TE AMO

¿Por qué a algunos nos da vergüenza decir te amo, te quiero, te adoro…? Si son frases tan bonitas y no cuesta nada expresarlas cuando realmente lo sentimos. Hasta hace unos meses a la única persona de mi familia a quien decía esa frase tan íntima y retadora ,de algún modo, era a mi papá, porque él siempre nos lo ha dicho a mi y a mi hermana. Hoy mi hermana y yo nos decimos cuánto nos queremos cada vez que tenemos la oportunidad, pero más que todo lo demostramos. Han sucedido cosas que nos han acercado mucho y nos hemos dado cuenta que sólo dos personas que se aman se apoyan a tal grado, y agradecemos eso.

Estuve pensando algo desde que una amiga me dijo que tenía vergüenza de escribir un «te amo» a su hermana, aunque se tratase de un gesto debido a un momento muy especial para la que es su hermana mayor, y fue algo que me preocupó porque si no podemos hacer eso con nuestra sangre, ¿En qué mundo estamos viviendo?. Lo que ha rondado mi cabeza es que un te amo, te quiero o te adoro no debe representar una situación avergonzante de ninguna manera, en lo absoluto. El amor no simplemente se expresa sólo con palabras, se expresa más que nada con acciones; dando un abrazo, regalando algo que sabes que le gusta a la otra persona, apoyando, cocinando, empujando, demostrando empatía… Son tantas las maneras de expresar este sentimiento, tantas las personas que no se dan cuenta que no necesitan escucharlo, porque el amor también se ve y por igual tantos aquellos que no se atreven a decirlo, sacarlo, hacerlo.

Detallito que me hizo mi Gens. Tan sólo con esto me dice cuánto me quiere.💛

El amor va mucho más allá de dos simples palabras, amar es cuidar, preocuparse, motivar,estar. Y esto me hace dar cuenta lo amada que soy. Recibo un te amo, cuando mi papá me abraza, cuando mi mamá se preocupa por mí, cuando mi hermana toma mi mano, cuando un o una amiga me dedica una canción o se aprende las canciones de mi artista favorito tan sólo porque quiere cantarlas junto a mí, cuando alguien me dice que me tiene en sus oraciones, cuando alguien se mantiene al pendiente de mí, cuando mi vecina cocina algo porque me gusta, cuando Memo me compra las cositas que me gustan comer, cuando se alegran de verme, cuando me dicen que me extrañan o resaltan algo lindo de mi. No tienes que decirlo si no quieres, no es necesario, mejor demuéstralo.

El amar es tan complejo que cada día me maravilla descubrir las formas que existen de hacerlo. Te sorprendería si prestaras atención, lo amado y querido que eres… como siempre digo, ve más allá.

MI TIPO DE GENTE, MI GENTE ESPECIAL.

No sé ni por dónde empezar. Bueno, escribo esto sentada en una de las sillas de nuestro pequeño comedor, intentando respirar profundo para que las lágrimas no empiecen a salir como una cascada, intentando calmar esta aflicción que siento en mi pecho. Aunque no lo doy a demostrar, soy una persona sumamente sensible, demasiado diría yo.

Estoy organizando las ideas en mi cabeza e intentando dejar la pésima costumbre de sentirme culpable por defender aquello en lo que creo y perder mi energía al enfrascarme en discusiones sin sentido,donde yo defiendo un punto y la otra persona defiende uno totalmente diferente , pero también entiendo que los demás están en su total derecho de defender sus ideas, al igual que yo. Ya no me quedan fuerzas para seguir con eso y si continuara estaría atentando contra mi propio bienestar; bienestar por el cual estoy luchando tanto. No seguiré tratando de demostrar mi punto a gente que no logra ver más allá, gente que no logra analizar y comprender cosas que en esta época todos deberíamos entender.

Papio

Siempre nos encontraremos en el camino con personas que nos amarán o nos odiaran, personas que se concentrarán en ver lo bueno de nosotros y otros que voltearan la cara he intentarán exponer nuestros defectos, esto como si no fueramos seres humanos. Una vez me encontré con alguien que me dijo que me tenía en un lugar especial y al preguntarle cuál era ese lugar me respondió lo siguiente: -«te tengo en el lugar de aquellos que valen la pena», eso realmente me tocó porque han Sido muchas las personas que me han hecho sentir que no valgo nada, incluso yo misma lo he hecho, me lo he hecho.

En otra ocasión me encontré con uno que me dijo que nunca había conocido a alguien como yo y luego terminó juzgando mi forma de ser, diciéndome lo que de mí no le agradaba. Yo decido quedarme con el primero, porque ese es mi tipo de gente.

Mi tipo de gente es aquella que puede ver a través de mis defectos y aceptarme con ellos, gente que al contarle todo lo que he batallado todos estos años no me vienen con la típica frase – » pon de tú parte», porque saben que estoy dando todo de mí y que me ofrecen su apoyo incondicional. Mi gente especial me abraza desde la distancia, aceptan mi rareza y me hacen sentir especial, es gente que entiende que la salud mental es importante y que cuando desaparezco es porque necesito mi espacio, gente que me ama más de lo que yo podría imaginar.

Mi tipo de gente no es gente común, es gente con defectos, al igual que todos, pero cuyas cualidades destacan un millón de veces más, sesgando esas cositas no tan buenas. Mi tipo de gente es gente sensible, que pide perdón cuando fallan y aceptan las disculpas de quién les falla, gente con limitaciones que no los detienen, gente con un gran corazón y un alma limpia y bondadosa.

Ese es mi tipo de gente porque yo soy ese tipo de gente. A tí que me hiciste sentir alguien que no era déjame decirte que yo si ví cosas buenas en tí; alguien trabajador, entregado a lo que hace porque lo hace con pasión, alguien amable con su círculo, dispuesto a ayudar, y con eso me quedo, me quedo con eso porque si lo único que viera fuesen tus defectos creeme que mi alma guardaría rencor contra tí, pero no es así, yo no soy así.

Te haré caso, me seguiré rodeando de gente especial y así quizás deje de permitir que los demás me ataquen sin conocer mi interior. Seguiré llenando mi alma de cosas positivas, abriendo mi mente, seguiré concientizando sobre la salud mental y demostrando que yo soy más que mis trastornos. Yo si veo lo bueno, te invito a que hagas lo mismo.