Llegamos. Fuimos recibidos por un grupo de personas en cuyos rostros se observaba una alegría tan sincera, y no solo la obligación que conlleva su trabajo, sino algo genuino, desde el corazón.
Pancartas escritas a mano y música hermosa de fondo. Una bienvenida que nunca olvidaré, una bienvenida que quedará en mi memoria y corazón por siempre… ¿Por qué? – Porque fue la bienvenida a una de las etapas más importantes de mi vida, estoy segura-.
Recuerdo que cuando llegué a Unicaribe no hubo nada de eso. Nadie nos recibió, lo que me hizo sentir tan nerviosa, tanto, que la ansiedad ocasionó algunos incidentes embarazosos de los cuales prefiero no hablar.
El aula que me tocó estaba repleta. Yo, debido a la ansiedad, no me siento nada cómoda, rodeada de tantas personas, pero adivinen qué… No me importó. No lo hizo porque la vibra era positiva, quiero decir que todos los que estábamos ahí teníamos la emoción, orgullo y felicidad a flor de piel, era un sentimiento compartido.
Maribel, que vibra tan hermosa. Una maestra dinámica y divertida que me hizo sentir como si la conociera de toda la vida. ¡Qué espíritu tan alegre!.
Como saben, a mí me gusta observar detenidamente a las personas, algo así como mirar en su interior, y lo que vi en ella fue bondad infinita. Una mujer jovial, alegre, elocuente y con una inteligencia evidente.
Pasar casi un día completo allí, no fue nada fácil, fue agotante, pero al mismo tiempo tan gratificante. Fue un día para recordar, y más que fué una experiencia compartida con mi hermana y mi primo… ¿Qué más podría pedir?
Me encamino a estudiar algo que amo, mi hermana y primo me acompañan, estoy rodeada de gente increíble, los maestros son espectaculares. La vida es buena, retribuye, y lo hace con creces, lo está haciendo conmigo en este justo momento.
P.D. La vista desde allí arriba es espectacular.
P.D. Gracias a todos, gracias, UAFAM, gracias, Dios. Esta aventura apenas comienza.
Estás en el vientre de tu madre, un pequeño espacio que será tú hogar por los próximos 9 meses ( regularmente). Ahí te va a alimentar a través de un cordón conectado a tu ombligo y verás el mundo a través de los latidos del corazón de tú mami.
Naces, abres tus ojos y ves el mundo por tí mismo por primera vez. Aún no eres consciente, actúas por instinto y necesitas del completo y complejo cuidado de quienes se hacen llamar tus padres, dos seres que tendrán que alimentarte, protegerte, educarte, guiarte….
Vas creciendo y vas desarrollando tu personalidad, vas haciendo cosas por tí mismo y vas descubriendo cada día nuevas cosas. Llega una edad en la que ya eres absolutamente conciente de todo, sabes como se supone que debes actuar según de las imposiciones de la sociedad, cuales cosas se consideran correctas y cuales no, de acuerdo a los demás. Desarrollas tú propia opinión, tú propia voz y decides en que creer y en qué no.
Siempre necesitarás de tus padres pero sabes que debes salir al mundo y aprender a vivir por tí mismo. En el proceso te vas dando cuenta de que hay palabras que pueden herir incluso más que las acciones, que la maldad existe, pero la bondad predomina, que habrán personas que llegarán y se irán, y todo eso con un propósito, créeme, algo te enseñará. Verás y oirás y sentirás tantas cosas. Verás como habrán quienes sufran por dentro, pero aún sonrían con el alma rota, verás como se cometen injusticias descaradas, como algo superficial se convierte en algo más importante de lo que realmente debería importar, verás a niños con todo y a otros sin nada, a personas sufrir por estupideces y a otras por cosas desgarradoras, personas luchando con su salud mental, personas que lo superan y aquellas que se quedan en el camino.
Oirás, oirás demasiado, palabras que te marcarán y otras a las que no le tienes que hacer caso porque son como el veneno de una serpiente, solo quieren causar daño, oirás verdades que se esconden detrás de «juegos», oirás a las personas pelearse por cosas insignificantes, oirás risas tan sinceras que te harán sonreír a tí también, oirás el zumbido del viento y el canto de las aves, a los perros ladrar de felicidad y aullar de dolor, a padres expresando cómo aman a sus hijos y a otros repudiandolos, oirás palabras despectivas, pero también cumplidos sinceros hacia tu persona que te harán darte cuenta lo valioso que eres para alguien más.
