo mejor de mí. Suelta lo que no te haga feliz y a quien o lo que te robe tu paz, no te apresures porque esto no es una carrera, y recuerda, está bien equivocarse para luego encontrar el camino correcto.

P.D: ¿Estás orgulloso/a de tí?

P.D2: ¿ Que es lo que te apasiona?

FACINGLIFE 💛

Mi hermana del alma âœ¨ðŸ’›

De derecha a izquierda- María Isabel e Isabel María ❤️

La amo, la amo como no tiene idea, ella es un ángel en la tierra, un ser tan maravilloso que a pesar de tener un millón de problemas a sus espaldas está dispuesta a sostener los tuyos también. Inteligente, decidida, fuerte, valiente, bondadosa, entregada… No alcanzarían los adjetivo para describirla, porque simplemente es una de las personas más desprendidas y nobles que he conocido en todas mi vida.

Quizás ella no se lo imagina, pero con su amistad sincera me sostuvo durante tiempos difíciles, tiempos de incertidumbre y dolor. Con su sonrisa y alegría desbordante llenaba la casa de paz. Me acompañaba y me infundia confianza, confianza que yo no tenía y a ella le sobraba.

Guerrera como pocas, junto a su hermana gemela han paso por cosas que dejarían a cualquiera tirado en el piso, pero no, ella continuaba y continúa, porque junto a su gemela son la excepción a la regla, las que pondrán el ejemplo de que con trabajo duro y sin maldad en el corazón se puede lograr lo que sea. Serán aquellas que a pesar de haber perdido a su madre poco después de su nacimiento y tener un madrastra horrible como las de los cuentos de hadas se mantuvieron firmes ante cada golpe que la vida les daba, y aún lo hacen.

Hoy, gracias a su esfuerzo y personitas maravillosas que encontraron en el camino, viven tranquilas y en paz, están casi graduadas de magisterio en la PUCMM. Ella no sabe lo orgullosa que estoy de ella y de su hermana, de cuánto las admiro y extraño.

Mi María Isabel, mi hermana del alma. Gracias por siempre estar ahí, gracias por amarme como soy, gracias por empujarme a hacer las cosas, gracias por no rendirte, gracias por el ser increíblemente fantástico que eres, gracias por ser tú, gracias por existir.

Tienes la sonrisa de tu madre. Estoy segura que ella debe estar sonriendo desde el cielo al ver en los extraordinarios seres en que se han convertido sus hijas. Mi corazón se agranda de felicidad al saber que tengo a mi lado a personas tan bonitas, en todos los sentidos.

Sigue soñando «mah», yo siempre estaré aquí para hecharte porras y darte aliento, como tú lo has hecho conmigo innumerables ocasiones. Te prometo que me tomaré contigo todas las fotos que quieras (adicta a las fotos ), lo que no te prometo es evitar los ataques de risa y las muecas. No puedo esperar a verte para que cantemos todas las canciones que nos encantan , porque aunque cantamos malo lo hacemos con sentimiento.

Tú hermana de la vida, que te adora y da gracias a Dios por tenerte cerquita, porque aunque nos separen cientos de kilómetros siempre estás en mi alma y mis pensamientos. Te adoro, «Tabli».