MUCHO, SOY MUCHO.

Soy mucho. Soy mucho porque siento mucho, amo mucho, doy mucho, quiero mucho y expreso mucho. No me apena admitir que soy alguien con la sensibilidad a flor de piel porque simplemente no es nada malo. Siento tanto y me involucro tanto que aveces es abrumador, pero de qué se trata la vida sino de sentir y experimentar cada sentimiento, con todo lo que eso conlleva.

Lloro, lloro a mares, lloro cuando me siento triste, cuando me emociono, lloro con las películas, lloro y me siento más ligera, me siento más humana. El llanto limpia y disminuye las penas, el llanto expresa tanto, mucho más que solo tristeza.Las lágrimas pueden expresar orgullo, amor, compasión, emoción, empatía, sorpresa, pueden expresar tanto y cuando lo aceptes sabrás que no te hace débil, te hace un humano, un humano increíble.

Me río, lo hago a carcajadas. Me río de los chistes más estúpidos del planeta, me rio de lo bueno que le pasa a los demás, me río de las ocurrencias de mi papá y mi vecina, me rio cuando dejo caer algún objeto y le pido disculpas como si fuese una persona, me rio cuando me miro al espejo y me siento bonita. Me río mientras lloro también, porque para mí reír llorando es lo más espectacular, es como sentirte doblemente feliz, tanto que las lágrimas no pueden evitar brotar de tus ojos y una carcajada o sonrisa no puede dejar de unirse a esa fiesta de emociones.

Lo intento, lo intento con todo lo que soy. Intento salir a flote cada día, intento encontrar siempre un motivo para seguir, intento arreglar las cosas aunque yo no las haya desordenado ( no hablo de ropa), intento hacer que las cosas no se rompan aunque ya estén rotas. Intento tanto que llega un punto donde el intentar se convierte en necesidad, pero así soy, necia hasta la raíz.

Espero, espero que las cosas pasen. Espero que alguien reconozca sus errores, poder sacarle una sonrisa a alguien necesitado de reír, espero que algún día me den lo que doy, espero que no me juzguen sin conocerme, espero que mi fé nunca se acabe y que el futuro esté llenos de cosas y personitas bonitas y positivas.

Amo, amo con toda el alma. Amo a mi mamá más de lo que se imagina, amo a mi hermana con con todo y su mal humor,amo a mi papá, pero sé que no es ni la mitad de lo que él me ama a mí. Amo a nuestro ángel, Memo, amo a mis vecinos y a toda mi familia, amo a quienes siempre están ahí, amo los chistes de las mentas, la lluvia, las montañas, los atardeceres y amaneceres, los árboles, los animales, las películas de terror, comedias y comedias románticas. Amo a la gente que hace las cosas con pasión, amo tomar fotos y ver fotos. Me amo, me amo a mí.

Resisto, resisto como los árboles, aquellos árboles de raíces fuertes y tronco grueso que han sido golpeados por cientos de tormentas y siguen de pie . Resisto, dolores físicos y emocionales, resisto tomar más de 4 medicamentos al día, resisto que me hagan a un lado por expresar mis sentimientos, resisto que alguien me diga que no le gusto porque no siempre estoy feliz, resisto perder amistades donde quien daba más era yo, resisto perder a personas que actúan como si nada les importa y no hacen el mínimo esfuerzo por mí, resisto las crisis de ansiedad y depresión. Resisto que gane cualquier equipo, menos el Licey, HAHAHAHA.

Agradezco, lo hago cada día. Agradezco por mí familia, por las personas que se preocupan por mi, porque Dios nunca me abandona, por estar aquí dando batalla, por ser quien soy, por ser como soy, por los abrazos y palabras que me infunden aliento. Agradezco por la vida porque aunque a veces se torne dolorosa y difícil, vale la pena vivirla.

Cómo dije al principio yo soy mucho y todo lo que sale de mí, por igual. Siempre estaré orgullosa de sentir, llorar, intentar, amar, resistir y agradecer mucho porque eso sólo demuestra la gran persona que sé que soy y la fé que no me abandona, a pesar de también, sufrir mucho.