Sentirás, mierda, sentirás el dolor de los demás,pero también sus alegrías , o quizás sentirás envidia, odio, tristeza, arrepentimiento. Sentirás amor, porque te enamorarás, – a mis 20 años aún no lo he hecho-, pero te aseguro que pasará y te sentirás en el cielo, y sí, puede que te rompan el corazón, pero volverás a enamorarte. Nadie se libra de amar aunque así quiera.
Creo que a todos nos llega un punto en el que nos cuestionamos, nos preguntamos: ¿Quién soy?, ¿Quien quiero ser?, ¿A dónde pertenezco?. Yo lo he hecho infinitas veces y aún me quedan respuestas por descubrir. Unos tardarán más que otros en encontrar la respuestas a estas interrogantes.
Para responder estás preguntas, lucharas con mounstros invisibles, llorarás, experimentarás, exploraras, conocerás personas, lugares, olores, sonidos y sabores. Te pondrás a prueba y quizás tropezaras, estudiaras algo que no te apasiona y cuando te des cuenta estará en tí decidir si seguir o detenerte, serás juzgado si tú decisión es priorizar tu paz, pero también es muy probable que haya quienes te apoyen en todo el sentido de la palabra.
Irás descubriendo cuáles cosas te hacen tú, tú escencia, cuáles cosas te identifican, cosas que podrían parecer tan simples, como por ejemplo que te guste sentarte un rato al aire libre o beber una tasa de café en la mañana escuchando un poco de Jazz. Te darás cuenta de lo que te hace sentir el corazón lleno y lo que no, de lo que te divierte y lo que te enoja, de lo que quieres y lo que no.
Para encontrar respuestas lo único que tienes que hacer es vivir y en el proceso todo irá cobrando sentido. Cuando menos te lo esperes descubrirás a qué viniste a este mundo, tú vocación.
Quizás te sucedan cosas que requieran sanación, pero está bien, nadie está exento de ello. Yo estoy en un proceso de nación a través del cual me he ido dando cuenta de muchas cosas.
Me he dado cuenta que perteneces dónde te sientas amado y en paz, con quien se preocupe por tí y te respete, quien te diga la verdad a la cara. Perteneces a dónde estés por gusto y no por obligación, dónde le agradezcas cada día a Dios por estar allí.
Verás, oirás, sentirás y te preguntarás… Todo es parte de este viaje llamado vida. No siempre todo será bonito, no siempre estarás dónde quieras estar, no siempre tendrás el valor de marcharte, decir o hacer lo que deseas, pero siempre recuerda que habrá una oportunidad más de intentarlo aunque el tiempo pase muy rápido, siempre encontrarás una mano amiga, un nuevo amor, inspiración y fuerzas para seguir.
Al final, descubrirás quién eres, serás quien quieras ser y estarás justo donde perteneces, estoy segura… Y te lo dice alguien que a batallado y sigue buscando respuesta, pero que aún tiene esperanza y seguridad de que cada pieza se pondrá en su lugar, en el tiempo y momento perfecto. Así que vive y no te preocupes, Dios nunca falla.
P.D. Quiero pedir un gran favor… Siempre se amable, sueña, lucha, cuida de tí física, mental y espiritualmente, y por favor, nunca te rindas.
Desde que nació ha sido la luz de mis ojos, uno de los regalos más hermosos que la vida pudo darme. Ella trajo alegría a mi vida desde el primer momento en que la ví, en que ví sus ojitos claros y su cabecita con tan sólo unos poquitos cabellos. Fue amor a primera vista.
Por ella he llorado, insistido, peleado y estoy dispuesta a todo y mucho más.Por su bienestar y felicidad e luchado desde aquel 2 de mayo de 2011 en el que vino al mundo. Su camino hasta este momento no ha sido nada fácil, pero a pesar de todo es aquella personita que con tan sólo reír o abrazarme, reconforta cada parte de mi ser.
Mi niña especial, especial en todos los sentidos, desde lo que significa para mí hasta un ámbito más serio. Ella es una niña especial que a sus once (11) años tiene la mentalidad de una de cinco (5) y cuyo vocabulario no se ha desarrollado completamente.
