Aquà sentada entre tanta gente; unos que van a terapia fÃsica, algunos a terapia del habla y otros, cómo en mi caso, a cita psiquiátrica. El psiquiatra viene cada 15 dÃas en dÃa miércoles, asà que esto se abarrota de pacientes.
Al principio cuando llegaba el dÃa en que tocaba mi cita me sorprendia con el gran número de personas que venÃan a lo mismo que yo, ver al psiquiatra. Era como un golpe de realidad, un golpe que me mostraba que yo no era ni soy la única, y que hay tantos con los transtornos que tengo o con otros más leves o peores.
Ya, después de un tiempo de hacer esto, ya no me sorprende mas. Ya sé que es más que evidente que la salud mental es un problema grave arraigado en la sociedad. Ya no me siento como una extraña, ya el venir el psiquiatra y a la psicóloga para mà son cosas normales, son cosas que hacen las personas que como a mà nos cuesta un poco más esto de vivir.
Vamos a normalizar cuidar de nuestra salud mental, venir al psiquiatra, venir al psicólogo. Vamos a borrar de nuestras mentes ese estigma de que los que buscan ayuda de estos profesionales están locos, porque no es asÃ. Los que batallamos dÃa a dÃa con nuestra salud mental y también aquellos que se encuentran a nuestro lado saben el bien que nos hace recibir esta ayuda.
Todos tenemos historias diferentes, diferentes luchas y diferentes batallas. Todos estamos atravesando por procesos retadores, procesos que nos ayudarán a crecer como personas. No importa de que Ãndole, creo que todos estos procesos se relacionan de algún modo con salud mental, porque la mente es poderosa, tan poderosa que puede hundirnos en la obscuridad, pero tambien puede sacarnos de ella. Somos lo que pensamos.
Ir a terapia es algo que ayuda muchÃsimo, es una manera de desahogo, de limpiar la mente y el corazón, un momento de liberación. No tienes que tener ninguna situación psicológica para hacerlo. Si te sientes abrumado, estresado o cansado y no hayas la forma de dejar de sentirte asÃ, ve a terapia, habla con un psicólogo, saca todo lo que piensas y sientes, y te aseguro que un gran peso se irá de tu espalda.
Sentada en esta sala de espera escribo estas palabras, y lo hago para que sepan que con la ayuda adecuada y sobre todo determinación y fé podemos salir adelante, que no estamos solos. No soy la misma chica desesperanzada que vino aquà hace unos meses y estoy segura que en unos cuantos meses mas tampoco seré la misma que está escribiendo en estos momentos, porque mi objetivo aquà es mejorar cada dÃa más, salir a flote, cada vez poder afrontar las altas y bajas con más temple y calma.
Soy Franselis y asisto a terapia psiquiátrica y psicológica, y no me da vergüenza decirlo, más bien me da mucho orgullo, orgullo de mà y de lo que estoy logrando. Dios sabe que no es fácil, que muchas veces siento desmayar, me siento sin fuerzas, pero aquà estoy como en cada cita, presente y dispuesta a seguir sanando .
Franselis – FACINGLIFE ✨💛