FRANS- FACINGLIFE 💛

Somos obras de arte💛

Hace ya unos meses en casa de la familia de de una buena amiga quien es también la esposa de uno de mis primos, un sentimiento, una sensación ya familiar, arropaba todo mi cuerpo. La angustia no cabía en mi pecho, la ansiedad estaba una vez más causando estragos en mí.

Fue cuando decidí ponerme a practicar lettering (el arte de dibujar letras). Lo hice porque es algo que requiere de toda mi concentración, por lo que me hace desviar mi atención de las sensaciones que estoy sintiendo en el momento, al igual que la escritura. Mi dos primitas, unas niñas hermosas e inteligentes , con la energía de un huracán y la alegria a flor de piel; ellas observaban lo que hacía, y en un momento las dos se pusieron a mi lado a observar con curiosidad lo que hacía, y la mayor me dijo lo siguiente – » Wao Franselis, tú eres una obra de arte, estás hecha de arte» y la más pequeña replicó – » Si, eso es para que veas que te queremos mucho». Yo quedé perpleja, un sentimiento de emoción indescriptible me abrazó, estuve a punto de llorar, y es que es el cumplido más hermoso que me han dado.

Definitivamente hay palabras que pueden causar un impacto tan inmenso en tí y aplacar el dolor de aquellas heridas que aún no sanan. En su inocencia sin saberlo disminuyeron un poco la angustia y el dolor que recubrían mi alma en ese momento.

Y estoy de acuerdo con ellas – soy una obra de arte – , -somos obras de arte-. ¿Qué nos hace obras de arte?, bueno creo que nuestros ojos, boca, naríz, lunares, pecas, pestañas, dedos, cada pequeño detalle, cada marca en nuestro cuerpo es sólo una parte del lienzo, pero lo más escencial, lo primero es lo que guarda nuestro corazón, los sentimientos, la compasión, la bondad, la capacidad de ver lo bueno en los demás. Somos obras de arte porque somos únicos, todos tan distintos y a la vez tan parecidos, todos con un camino y vidas llenas de situaciones que nos van moldeado, nos van esculpiendo, de una forma u otra.
Somos obras de arte porque nuestra alma está llena de colores, sueños, miedos, batallas. Somos obras de arte porque amamos, porque reímos y porque lloramos. El simple hecho de existir, vivir en paz y armonía con los demás, dar lo mejor de nosotros, luchar, escuchar, ver, sentir, nos hace obras de arte únicas y especiales, sin excepción alguna porque también lo son aquellas personas que por una u otra razón están sumidas en el dolor, personas con características especiales, personas de todas las edades y todos los extractos sociales.

Reconoce todas esas cosas que te hacen una obra de arte, todas esas cosas que te hacen ser quien eres, tú escencia, tú espíritu inquebrantable, tus caídas, las una y mil veces que te pones de pie. Quiérete, amate, aceptate, acepta tu individualidad. Eres arte mereces ser tratado y tratarte como tal.

P.D: ¿Qué te hace una obra de arte?

P.D2: ¿ Cuál es el cumplido más bonito y especial que te han hecho.

FACINGLIFE 💛

AMARME.

Amarnos, que tarea tan difícil y desde mi punto de vista compleja, porque todo lo que esto implica puede que quizás esté mucho más allá de nuestro entendimiento. Amarnos con todo lo que somos creo resulta mas difícil que amar a otra persona y aveces lo preferimos, aveces el amar a otro implica traicionarnos a nosotros mismos, abandonarnos, ponernos en un segundo plano.

Amar al prójimo es importante, pero amarnos a nosotros mismos lo es mucho más; lo es mucho más porque cuando nos amamos podemos trasmitir ese amor con mayor facilidad a los demás, podemos evitar heridas provocadas por personas que nos no merecen porque sabemos dónde si, dónde no y dónde nunca. Cuando me amo entrego lo mejor de mí, cuando me amo la vida se ve más bonita, cuando me amo no permito que me amén a medias porque cuando me amo completamente, amo a los demás por igual.