Ella tiene la risa más contagiosa del mundo y es la persona más graciosa que yo conozco. Con tan sólo decir una de las cuantas frases que sabe, me hace reír a carcajadas.Su frase predilecta es «Padre amado», pero es la pronuncia de la siguiente manera: – » Padre amaro»- .
Como dije, es especial en todos los sentidos. Lo que más especial la hace para mí es su corazón puro e inocente que me brinda un amor tan sincero e incondicional que en ocasiones puede llegar a llenar todos los huecos en mí.
Por ella lucho cada día, por ella me enfrento a cualquiera. Ha pasado la mayor parte de su vida conmigo y mi familia. Nosotros sí la apreciamos.
Ella es mi sobrina. Ella es mi persona favorita. El ser más especial y cool de todo el mundo. Las palabras no son suficientes para expresar su impacto en mi vida. Me infunde fuerza, aliento, empuje, y se convirtió en mi motivo para siempre salir a flote.
No ha sido nada fácil lidiar con su condición, pero ella es mi esperanza, inspiración y fortaleza.
Hermosa por dentro y por fuera. Su mirada es penetrante y hermosa. Tiene unos ojos que te miran con ternura.
P.D: Ellos aman incondicional y sinceramente, amalos de la misma manera. Su amor te levantará y el tuyo los ayudará mucho.
Estoy segura de que todos hemos conocido a alguien cuya fuerza interior y determinación los hace grandes y los caracteriza. Personas que no le tienen miedo al trabajo y que el simple hecho de estar sin nada que hacer los inquieta. La laboriosidad está en su ser, es parte de ellos.
Yo conozco a muchos. Conozco a personas cuya vida se ha basado en el esfuerzo constante y trabajo duro. Conozco a seres increíblemente fuertes y cuya fuerza me inspira.
Como dije, conozco a muchos, pero hoy quiero hablar de la más importante de todas, la mujer que me dió la vida, la más luchadora, trabajadora y más increíble persona de espíritu incansable. La mujer a quien trabajar sólo la dignifica y exalta porque lo hace honradamente, lo hace con el corazón. Mi mamá.
Mi mamá no tuvo la oportunidad de ir a la escuela y aunque no me lo diga, aunque no salga de su boca lo mucho que ha sufrido y padecido, yo sé que lo ha hecho, sé que ha tenido que pasar por situaciones increíblemente difíciles que han puesto a prueba su fe y la han llevado hasta el límite. Mami ha hecho y hace todo lo que está en sus manos para que sus hijos -especialmente yo- salgamos adelante y rompamos con un circulo de falta de educación y penurias.
Ella, a la que he denominado “The hardest working woman” ha trabajo en todo lo que se les ocurra, pero eso sí, trabajos dignos y honrados. Si me pongo a contarles no termino hoy, pero con el simple hecho de yo saber que me pagó la universidad teniendo dos trabajos, limpiando casas, me hace sentir la persona más orgullosa del mundo, orgullosa de la mujer que es, orgullosa de que ese tolete de mujer sea mi madre.
Por mucho tiempo estudié algo que no me gustaba y la única razón por la que continuaba era ella. Ella no me obligaba a hacerlo, ni muchos menos, era que el yo saber el gran esfuerzo que ella hacía para cada mes tener el dinero de la Universidad, me partía el corazón y no me permitía tirar la toalla.
Un día ella supo que yo no era feliz, que el dolor me consumía y que esa carrera me hacía daño. Cuando ella se enteró, de mi boca, lo único que salió de la suya fue que a ella sólo le importaba que yo fuera feliz. Ese día no sólo confirmé su fortaleza, sino también su nobleza, y lo más importante de todo: – Ella es la mujer que más me ha amado y amará en este mundo-.
Escribo esto con los ojos rebosados de lágrimas, de dolor, pero más que todo lágrimas de admiración y emoción. Nunca tendré cómo pagarle todo lo que por mí ha hecho, cómo agradecerle el no rendirse con ella, y conmigo.
No se lo digo mucho, pero la amo con todo mi ser. Ella es mi inspiración y desearía ser aunque sea la mitad de la mujer que ella es.
Quizás ha cometido errores, pero eso es pasado. Lo que importa en este preciso momento es que la tengo conmigo y su ejemplo de trabajo incansable y honesto siempre irán colgados en mi corazón.
P.D: TE AMO, MAMI, Y TE ADMIRO. SIEMPRE LO HE HECHO.