A unos se nos hace más difícil que a otros llegar al punto en el que aceptamos cada pequeña parte de nosotros, cada pliegue, arruga, estría, lunar, sentimiento, incluyendo el lugar más recóndito de nuestra mente y nuestro corazón, y déjame decirte que siempre va a haber alguna cosilla que nos disguste, y es normal. El aceptarse en cuerpo y alma es algo que requiere un trabajo de autoconocimiento enorme, porque trae consigo reconocer que no somos perfectos, que la vida no siempre es justa, que las personas pueden lastimar, que la salud mental es tan importante como la física…

En mi caso ha sido difícil, pero reconozco que he tenido un gran avance. Ahora cuido mi salud mental tanto como la física, cuido de mí, he descubierto que amo el labial rojo, estoy haciendo cosas que siempre quise pero no me atrevía, como dejar mi pelo natural, tengo hobbies saludables y que me hacen sentir muy bien porque me encantan, estoy practicando el desprendimiento, me alejo de aquellos que no me hacen bien, no me aferro a nada.

Sólo quiero decirte que este no es un proceso lineal, ni es algo que se consiga de la noche a la mañana porque reconozco que todos tenemos complejos e inseguridades y el punto está en ir trabajandolas poco a poco, sin prisas con el corazón y la mente abiertos. Reconoce esas pequeñas cosas que haces por amor a tí, no por ni para los demás, sólo por y para tí y continúa haciéndolo. Todo lo que vale la pena toma tiempo y cuidado, y tú vales toda la pena del mundo.

Dime en los comentarios – ¿Cómo te amas tú?

FACINGLIFE 💛

PERDÓN.

Cómo seres humanos fallamos, una y otra vez, lastimamos a los demás y de paso nos lastimamos a nosotros mismos. Cometer errores es lo mas normal del mundo, pero hacerlo y no reconocerlo habla de una mente cuadrada y un corazón duro.

El reconocer cuando hacemos algo mal nos ayuda a no repetir esa acción, nos ayuda a conocernos a nosotros mismos y a darnos cuenta que lo que hacemos puede herir a otros. Lo que hacemos puede traer consecuencias, puede dañar relaciones, causar dolor, puede volvernos seres sin empatía y sin capacidad de discernir entre lo bueno y lo malo, seres orgullosos cuya única «verdad» que aceptan es la suya.

Con el tiempo he aprendido que pedir perdón, que una disculpa sincera no cuesta nada y puede significarlo todo. Cuando nos arrepentimos sinceramente estamos reconociendo que aquello que hicimos es algo que no nos representa como personas y por eso buscamos la forma de repararlo.

Quizás no podamos reparar todo con una disculpa, pero si podemos dejarle en claro a la otra persona o a nosotros mismos que lo estamos intentando y nos duele nuestro mal accionar. Con una disculpa podemos admitir y corregir.

Empecemos a reconocer, a discernir, a corregir y a sentir lo que el otro siente cuando lo lastimamos. Empecemos a dejar la «vergüenza», porque el pedir perdón nos hace más humanos,mas empáticos y menos orgullosos.

Hay ocasiones en las que tenemos que pedirnos perdón a nosotros mismos porque permitimos que nos lastimaran o porque nosotros mismos nos lastimamos al decirnos palabras hirientes, al no cuidarnos, al poner a los demás siempre primero que nosotros, al dar y dar sin recibir nada a cambio o recibir muy poco durante mucho tiempo.

El disculpar está en manos de la otra persona, si siente que lo que expresamos es sincero, si mira nuestros ojos o tan sólo escucha nuestra voz y percibe ese sentimiento de culpa y esas notas de verdadero arrepentimiento, es muy probable que tu perdón sea concedido. Así que empecemos a practicar el arte del arrepentimiento y pedir disculpas cuando sea necesario, porque es algo que liberará tu alma y también el alma de la otra persona.

Piensa bien lo que harás antes de hacerlo, no actúes por impulso, la frustración nos es buena consejera. Como ser humano pensante, empático y conciente hoy pido perdón a quien haya lastimado con mi accionar, yo no soy los errores que he cometido, sólo soy un ser humano común y corriente, cómo tú.

P.D: EMPIEZA A PRACTICARLO, NO SÓLO EL PEDIR DISCULPAS, TAMBIEN EL PERDONAR.

P.D2: SABRÁS QUE UNA DISCULPA ES SINCERA CUANDO NO TIENES QUE PEDIRLA, CUANDO LA OTRA PERSONA SE DA CUENTA SOLA DEL DAÑO QUE TE HIZO O DE LA HERIDO QUE CAUSÓ.

FACINGLIFE 💛